sábado, diciembre 25

"Todo lo que quiero".

Podría tirar de clichés, decir muchas cosas como: All I want for Christmas is you, y que no me importan los regalos bajo el árbol y que nada más me hace falta. Pero resulta que, queridos duendecillos, eso no es cierto. Porque por una vez, tengo suficiente. Si tengo un belén con musgo y piedrecitas y un río de papel albal, si puedo revivir el espíritu navideño que me faltaba a través de dos terremotos rubios, si tengo por fin unas navidades decentes, ¿para qué quiero esos días grises en los que cada vez me siento peor? ¿Para qué desear lo que no tengo, pudiendo tener tantas cosas sencillas que me hacen feliz? Pues no. All I want for Christmas is Christmas. Y el resto del año, ya veremos.

sábado, diciembre 18

Si dicen que la verdad es una manta, entonces a mí se me ocurre que el amor es un como un pañuelo. Los pañuelos tienen principalmente dos finalidades: proteger y quedar bien. Mucha gente los lleva sólo por la última razón, como convenga, "¿hace juego con estos zapatos?", sin darles realmente la importancia que podrían merecerse o sin pararse a pensar si podrían aprovecharlos mejor. Otros intentan cubrirse con ellos. Así pretenden protegerse del frío. Claro que a veces no son suficiente, ni mucho menos. Hay quien asegura a los demás que sí lo son, que están bien, antes que admitir que, en realidad, tienen frío. Un pañuelo cambia según quién se lo ponga y cómo. Algunos van pasando de mano en mano, y cuando otra persona los lleva puestos, aunque sólo sea para hacer el tonto, desprenden un olor diferente. Con algunos no estás realmente a gusto, pero te los pones por pura necesidad o costumbre; otros son perfectos para ti desde el momento en que los ves. Aunque tal vez no puedas permitírtelos.



"Eso es estar enamorada", dices. ¿Y oler pañuelos a escondidas no lo es?

martes, diciembre 14

Conformismo.


<<Sin duda se han dado cuenta ustedes de que al principio los señores Overstreet, Pitts y Cameron salieron cada uno a su ritmo. Largas y lentas zancadas en el caso del señor Pitts, que sabe que sus largas piernas le llevarán con facilidad a su destino; un trotecillo ligero e inquieto en el caso de Cameron, que teme con cada paso que da que su nota media baje; en cuanto al señor Overstreet, avanzaba como si le impulsase una fuerza viril. Pero también habrán ustedes observado que no han tardado en adoptar el mismo paso. Y nuestras palmadas no han hecho otra cosa que animarles.
Este experimento notablemente instructivo ha venido a ilustrar la fuerza del conformismo y la dificultad de defender sus convicciones ante los demás. Y en el caso en que algunos de ustedes, lo estoy leyendo en sus ojos, imaginen que hubiesen seguido a su propio paso sin pestañear, que se pregunten por qué se han puesto a batir palmas como lo han hecho. Señores, todos llevamos en nosotros mismos este deseo de ser aceptados; pero traten de estimular lo que tienen ustedes de único o diferente, incluso aunque por ello se vean tachados de excéntricos. Voy a citar a Frost: Dos caminos se me ofrecen; he elegido el menos frecuentado, y ésa es toda la diferencia.>>


- El club de los poetas muertos.




(Ese deseo de ser aceptados... sí, cuánta falta hace en ocasiones alguien que nos enseñe a nadar a contracorriente.)

domingo, noviembre 28

Miedo.

Tengo tantísimo miedo a los cambios... A veces me analizo, y analizo todo lo que tengo. Y sí, me gusto muchísimo más a mí misma que hace unos años. Y mi sueño siempre ha sido cambiar, madurar, crecer, hacerme más independiente, comerme el mundo. Pero hace años, mi única obligación en una tarde era inventarme nuevas aventuras para mis muñecos. Gastaba los bolis en cuentos, no en ejercicios de física. El único chico del mundo que me importaba era el que estaba en un póster sobre mi cama. Mis padres eran las personas que mejor me conocían. Amigos y enemigos estaban perfectamente diferenciados, y los primeros eran para siempre. No echaba de menos a personas a cada minuto de mi vida, incluso teniéndolas al lado. No había tenido que llorar una muerte, un corazón roto, una canción demasiado cierta o una escena de una película que representaba todo lo que yo soñaba. No tenía que enterrarme en un mundo inventado sólo para evitar pensar. Si no tiraba las cosas era por pereza, no por miedo a perder los recuerdos. No me sentía vacía al echar la vista atrás y ver lo que había cambiado, sólo orgullosa. Y no sentía pánico por mi futuro, sólo curiosidad.

My greatest fear is, we're just wasting tears, wasting several years.
Where do we go from this? What do you want from me now?

The leap.

Barney: Así que, ¿estás enamorada de mí?
Robin: ¿Cómo? ¡Ah!, sí, mucho.
Barney: Vale, puedes dejar de fingir. Lily me lo ha contado.
Robin: ¡Joder, Lily!
Barney: ¡No puedo creer que hicieras eso!
Robin: Es que... me preocupo por ti, Barney. Y estas cosas, las cosas emocionales, no son para ti. Pensé que te solucionaría el problema.
Barney: Quizás no quiero que me solucionen el problema. Quizás quiera el problema. He estado queriendo el problema desde hace mucho tiempo, y contigo, el problema no parece tan... problemático. No sé, pensé... supongo que pensé que tú te sentías igual.
Robin: Quizás sí me siento así. No sé, no soy precisamente buena enfrentándome a los sentimientos. Quiero decir, claramente hay algo entre nosotros. Tal vez mi cabeza quiera olvidar, pero mi corazón dice otra cosa. Mira, tengo sentimientos hacia ti, Barney. Quizás hasta te quiero.
Barney: Eeeeeeh, esto está yendo demasiado rápido, ¿no crees?
Robin: ¿Qué?
Barney: ¿No tenemos una buena amistad? ¿Para qué arruinar algo bueno? ¿Amigos?
Robin: Amigos.
Barney: ¡Oh dios mío, lo has vuelto a hacer! ¡Acabas de hacerme el Mosby!
Robin: ¡No lo he hecho!
Barney: ¡Sí que lo has hecho, pequeña lianta!
Robin: Vale, tienes razón, te he vuelto a hacer el Mosby.
Barney: ¿Por qué tienes tanto miedo de darle a esto una oportunidad?
Robin: ¡Porque tengo miedo de cuánto me gustas!
Barney: Oooh, esto es una mala idea.
Robin: Tienes razón. Es un error.
Barney: Sí... No.
Robin: Te quiero.
Barney: Seamos amigos.
Robin: Bien, entonces amigos.
Barney: Te quiero.
Robin: ¡Casémonos!
Barney: ¡No, me estás asfixiando!
Robin: ¡Vale, olvídalo!
Barney: ¡AAAH!
Robin: ¡AAAH!
(Se besan.)



domingo, noviembre 14

Voy a pensar. Voy a pensar mucho, mucho, mucho, hasta que me salgan nubecitas de humo por las orejas, y entonces se me ocurrirá algo que escribir. Y en eso que escriba seguro que estará la respuesta a todo. Y explicará por qué el mundo es como es: por qué no me gusta el yogur de muesli, por qué dicen que nunca pasa nada bueno a partir de las 2 de la mañana y por que eres así y no como yo quiero. Y entonces lo entenderé todo. Y será más sencillo y todo me dará igual, y podré bajar de las nubes porque ya no habrá nada que me estropee el suelo.

Al fin y al cabo, la mayoría de las cosas de las que intentamos convencernos resultan ser mentira: hay nombres que no se olvidan, el cola-cao no sabe igual que el nesquick y, sobre todo, las cosas siempre pueden ir a peor.

Cosas por las que me encanta Fringe.

Señor Broyles, dos tercios del tiempo mi padre ni siquiera está lúcido. Y en esos extraños e impredecibles momentos de claridad, desvaría sobre la comida y bebidas que echó de menos mientras estuvo encarcelado en una institución mental la mayor parte de las dos décadas pasadas. Decir que no está centrado es como decir que es bípedo, que es decir, tiene toda la razón, no está centrado. Y no va a cambiar en un futuro próximo. Soy su hijo, no un titiritero. No tengo un mando a distancia. No hay interruptor que pueda pulsar para convertirle en el hombre que desearía que me hubiese criado, o ni siquiera alguien a quien no tenga que cuidar todos los días... Supongo que llevaba tiempo queriendo decir eso.

- Peter Bishop.


(y aquí tenemos al sr. Papaya)

Los ojos verdes, Bécquer.

Hace mucho tiempo que tenía ganas de escribir cualquier cosa con este título. Hoy, que se me ha presentado ocasión, lo he puesto con letras grandes en la primera cuartilla de papel, y luego he dejado a capricho volar la pluma.

Yo creo que he visto unos ojos como los que he pintado en esta leyenda. No sé si en sueños, pero yo los he visto. De seguro no los podré describir tal cuales ellos eran: luminosos, transparentes como las gotas de lluvia que se resbalan sobre las hojas de los árboles después de una tempestad de verano. De todos modos, cuento con la imaginación de mis lectores para hacerme comprender en este que pudiéramos llamar boceto de un cuadro que pintaré algún día.



... yo creí ver una mirada que se clavó en la mía, una mirada que encendió en mi pecho un deseo absurdo, irrealizable: el de encontrar a una persona con unos ojos como aquellos.

sábado, noviembre 13

Bold the ones that are true for you.

I am a morning person.
I am a perfectionist.
I am an only child.
I am Catholic.
I am currently in my PJs.
I am currently pregnant.
I am currently suffering from a broken heart.
I am left handed.
I am married.
I am addicted to MySpace.
I’m shy around the opposite sex.
I bite my nails.
I currently regret something I have done.
When I get mad I curse.

I don’t like anyone.
I enjoy country music.
I enjoy jazz music.

I have a car.
I have a cell phone.
I have a pet.
I have been to another country.
I have been told that I’m smart.
I have been told I have an unusual sense of humor.
I have had a broken bone.
I have changed a lot over the past year.
I have had surgery. (not major though!)
I have killed another person.
I have had my hair cut within the last week.
I have had the cops called on me.
I have kissed someone I knew I shouldn’t.
I have kissed someone of the same gender.
I have mood swings.
I have rejected someone before.
I have seen the Lord of the Rings trilogy.
I have watched Sex and the City.
I like Shakespeare.
I love to cook.
I love Michael Jackson.
I love sleeping.
I love to shop.
I miss someone right now.
I own over 100 CDs.
I own over 100 DVDs.
I own and use a library card.
I practice a religion that is not considered mainstream.
I read books for pleasure in my spare time.
I sleep a lot during the day.
I strongly dislike math.
I think Britney Spears is pretty.
I will try ALMOST anything once.
I work at a job that I enjoy.
I would classify myself as ghetto.
I can name all seven dwarfs from Snow White.
I am currently wearing socks.
I am tired.
I am currently waiting for someone.
I lost contact with someone.
I hate Miley Cyrus.
I think Party in the USA is catchy.
I’d date Harry Potter.
I can name all the past presidents of the United States.
I know who was president before George Bush.
I love pickles.
I need the internet to live.
I prefer vanilla over chocolate.
I watched Star Trek.
I watched all six movies of Star Wars.
I own an Xbox.
I think music is life.


viernes, noviembre 5

" Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente esté demasiado oscuro para leer. "

- Groucho Marx

domingo, octubre 24

Ya he pasado por esto antes, y no estoy dispuesta a que se repita. Sé que eres valioso, lo sé mucho mejor de lo que te imaginas, y no quiero dejarte marchar. Pero ya te estás marchando, y aunque esté pegada a ti siento que nos separa una distancia enorme. Nada es lo de antes. No son las mismas conversaciones, no son cuatro horas riéndonos del mundo o ayudándonos mutuamente a entenderlo mejor. No son esos "¿puedes quedar en diez minutos?, genial, paso a buscarte", dos horas caminando sin rumbo fijo, en busca de una frutería, observando todo y a todos, esas pequeñas historias, los "un día te van a oír y verás", "¿crees que me importa?". Ese "te echo de menos, mucho, más de lo que crees". Eso es lo que me pasa ahora mismo. Y si me atrevo a decírtelo, es como si no lograses asimilarlo del todo. Y ya no está la naturalidad de antes, la persona con la que más facilidad para hablar de cualquier cosa tenía, la que me ayudó en un momento, por muy tonto que fuera, realmente importante para mí, en el que no había absolutamente nadie más. Hubo una promesa rota, cuando sentía que nunca la romperías. Y todo cambió, como de un día para otro. No tengo ni idea de qué nos pasó. Siento que, mientras yo te pierdo, varias personas te están ganando. Y será infantil, pero no quiero compartirte, me da miedo ser yo la que se quede sin nada. Sí, eso es lo que tengo: miedo. Antes sabría a quién contárselo. Ahora ya no puedo.

(no, no tenéis que leerlo, sólo me estoy descargando)

Estoy hasta el alma de la adolescencia. Como si no fuese una época con suficientes problemas (estudios, hormonas revueltas, problemas entre amigos, problemas, problemas por todas partes, nos los buscamos nosotros solitos), nos sentimos malditamente incomprendidos, y es malditamente cierto. ¿Por qué nos pasamos el día encerrados en nuestra habitación, y no queremos que nos vean ni siquiera mientras leemos? ¿Por qué muchas veces preferimos pasarnos el día fuera de casa, aunque sea sentados en el banco de un parque, antes que con nuestra familia? Porque no queremos ver sus reacciones, no queremos que nos miren como si fuésemos unos bichos raros, no queremos que la mínima diferencia de opinión o la mínima contestación "irrespetuosa, eso se lo dirás a tus amigos pero a mí no" nos lleve a una discusión. Pero sobre todo, no sé vosotros pero por lo menos yo, no queremos ver cómo no nos toman en serio. Desde los grandes a los pequeños gestos, muchas veces mis padres no entienden cómo hieren mi orgullo, que aunque parezca una parte poco importante de mí, necesita ciertos cuidados. Son una serie de pequeños comentarios o actitudes. Por ejemplo. Siempre insistiendo en que les cuente mis problemas; cuando por fin me atrevo a contarles algo de lo que me pasa, ese tipo de cosas que para ti es un mundo, se ríen y lo tachan de tontería. Sí, tal vez lo sea, pero hay otras formas de hacérmelo ver. Y además traicionan mi confianza. "No se lo digas a papá" no es psicología inversa, no significa que lo primero que tienes que hacer esa noche es decirle "¿sabes qué me ha contado la niña...?" para que luego la niña se sienta acosada cuando menciona algunos nombres. Si te pido ayuda porque no entiendo algo y de pronto lo entiendo a mitad de tu explicación, y empiezo a hacerlo sola, es porque quiero demostrarme a mí misma que lo entiendo, no me estoy burlando de ti ni busco que me digas "desagradecida, es la última vez que te ayudo". Si te digo que el ordenador no enciende porque no da señal a la pantalla, no quiero que vengas, simplemente enciendas la pantalla y quieras marcharte diciendo "no era tan difícil, genio" ya que eso fue lo primero que hice, y si he acudido a ti créeme que no es sólo un complot maligno para interrumpir tu hora del café. Si me pides ayuda para encontrar una canción que quede bien en la presentación que estás haciendo, me lo tomo en serio, así que no despaches mis respuestas así como si nada. Si te enseño una canción, moléstate en escucharla, atiende a la traducción que te estoy haciendo, y no la menosprecies diciendo "todas las metáforas de adolescentes son con discotecas", y no asumas que porque a mí me guste tiene que ser un adolescente el que canta, y tiene que ser algo sin sentido, o superficial, o lo que tú quieras, porque Take That, cariño, no es un grupo de adolescentes, y porque, si tan mala música escucho, ¿por qué tenemos más de 50 canciones compartidas y me pides que te descargue algunas de las que me oyes? Todo parecen tonterías, pero estoy harta, estoy harta de que nadie me tome en serio, y sé que en muchas familias es lo mismo, pero eso no quita que lo sienta como si fuera exclusivamente mi problema. Y cansa.

sábado, octubre 23

With ME.

You're on the phone with your girlfriend, she's upset.
She's going off about something that you said.
'Cause she doesn't get your humor like I do.

I'm in the room, it's a typical Tuesday night.
I'm listening to the kind of music she doesn't like.
And she'll never know your story like I do.

But she wears short skirts, I wear T-shirts,
she's Cheer Captain and I'm on the bleachers.
Dreaming about the day when you wake up and find
that what you're looking for has been here the whole time.

If you could see that I'm the one who understands you.
Been here all along, so why can't you see?


You, you belong with me, you belong with me.

Walking the streets with you and your worn-out jeans.
I can't help thinking this is how it ought to be.
Laughing on a park bench, thinking to myself
Hey, isn't this easy?

And you've got a smile that could light up this whole town.
I haven't seen it in a while since she brought you down.
You say you're fine, I know you better than that.
Hey, what ya doing with a girl like that?

She wears high heels, I wear sneakers,
she's Cheer Captain and I'm on the bleachers.
Dreaming about the day when you wake up and find
That what you're looking for has been here the whole time.

If you could see that I'm the one who understands you.
Been here all along, so why can't you see?
You belong with me.

Standing by and waiting at your back door.
All this time how could you not know?
Baby, you belong with me, you belong with me.

Oh, I remember you driving to my house in the middle of the night.
I'm the one who makes you laugh when you know you're 'bout to cry.
And I know your favorite songs and you tell me 'bout your dreams.
Think I know where you belong, think I know it's with me .

Can't you see that I'm the one who understands you?
Been here all along, so why can't you see?
You belong with me.

Standing by and waiting at your back door.
All this time, how could you not know?
Baby, you belong with me, you belong with me.

You belong with me.
Have you ever thought just maybe
You belong with me?



You belong with me .

martes, octubre 19

Una nunca sabe qué responder a cosas como esta.

"No quiero contestar en espanol, asi que lo dire in Danieles:

Gargle Elena,

Bakku haccich jokeng malfectus? Balthus ekya hi koka...brangre oldivia pasuv; possef jengu hagu, mka valxuz? Xambre, ista farlrb. Jambuuda...yiah. Derken meyert habgrid lokojegan, ha ha! Yuo blwn, haccich. Niemolk.

Ringtum Mortuum,
Daniel Riesco
"


(Si esto es lo más cercano a un hermano que tengo, ¿cómo será el resto?)

sábado, octubre 16

Colores de otros tiempos.

Tiene un jersey rojo, y le gusta ponérselo los días de invierno, porque cree que le dará calor. Especialmente esos días de cielo gris y caras negras, cuando todo lo que pides es un poco de luz. Es un rojo apagado, como el fuego cuando lleva mucho tiempo encendido y es casi brasas. Le gusta más así: en lugar de quemar, le da tranquilidad. Le recuerda a un gato ronroneando, lo que querría ser ella.

Pero sobre todo le gusta porque le trae el recuerdo de un día, cuando la lluvia sustituyó a la nieve; piensa en historias, en vasos de plástico y en un piano momentáneamente en silencio. En un pañuelo de colores, en botas marrones.Y en una camiseta verde.

No era un verde muy bonito; era demasiado brillante, casi hacía daño. En realidad, era el tipo de verde que no pega para nada con un rojo apagado. Pero eso no importaba. Porque después salieron juntos a la noche, y cuando las gotas de lluvia moteaban su nariz, y en la calle silenciosa sólo estaban ellos, sus cuentos de pesca y su risa tímida, todos los colores se fusionaron en uno. Y de pronto, todo lo que importaba era el azul.

viernes, octubre 15

"Me parece que esta columna mía se lee en aproximadamente tres minutos. Pues bien: según las estadísticas, mientras transcurre este tiempo van a morir 300 personas y van a nacer 620. Puede que yo le dedique media hora a su escritura: estoy concentrado en mi ordenador, con libros a mi lado, ideas en la cabeza, ruido de coches en la calle. Todo parece perfectamente normal a mi alrededor y, sin embargo, a lo largo de estos treinta minutos, 3.000 personas han muerto y 6.200 acaban de abrir los ojos, por primera vez, a la luz del mundo. ¿Dónde se encontrarán estos millares de familias que en los últimos minutos han comenzado a llorar una pérdida o a reír con la llegada de un hijo, un nieto o un hermano? Me detengo a reflexionar un poco: es posible que muchas de estas muertes pongan punto final a una larga y dolorosa enfermedad y que ciertas personas encuentren alivio en la visita del Ángel que ha venido a buscarlas. Además, sin duda alguna, a centenares de estos niños que están naciendo los abandonarán al minuto siguiente y pasarán a engrosar las estadísticas de las muertes antes de que termine de escribir este texto. Qué cosa. Una simple estadística, que vi por casualidad, y de repente me encuentro sintiendo todas estas pérdidas y estos encuentros, todas estas sonrisas y estas lágrimas. ¿Y cuántos están partiendo en soledad, en sus cuartos, sin que nadie sepa lo que les está ocurriendo? ¿Y cuántos nacerán a escondidas y serán abandonados a las puertas de orfanatos o conventos? Sigo reflexionando: en su momento ya formé parte de la estadística de los nacimientos y un día también me incluirán en el número de los muertos. Qué bien: soy plenamente consciente de que voy a morir. Desde que hice el Camino de Santiago, entiendo que, aunque la vida continúe y seamos todos eternos, esta existencia terminará acabando un día. Aunque creamos en otras vidas, lo que se nos ha concedido vivir es siempre el momento presente. Las personas piensan muy poco en la muerte. Se pasan la vida preocupadas por cuestiones verdaderamente absurdas, dejando las cosas para más tarde, evitando toparse con los momentos importantes. No se arriesgan, porque consideran que es peligroso. Se quejan mucho, pero se acobardan a la hora de las resoluciones. Quieren que todo cambie, pero ellas mismas se niegan a cambiar. Si pensaran un poco más en la muerte, en ningún caso dejarían de hacer la llamada telefónica que les está faltando. Serían un poco más alocadas. No les daría miedo el final de esta encarnación, pues no se puede temer lo que es inevitable. Los indios dicen: «Hoy es un día tan bueno como cualquier otro para dejar este mundo». Y un brujo comentó en cierta ocasión: «Que la muerte permanezca siempre sentada a tu lado. De esta manera, cuando necesites hacer las cosas importantes, ella te dará la fuerza y el valor necesarios». Espero que tú, lector, hayas llegado hasta aquí y seas consciente no sólo de lo que dicen las estadísticas, sino también de la misión que tienes en esta Tierra. Sí, es cierto que todos nosotros, más tarde o más temprano, vamos a morir. Pero aceptarlo es la mejor manera de estar preparados para la vida. "

- Paulo Coelho

lunes, octubre 11

Escenas de una farsa.

Que él era quien la hacía sonreír con más ganas, podría notarse. También que sus palabras eran las que más le dolían, a pesar de que la mayor parte del tiempo parecía indiferente. Una vez casi no pudo contener las lágrimas y el orgullo le dijo que se fuese a casa, o sería él quien desaparecería. Lo apartó en silencio. Pero había una serie de detalles que nadie más percibía. Como el que le buscase con la mirada, o más bien de reojo. Cuando él pasaba a su lado contenía la respiración un segundo, pero inmediatamente después aspiraba con fuerza, como... un drogadicto, que se reencuentra con el aroma que tantos problemas le ha causado pero tanto ha echado de menos. Me la imagino con la misma expresión que House al abrir el bote de vicodina. Sólo que en este caso no creo que aparezca Cuddy para detenerle con un beso.
Y también está ese breve instante, en el que sus manos permanecieron unidas más de la cuenta. Pero seguro que eso, nadie lo vio.



It started out as a feeling, which then grew into a hope. Which then turned into a quiet thought, which then turned into a quiet word. And then that word grew louder and louder...
Now we're back to the beginning: it's just a feeling and no one knows yet. But just because they can't feel it too, doesn't mean that you have to forget. Let your memories grow stronger and stronger till they're before your eyes.

martes, octubre 5

"Any dolt with half a brain can see the human kind has gone insane."

Harta. Harta de lluvia, de sol, de cielos grises, de amaneceres no vistos, de noches desperdiciadas, de sueños, de ilusiones, de amigos, de enemigos, de hipócritas, de inteligentes, de idiotas, de profesores, de padres, de retrasos, de sordos, de tiendas rivales, de dolores, de insatisfacción, de miradas, de sonrisas, de no hacer aprecio, de planear todo, de que todo falle, de abrazos, de bolígrafos destapados, de bosques, de hojas mojadas, de barro, de caídas, de ríos, de troncos, de sacos de dormir, de puré de patata, de bizcocho de chocolate, de risas peculiares, de “no”, de ropa igual, de pianos, de ejercicios, de métodos, de prácticas, de vergüenza, de conocimientos, de buenos aspectos, de pesadez, de hinchazón, de sangre, de cosquilleos en el estómago, de nudos en la garganta, de ojos húmedos, de pecas, de lentillas, de mejores amigos, de nuevos conocidos, de teclas, de fondos, de tareas, de espías, de incomprensión, de olvidos, de historias, de cosas mejores que hacer, de frío, de impotencia, de bipolaridades, de perder, de hacer que otros pierdan, de microscopios, de suelos, de piedras, de coches, de tortugas, de cocodrilos, de morder, de fingir, de llorar, de reír, de callar. De todo y de nada.

Listen close to everybody's heart and hear that breaking sound. Hopes and dreams are shattering apart and crashing to the ground. I cannot believe my eyes, how the world's filled with filth and lies. But it's plain to see evil inside of me is on the rise.

martes, septiembre 21

Aunque no lo reconozcáis.

Hola, estamos aquí. Sí, somos esas del fondo, las que intentan conseguir un poco de atención pero las tapan las cabezas de todas las demás. Somos las que os aguantan. Las que van con vosotros por voluntad propia. Las que se alegran cuando les habláis. Las que os cuentan cosas, aunque os riáis de ellas. Las que están cuando queréis contarles algo. Las que vuelven aunque las insultéis. Las que de vez en cuando comenten el error de cogerle demasiado cariño a uno de vosotros. Las que hacen de mediadoras cuando os peleáis, porque quieren ver el grupo completo. Las que se ríen con vosotros, y no de. Las que os escriben en la agenda o intentan abrazaros aunque pongáis cara de asco. Las que hablan con vosotros sobre otras chicas, aunque a vosotros os moleste que hablemos de otros chicos. No, no somos parecidas a ellas. No tenemos un cuerpo perfecto, ni una sonrisa profident, ni una cara de revista, ni una risa encantadora. Cuando estamos de mal humor, no nos respetáis, nos llamáis inaguantables. Cuando estamos alegres, no os hacemos gracia, os desesperamos. Cuando nos equivocamos o nos caemos o hacemos el ridículo, no os parece adorable, os damos vergüenza. Pero hacemos un esfuerzo, y seguimos ahí con vosotros, esperando uno de esos días buenos que se dan una vez cada tres meses, y que reconozcáis todo lo que hacemos. Somos vuestras amigas. A ver cuál de las otras os da eso. Pero sobre todo, nos apoyamos entre nosotras. Formamos una barrera ante todos los demás y sus intentos de desanimarnos. Nos queremos como somos. Porque somos como queremos. Y somos únicas. Y lo sabemos. Porque una soñadora, una sincera, una paranoica y una realista forman el equipo perfecto.

jueves, septiembre 16

Canción de amor sobre un elefante.




Él: El amor es algo maravilloso, el amor ¡nos eleva a donde pertenecemos! ¡Todo lo que necesitas es amor!
Ella: Por favor, no empieces otra vez con eso.
Él: Todo lo que necesitas es amor...
Ella: ¡Una chica necesita comer!
Él: Todo lo que necesitas es amor...
Ella: ¡O acabará en la calle!
Él: Todo lo que necesitas es amor...
Ella: ... el amor es sólo un juego.
Él: Yo fui hecho para amarte, tú fuiste hecha para amarme a mí.
Ella: La única forma de quererme es pagar un bonito precio.
Él: Sólo una noche, dame sólo una noche.
Ella: Ni hablar, porque no puedes pagar.
Él: En el nombre del amor... una noche en el nombre del amor...
Ella: Loco iluso, no me rendiré a ti.
Él: No... me dejes así. No puedo sobrevivir sin tu dulce amor. No me dejes así.
Ella: Pensarías que la gente ha oído suficientes canciones de amor ridículas.
Él: Miro a mi alrededor y veo que no es así, no.
Ella: Algunos quieren llenar el mundo de rídiculas canciones de amor.
Él: Bueno, ¿qué tiene de malo?, me gustaría saberlo... porque ahí voy otra vez... El amor nos eleva a donde pertenecemos, donde las águilas vuelan en la alta montaña.
Ella: El amor nos hace actuar como si fuéramos estúpidos, tirar nuestras vidas por la borda por un día de felicidad.
Él: ¡Podríamos ser héroes! Sólo por un día.
Ella: Tú... serás mezquino.
Él: ¡No, qué va!
Ella: Y yo... beberé a todas horas.
Él: ¡Deberíamos ser amantes!
Ella: No podemos hacer eso.
Él: Deberíamos ser amantes... y eso es un hecho.
Ella: Aunque nada nos mantendrá juntos.
Él: Podríamos robar tiempo...
Los dos: ... sólo por un día. Podríamos ser héroes, para siempre jamás. Podríamos ser héroes.
Él: Porque yo... siempre te querré.
Ella: Yo...
Los dos: ... no puedo evitar...
Él: ... quererte.

Ella: Qué maravillosa es la vida...
Los dos: ... ahora que tú estás en el mundo.

domingo, septiembre 12

Casi deseo que fuéramos mariposas y viviéramos sólo tres días de verano. Tres días así contigo los llenaría de más placer que el que cabe en cincuenta años.

viernes, septiembre 10

El sueño es real.

Estás esperando un tren. Un tren que te llevará muy lejos. Tú sabes dónde quieres que ese tren te lleve, pero no sabes dónde te llevará. Pero no te importa. Porque estaréis juntos.

lunes, septiembre 6

Resumen de una existencia televisiva.

Bryan Ryan cantando Dream On con una chaqueta personalizada y una guía de musicales mientras Tina baila claqué y Artie se come un pastel, compite por estar en Los Miserables con la sonrisa malvada de Sheldon. El láser solo se puede utilizar por la noche así que Sheldon masacra un centro comercial incluyendo la pajarería y la reina Penélope manda en la fiesta VIP de People mientras Ramona le masajea los pies. En un elefante, Christian y Satine y un enano con narcolepsia y bigote Dalí bailan el cancán cantando una canción de Queen. La peonza sigue girando mientras unos ojos azules la observan a través de la ranura de un alfil de oro apoyada en un dado rojo por el cual entra el agua del limbo y todo explota en un ascensor anti-gravitatorio y el repeinado coloca una bomba; pero en el quinto sueño la Mal-vada corta un pimiento y los niños a lo El Grito resultan acabar no siendo unos chinos diabólicos rubios, aunque James parece una tía. Pero el otro chino es como Seto Kayba y es una mezcla de cebolla y besugo devuelto por el mar tras cincuenta años ¡¿La peonza sigue girando?! Y es todo una TROLA (8) sentada en un tractor verde lleno de mazorcas, aunque no se conformaban con el congresista hasta que les besó la pelirroja.
(y todo continua en un charco de sangre en una presentación de un libro sobre mentiras)
ps: el repeinado estaba muy bueno y los ojos azules también, y el molinillo destruyó el imperio.
ps 2: el repeinado era el novio de la hermana de Huesos en 500 días de verano, según fuentes.
ps 3: Andrea está colgada en el pasillo mientras los zapatos de tacón, las servilletas y la galleta solitaria pasan por debajo de incógnito. Todo esto porque los erizos están alineados con Marte y el mejor novio es como una almohada: pequeñito y rosa.



- 1 episodio de Glee. 3 y medio de The Big Bang Theory. Moulin Rouge. Origen. 1 episodio y medio de Miénteme... y seguimos vivas. Y mañana... EL CUADERNO DE LA MUERTE. Chán cháaaan.

sábado, septiembre 4

28-56.

28- No aguanto cuando mis amigos me dicen que ‘sólo escuchan música buena’. Mira, lo que para ti es música buena para mí puede ser una basura, a cada cuál sus gustos. Para mí Coldplay es la mejor música del mundo, pero a mucha gente no le gusta; y además, mis gustos van desde High School Musical a Queen o The Scorpions, así que porque veas en mi iPod un par de canciones de Miley Cyrus, no juzgues las otras 900 y muchas. Sobre todo, si lo que te gusta a ti no se sale de la “música” que oyes en las discotecas todo el santo día. ¿Vale?

29- Tengo una carpeta de fotos en mi ordenador titulada “Bonito” y eso me hace sentir extrañamente bien.

30- Me encanta hacer el muerto en el mar.

31- Tengo una obsesión paranoica con que se reconozca lo que es mío. Me refiero a textos, fotos o incluso frases que suelto sin pensar. Pero muchas veces utilizo cosas de los demás sin reconocerlo. Otra hipocresía más de Elena.

32- Sí, me gusta hablar de mí misma en tercera persona.

33- Hay una librería que me fascina, un pequeño local de capacidad máxima tres personas, llena de libros, periódicos y objetos antiguos, que me llaman desde el escaparate cada vez que paso por delante. La última vez me quedé cinco minutos seguidos observándola, y a su dueño: un hombre mayor pero imponente, de traje, leyendo tras una mesa. Algún día me atreveré a entrar.

34- Cada vez que alguien se ríe de mí cuando le cuento algo en serio, me hace callarme más las cosas ante él.

35- Soy muy orgullosa, aunque a veces no lo parezca.

36- Me considero bastante buena amiga.

37- Cada vez que me pasa algo, siento la necesidad de contárselo a alguien; hay muy pocas cosas que me guarde para mí misma, lo que luego me causa problemas.

38- Siempre me echo crema solar, aunque por mi piel no parezca necesaria. Cuando me quemo, es en los hombros.

39- Puedo hacerme crujir cinco vértebras, consecutivamente, cuando me estiro en la silla.

40- Odio mi nariz. Siempre está pelándose, o con heridas, o con puntos negros, normalmente todo a la vez. Además, es extraña. El hueso del lado derecho me sobresale más que el izquierdo, como si tuviera el tabique desviado.

41- Soy incapaz de tener las piernas libres de heridas o moratones.

42- Me gustan mis manos, casi siempre.

43- Tengo que cortarme las uñas en cuanto sobresalen un milímetro por encima de la yema del dedo, pero siempre me paso y me quedo en carne viva.

44- Me quedo perpleja cuando me suelto el pelo y mis amigos dicen “anda, Elena con el pelo suelto” como si fuera un espectáculo rarísimo. ¡Pero si lo llevo la mayor parte del tiempo suelto! ¿Tan observadores son mis amigos?

45- Después de estar un rato sentada o tumbada, al levantarme me mareo y se me nubla la vista, con un cosquilleo extraño en los ojos, como lucecitas borrándolo todo, si entendéis lo que digo. Entonces me quedo quieta, de pie, mirando a un punto fijo hasta que se me pasa.

46- Todos los pantalones se me caen (menos los leggins), porque para que un pantalón me entre de piernas me tiene que sobrar de cintura. Y no, no se me ocurre llevar cinturón.

47- Cuando me estreso, me duele la base de la cabeza, y encima de la ceja derecha.

48- Echo de menos la comida de bebé (la merienda de mi prima está buenísima).

49- Mi número favorito es el 7. Y ni siquiera me gusta cómo queda escrito.

50- Releo cosas que he escrito hace tiempo; por un lado me avergüenzan, pero sobre todo me fascinan. Juro que de pequeña escribía mucho mejor que ahora.

51- Al mecanografiar uso más dedos de la mano izquierda (tres) que de la izquierda (uno, o con suerte dos para darle al enter).

52- Soy diestra, pero el móvil y el iPod los manejo muchísimo mejor con la mano izquierda.

53- Me gusta estar en silencio cuando sopla el viento, escuchando las hojas de los árboles.

54- No podría vivir lejos del mar.

55- Prefiero escribir las letras de las canciones mientras las escucho, sin copiarlas de otra parte.

56- Mi idea de fiesta es ir al parque a hacer el mongol, no emborracharme.

viernes, septiembre 3

Ríe cuando puedas. Llora cuando lo necesites.





Ahí me tenéis, en uno de estos días en los que nadie te coge el teléfono y las paredes se te echan encima. Ya sé que siempre hay salida, pero saber que todo va a ir bien no quita que me sienta hecho una porquería. Pasan los años, los proyectos, los sueños. ¿Recuerdas cómo querías ser cuando eras pequeño? Crecer es darse cuenta de que la vida no es como quisieras que fuera: todo es mucho más complejo. Responsabilidades, luchas, deberes. Sonreír cuando no te apetece. Mentir para no hacer daño a la gente que quieres, fingir cuando perfectamente sabes que te mienten. ¿Merece la pena hacer lo que se supone que debes más veces de las que realmente quieres? ¿Por qué terminé haciendo lo que todos hacen si se supone que siempre me sentí diferente? He sido un cobarde disfrazado de valiente, siempre pendiente del qué dirá la gente. Escondo mis miedos para parecer fuerte. Pero ya no más, es hora de ser consecuente. Porque... porque creo que lo he visto, amigo, y... Quizá la clave para ser realmente libre sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites. Ser honesto con un mismo. Centrarse en lo importante y olvidarse del ruido. Quizá la clave para ser realmente libre sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites. No obcecarse con los objetivos. Tratar de relajarse y vivir algo más tranquilo. Con este tema me hago una promesa, y es hacer lo que sea para encontrar soluciones, no problemas. Sé que no soy perfecto... bien, no me castigaré más por no serlo. Voy a aprender a decir que no, a aceptarme como soy, a medir el valor, porque a veces fui valiente por miedo. Sé que suena extraño, pero ¿sabes qué? Lo peor de todo es que es cierto. Hoy busco dormir a gusto. No suena muy ambicioso pero, créeme, es mucho. Llevo treinta años estudiando la vida. Que no hay mal que por bien no venga... eso es mentira. Me centraré en lo importante: en mi familia, mis amigos, mi pasión por el arte. Aceptaré que tengo derecho a estar de bajón de vez en cuando, porque estar de bajón es humano. No pienso rendirme ante ningún problema. Confío en mí, soy capaz de vencer lo que sea. Volveré a caer millones de veces, pero siempre volveré a erguirme, porque me di cuenta de que... oh sí, amigo, me di cuenta de que...
Quizá la clave para ser realmente libre sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites. Ser honesto con un mismo. Centrarse en lo importante y olvidarse del ruido. Quizá la clave para ser realmente libre sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites. No obcecarse con los objetivos. Tratar de relajarse y vivir algo más tranquilo.


(no soy capaz de destacar ni una sóla frase de esta canción, todas son una lección de vida)





martes, agosto 31

"¿Trato hecho?"

Supongo que es porque nunca he tenido esto. Porque es la primera vez que, cuando pienso, necesito a..., esa persona está ahí, para ayudarme, para escucharme, para alegrarme. Porque nadie podría resistirse a algunas de las cosas que dice, lo que hace sin, al parecer, darse cuenta.
Y sé de sobra que tengo que controlarme. Y pienso hacerlo. Pero está bien saber que, mientras tanto, le voy a tener.

Nadie es perfecto.

- Hablé con mamá, estaba tan contenta que hasta lloró. Quiere que lleves su vestido de novia, es de encaje blanco.
- Osgood, no puedo casarme con el vestido de tu mamá, seguro que…, ella y yo no tenemos el mismo tipo.
- Podemos reformarlo.
- ¡No hace falta!... Osgood, he de ser sincera contigo. Tú y yo no podemos casarnos.
- ¿Por qué no?.
- Pues... primero, porque no soy rubia natural.
- No me importa.
- Y fumo. Fumo muchísimo.
- Me es igual.
- Tengo un horrible pasado, desde hace tres años estoy viviendo con un saxofonista.
- Te lo perdono.
- Nunca podré tener hijos.
- Los adoptaremos.
- No me comprendes, Osgood. Ah... ¡soy un hombre!
- Bueno, nadie es perfecto.




martes, agosto 17

Mis pasos, no el camino.

Uno, dos, tres.
Hay tres caminos.
Dos ya han sido recorridos.
Otro no, pero aunque atraiga a los viajeros, sé que está lleno de piedras.
Además, sé que no hay más que seguir andando para encontrar muchas más rutas diferentes.
¿Cuál hay que tomar?
Reflexionemos.
El primero... tengo la sensación de que ya lo he recorrido demasiadas veces. Y es un camino en el que estoy cómoda, la verdad, lo conozco bastante bien, y ahora voy por él mejor porque sé evitar algunas zonas peligrosas. Pero aún así, desde donde estoy todavía no puedo ver el final, y eso empieza a cansarme.
El segundo... acaba de caer una roca enorme, bloqueándolo por completo. Aunque la veía venir (pero, para variar, nadie me creía). Y así mejor, la verdad; creo que estaba andando por andar. No me gustan las vistas. Así que abandono.
El tercero. No es buena idea. Pero qué más da, ¿no puedo caminar sin tener que cuestionarme nada? Madre mía, no sabía que tenía que justificar todos y cada uno de mis actos.
Sí, lo mejor es seguir caminando... aparecerá otro sendero, y seguro que ese sí que merece la pena.

domingo, agosto 15

And it feels good.

Está claro: las cosas pasan cuando menos te lo esperas, cuando tienes algo planeado nunca sale como tú quieres, y los buenos momentos vienen solos. Una manguera abandonada a su suerte puede proporcionar una hora de diversión inesperada, pero por más vueltas que dés entre el público, tal vez no encuentres a quien estás buscando. En cambio, puedes encontrar a otra persona, alguien cuya sonrisa sea incluso mejor de lo que creías. Así que no insistiré, esperaré a que algo me sorprenda, y pondré buena cara pase lo que pase.



Atrapar esos momentos como una pluma al viento.

viernes, agosto 13

No estoy celosa.

I'm not jealous, no I'm not.
I just want everything she's got.
You look at her so amazed.
I remember way back,
when you used to look at me that way.
Tell me, what makes her so much better than me?
What makes her just everything I can never be?
What makes her your every dream and fantasy?
Because I can't remember when it was me.

jueves, agosto 12

I'm a little bit lost without you,
I'm a bloody big mess inside.

lunes, agosto 9

Gritar, morder, llorar, lo que sea, tienes que hacer lo que sea por librarte de esa sensación en tu garganta, de acurrucarte con las manos cubriendo tu cara y respirando entrecortadamente...

jueves, agosto 5

Sonaría bien.


Es mucho más fácil de lo que crees. Sólo tenemos que imitar a la arena, a los olores, a los sonidos: dejarnos llevar por el viento. No sabemos dónde aterrizaremos, pero ¿qué importa? Lo bonito es el vuelo.
Y podríamos llegar tan alto. Tirando de esos lazos que nos unen, nos llevarían muy lejos. Y si se rompen por el camino… al menos lo habremos intentado.
Sería tan fácil. Correr unos pasos más, desaparecer entre las olas, seguir caminando al compás de la música. Nuestra música. Yo te ayudaré a seguir el ritmo, pero primero tú tendrás que enseñarme la melodía. Notas elegidas entre los dos, para los dos. Sí, creo que sonaría bien…

martes, agosto 3

Usa protector solar.

Señores y señoras, usen protector solar.
Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro, sería éste: usen protector solar. Los científicos han comprobado sus beneficios a largo plazo, mientras que los consejos que les voy a dar no tienen ninguna base fiable y se basan únicamente en mi propia experiencia.
He aquí mis consejos:

Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud.
No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que no se haya marchitado. Pero créeme, dentro de veinte años, cuando en fotos te veas a ti mismo, comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como imaginas.

No te preocupes por el futuro. O preocúpate sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle. Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de ésos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera.

Todos los días haz algo a lo que temas. Canta. No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos. Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana y a veces se pierde. La competencia es larga y, al final, sólo compites contra ti mismo. Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (pero si consigues hacerlo, dime cómo). Guarda tus cartas de amor. Tira las cartas del banco. Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida. Las personas más interesantes que he conocido no sabían qué hacer con su vida cuando tenían veintidós años. Es más, algunas de las personas que conozco tampoco lo sabían a los cuarenta.

Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas: sentirás la falta que te hacen cuando te fallen. Quizá te cases, quizá no. Quizá tengas hijos, quizá no. Quizá te divorcies a los cuarenta, quizá no. Quizá bailes el vals en tu setenta y cinco aniversario de bodas. Hagas lo que hagas, no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Optarás por una cosa u otra, como todos los demás.

Disfruta de tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas. No tengas miedo ni te preocupes por lo que piensen los demás, porque es el mejor instrumento que jamás tendrás. Baila, aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa. Lee las instrucciones, aunque no las sigas. No leas revistas de belleza, pues para lo único que sirven es para hacerte sentir feo.

Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén. Llévate bien con tus hermanos. Son el mejor vínculo con tu pasado y, probablemente, serán los que te acompañen en el futuro. Entiende que los amigos vienen y se van, pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño. Esfuérzate por no desvincularte de algunos lugares y costumbres porque, cuando pase el tiempo, más los necesitarás. Vive en una ciudad alguna vez, pero múdate antes de que te endurezcas. Vive en un pueblo alguna vez, pero múdate antes de que te ablandes.

Viaja. Acepta algunas verdades ineludibles: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán y tú también envejecerás. Y, cuando seas viejo, añorarás los tiempos en que eras joven: los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a los mayores. Respeta a los mayores. No esperes que nadie te mantenga pues tal vez recibas una herencia, o tal vez te cases con alguien rico, pero nunca sabrás cuánto durará. No te hagas demasiadas cosas en el pelo, porque cuando tengas cuarenta años parecerá el de alguien de ochenta y cinco.

Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar el pasado del cubo de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo dándole más valor del que tiene.

Pero hazme caso en lo del protector solar.

domingo, agosto 1

Esto es lo que pasa cuando Elena se aburre (y su padre dice algo gracioso).

"Una nube de pañuelos de papel acorraló a Elena en una esquina de su cuarto..."


Ahí fue cuando cerró el libro.
No sabía por qué había seguido leyendo hasta llegar casi a la mitad del tomo, pero ya había tenido suficiente. La narración se tornaba más fantasiosa por momentos, y lo que le habían prometido como "un interesante relato realista sobre la situación actual del mundo", parecía más bien una de aquellas noveluchas de fantasía mal escrita, fabricadas en serie y que tanto aborrecía.

O tal vez, simplemente se había equivocado al apuntar el título.

Sólo tal vez.
Como última opción, ya que el verbo equivocarse no solía aplicarse a ella. Al menos, no sin la amenaza de recibir una colleja bien dada.
Pero eso no significaba que fuese violenta o agresiva, ¡para nada!
Únicamente era una sana reputación que se había forjado para evitar las peleas y discusiones tan habituales en la vida de un estudiante normal.

¿Verdad?

- Cuida tu reputación, no por vanidad, sino para no dañar tu obra y por amor a la verdad – citó con convicción mientras enterraba el libro en el fondo de su mochila, no poco atestada de cuadernos y carpetas. Por muy cerca que se encontrasen las vacaciones de verano, los profesores no parecían dispuestos a aliviarles la carga de los deberes y redacciones. Estas últimas abundaban especialmente, llevando títulos como Mis vacaciones soñadas, Mis planes para este verano, ¿Qué ha cambiado este curso?, y una larga lista destinada a exprimirles a los alumnos hasta la última gota de creatividad que pudiera quedarles a aquellas alturas del curso.
Pero ella hacía lo que…

¡mierda!, ¡¿ya eran las cinco?!

Le dio al botón de ‘Guardar documento’, cerró el Microsoft Word, apagó la pantalla y salió de la habitación, dejando a sus lectores con la boca abierta.

¿Quién cuernos lo sabe?

"A los 5 años nos preguntaron qué queríamos ser de mayores, y contestábamos cosas como astronauta, presidente… o, en mi caso, princesa.
A los 10 volvieron a preguntárnoslo, y dijimos: estrella del rock, vaquero… o en mi caso, medallista de oro.
Pero ahora que somos mayores, quieren una respuesta seria…
A ver qué os parece ésta: ¿quién cuernos lo sabe?
No es momento de tomar decisiones rápidas, es momento de cometer errores, de subirse al tren equivocado y extraviarse, de enamorarse… a menudo. De licenciarse en Filosofía porque es imposible hacer carrera en ella. De cambiar de idea y de volver a cambiar porque no hay nada permanente… Así que cometed todos los errores que podáis, y algún día, cuando nos pregunten qué queremos ser, no tendremos que adivinarlo… lo sabremos."





sábado, julio 31

La señorita Morstan y yo permanecimos juntos, con nuestras manos entrelazadas.

"El amor es una cosa maravillosamente sutil; allí estábamos nosotros dos, que nunca nos habíamos visto hasta aquel mismo día, que no habíamos intercambiado ni una sola palabra ni mirada de cariño, y que ahora, en un momento de dificultades, nos buscábamos instintivamente el uno al otro con nuestras manos. Desde entonces, siempre que pienso en ello no dejo de asombrarme, pero en aquel momento me pareció la cosa más natural el que yo la buscase a ella, y también ella me ha contado muchas veces que fue un instinto lo que la empujó hacia mí en busca de tranquilidad y protección. Estábamos, pues, agarrados de las manos, lo mismo que dos niños, y reinaba la paz en nuestros corazones, a pesar de todas las cosas lúgubres que nos rodeaban."

viernes, julio 30

Le premier jour du reste de ta vie.

miércoles, julio 28

Autobiografía: Yo.

7- Cuando estoy callada es que quiero decir algo y sé que no es buena idea.

8- En cambio, cuando hablo sin parar es que no se me ocurre nada que decir.

9- Me encanta la lluvia. Y el sol. Y la nieve. Y el granizo. Y el viento. Lo que no soporto es el cielo gris y nublado, sin más.

10- Mis amigas y padres no parecen acabar de enterarse de que las condiciones meteorológicas me afectan de forma diferente a la mayoría. Si llueve, quiero mojarme; cuando llevo paraguas siempre se lo acabo dejando a otra persona. Si hay más de 15 grados, iré en manga corta; si hay más de 20, en pantalón corto. Y en playeros, todo el año. ¡Y no pasaré frío, ¿vale?! ¡No, papá, no es todo por “la moda”!

11- No soy competitiva, pero me estreso muchísimo cuando pierdo en algo en lo que sé que puedo ganar. No por haber perdido, sino por no haberlo hecho bien… vamos, es cosa de autosuperación, o deuda conmigo misma, o algo así. Y cuanto peor me sale o más veces pierdo, más nerviosa me pongo y por tanto peor lo hago, y me enfado, y… agh.

12- Me llamo Elena. Encantada.

13- Me gusta dejar las cosas tiradas como cuadren, porque estoy firmemente convencida de que cómo ordenamos nuestro caos particular dice mucho de nuestra personalidad. El problema es convencer a mi madre de esta revolucionaria teoría. Creo que le importa poco si su hija es candidata al próximo Premio Nobel de Filosofía.

15- No sonrío enseñando los dientes. Y punto.

16- Siempre me gusta la comida más fría que a los demás; siempre tengo más calor que los demás; mi temperatura corporal habitual es de 35 grados y medio; relacionadlo como queráis.

17- Ahora que llevo lentillas tengo que parpadear más a menudo, pero aún así sigo con la costumbre de quedarme mirando fijamente un punto, muchas veces sin darme cuenta. Y pueden ser los lugares más inoportunos: una vez estuve casi un minuto mirando al novio de una amiga, sin saberlo, hasta que me di cuenta de que él también me estaba mirando a mí. Desde ese día, pensó que me gustaba.

18- Me dicen que estoy “rara” cuando miro a mi alrededor en silencio, como ida. Puede pasarme algo o no. Pero me molesta que me lo repitan constantemente.

19- Aprecio que la gente se tome la molestia de averiguar si me pasa algo antes de meterse conmigo, pero no me gusta mucho contarlo porque me siento muy vulnerable. Y no soporto que me miren con lástima.

20- Odio, odio, odio llorar en público.

21- (La frase de arriba me ha recordado a una de las más repetidas por mi padre: “Odio, odio, odio a Peter Pan.”)

22- Mi padre y yo tenemos muchas frases, citas y cancioncillas que nadie más entiende: son cosas de su juventud o de su cultura que, a fuerza de tanto oírle repetir, se me han pegado. Me gusta decirlas ante gente que no las entiende, y cuando me preguntan qué digo, responder: “Reirizadas”.

23- Si me vas a ayudar, por lo menos ayúdame haciendo lo que yo no sé hacer, no lo que sí sé…

24- Me gusta vaciar el lavavajillas, recoger cosas. Me gusta la sensación de saber a qué lugar pertenece cada objeto.

25- Cada vez que tengo que hacer algo, lo que sea, en público, me tiemblan las manos, me atacan mis tics nerviosos, me tengo que agarrar a algo, me falla la voz o me late el corazón con muchísima fuerza. En clase, casi no puedo responder a las preguntas de los profesores (no, no es simplemente que no me apetezca participar, como tantos creen). En las conversaciones importantes, intento llevar pulseras para poder manosearlas.

26- Cuando intento dejar la mente en blanco, siempre me acaba asaltando alguna canción o el recuerdo de alguna conversación. La única vez que realmente conseguí dejar de pensar, después de un rato empecé a oír en mi cabeza: Nutella, Nutella, la crema de avellanas...

27- No estoy loca.
(aunque me gustaría)



T.

No te vayas, en serio, no, no, no te vayas, por favor...

Bueno, vale. Vete. Ahora ya no sirve de nada. Pero vuelve.


Te echaremos muchísimo de menos.


martes, julio 27

El verano de mis 15.

"El verano de mis 15", qué bonito suena eso. Suena... joven pero a la vez mayor. Y no sé muy bien qué significa. Vale, sí, el significado literal es bastante obvio: quince años bastante recientes, verano, edad de hormonas revolucionadas más época de hormonas revolucionadas igual a: Elena no es más que una bola gigante que pone "HORMONAS" y va rodando por ahí, aplastando todo. Pero entonces... ¿yo no tengo la culpa, no? No tengo la culpa de no saber lo que quiero, de que los ratos que lo sé es lo que no debería ser, de haber cambiado de opinión, de querer rendirme, de querer emprender veinte mil nuevas batallas, de caer en un viejo error, de no callarme cuando debería, de decir más verdades de las que muchos aceptan, de estar "rara", de caer por una simple sonrisa, de que mi atención e interés fluctúen entre tantos focos, de no reconocer a gente a la que conozco mejor que a mí misma, de querer ser única y la única, de querer que los demás sean como son para mí, de querer tantas cosas y ninguna, de querer jugar y jugármela, de por una vez querer dejarme llevar...






domingo, julio 25

A la espera.

"Tengo muchas cosas que decirte, tengo tantas cosas que contarte que no puedo sostener estos pensamientos tan sólo en mi cabeza. Necesito ver un cambio en ti, alguna reacción a lo que te digo sinceramente, tan sólo un poco de importancia a lo que te digo. Pero parece que tú no lo sientes. Te lleno de palabras bonitas, quizá muy retóricas, pero muy amablemente dichas, pero que para tí... es solo futilidad. Veo que te has encerrado tanto en tu trama existencial que no le das importancia a nada. ¡Estoy tratando de sacarte de aquí que no me escuchas!
Estas son mis palabras más profundas, quizás las más sinceras que vas a escuchar de mí, estoy intentando decirte de que vuelvas a creer en esto, que vuelvas a creer en esto que algún dia nos unió. Estas reflexiones, estos pensamientos no son míos. Son tuyos.
Ahora pareces tan frágil, que no me atrevo a tocarte. Pero trato de tocarte el corazón con mis palabras y tampoco lo puedo lograr. Quizá mi tono no es el adecuado, no puedo encontrarte entre esta maleza, te has bloqueado demasiado que tu noción de tiempo-espacio esta en un universo paralelo al mio. ¡Te estoy gritando esto! Si tan sólo pudieras escucharme, si tan sólo pudieras ver a través de estos ojos. Esta mirada jamás te mentiría.
No quiero dejar esto de lado, no quiero que piensen que no he dado la batalla, pero de tantos intentos, de muchos, el tiempo me ha consumido. Debo admitirlo, ya no puedo con esto, me he resignado. Mi cuerpo ya no es el mismo de antes, mi alma tampoco. La tristeza invade mi pecho, me siento tan vacío por dentro que mi angustia se agranda cada vez más. Me siento desolado, tan desolado que sin darme cuenta he caído en tu misma posición. Tan sólo me queda el recuerdo de lo que fue antes, de esos días, de tu sonrisa, de tu hermosa sonrisa. Esos días que permanecerán para siempre conmigo. Para siempre."

viernes, julio 23

Done!

I've done all what I could do (en teoría, porque ya me ha costado suficiente).
Now it's time for you (porque ahora pienso simplemente esperar tu reacción).

martes, julio 20

Ñaaaaaj.

Estoy llena de dudas. No sé si tú, no sé si yo, no sé si nosotros... Pero pregunto a los demás y me dicen que, por lo menos tú, sí. Vale, me lo creo (creo)... Pero ¿y yo? Sí, yo también. Tal vez no tanto, pero sí. Entonces ¿nosotros? Ah, eso sí que ya no lo sé...
Sé que hay cosas que yo podría hacer, pero por algún motivo, tengo esa manía de esperar a ver si eres tú el que las hace. Sé que eso está fatal, vale... venga, sí, voy a poner más de mi parte. Te lo mereces.Pero tampoco es plan de eso que dicen... ¿o sí? Aaaagh, que no - pue-do. No, no, no, no soy capaz, en serio. Y hay tantísimas cosas más... venga, va, voy a intentarlo. Simplemente... un poco más como antes. No creo que vaya a quedar mal, vamos. Bueno, no sé... ¡pero qué más da, hay que intentarlo, leñe! ¡We gotta fight for this love y esas cosas que tanto te gusta repetir, ¿no?! Venga, idiota, tú que te jactas tanto de ese rasgo tuyo, ¡demuéstralo de una vez con él!
Pero... Pero, pero, pero. ¡Basta ya de peros! Co-la-bo-ra-ción.

"¡Es como un perrín!"

Hoy dejé de lado a mi padre, y acompañarle al aeropuerto a despedir a gente a la que no veré en uno o dos años, para estar con mi mejor amigo. Tres horas, simplemente dando vueltas o haciendo un par de recados, sin dejar de hablar. Porque el mundo está lleno de hipócritas, algunas amistades se desmoronan, otras en realidad nunca estuvieron ahí, todos nos estamos dejando llevar por nuestros malos rollos... pero ya te lo he dicho, nunca conseguirán ponerme en contra de ti. Eres una de las personas que mejor me conocen, sincero como pocos, y hablar contigo ayuda muchísimo a llevarlo todo mejor. Gracias.



- y gracias a él, sé que el mejor adjetivo para describirme es "frenética"

Filosofía a la 1 AM.

Belén: ¿Qué sientes cuando te gusta alguien?
Elena: Depende también de la persona, supongo.
Belén: Tú vete diciéndome cosas.
Elena: Míticas mariposas. Estás demasiado pendiente de él, de dónde está, te gusta tenerlo controlado cuando, por ejemplo, estáis todos en grupo. Eres demasiado consciente de su cercanía, de si está a tu lado, de si vuestro brazo se roza. A veces, cuando está, no quieres verle -para no sentir esa necesidad de controlar cada uno de tus actos en función de lo que él vea o piense-, pero en cuanto se va, lo echas de menos... no sé, es lo que se me ocurre.
Belén: Y cosas malas.
Elena: Eso no tiene por qué ser bueno. Cuando hace algo mal, o que te parece mal, te molesta demasiado. Porque estás convencida de que tiene que ser perfecto, y cada vez que te demuestra lo contrario te lo tomas fatal. O sea, a veces en vez de gustarte, parece que le tienes manía. ¿Por qué lo dices?
Belén: Es que estoy pensando.
Elena: Eso es malo.
Belén: Lo sé.





Belén: Es muy cómico.
Elena: ¿El qué?
Belén: Eso.
Elena: ¿Qué es eso?
Belén: Eso es queso.
Elena: Sí, y qué queso es, es queso portugués. Pero yo no te hablo del queso, yo te pregunto por los agujeros.
Belén: ¿Del queso?
Elena: Claro. ¿De qué si no? ... Agradecería una respuesta. Aunque no tenga sentido. Es la 1 de la mañana, poco me importa el sentido...
Belén: ¿A cuála pregunta?
Elena: A la vida misma. Sí, con sueño me pongo filosófica. Mándame a la porra si quieres.
Belén: ¡Eso lo pensé yo hoy! Espérate que te escribo mis cavilaciones.
Elena: Me parece bien.
Belén: A ver nosotros nacemos, ¿no? ¿Pero qué se supone que tenemos que hacer en la vida aparte de... reproducirnos? ¿De qué vale que haya más humanos si ni siquiera sabemos qué se supone que tenemos que hacer en la vida? ¿Me explico?
Elena: Demasiado. No tengo ni idea. Una manía que tengo yo es ponerme a pensar en cosas raras, ya lo sabes. Y me pongo a comparar la vida humana con el resto de seres vivos. Principalmente con animales, porque si no es demasiado y la cabeza me da vueltas. Tú compara tu vida con la de un... ratón. Un ratón nace, se preocupa por sobrevivir, no lo consigue y muere. Nosotros... dios, no lo sé, nos complicamos demasiado.
Belén: ¿Y te das cuenta? Se supone que hay que ser felices. Pero para ser felices se supone que hay que tener una vida con amor, dinero, salud... Pero si nos pasamos media vida preocupándonos por los recibos, asuntos ajenos, la pareja, los hijos que vienen, el dinero, la casa... ¿cómo se puede ser feliz sabiendo que se ha malgastado la mitad de una vida (y la única) preocupándose en cosas como esa? Luego está claro que si no tienes nada tampoco eres feliz, así que... Y la verdad es que todo eso, para nada. Porque al final uno se queda solo, así que la vida te va formando como persona, los amigos, la familia, las experiencias... te van completando, para que al final, en los últimos años de vida, cuando verdaderamente no te importe nada, te dés cuenta de quién eres de verdad.
Elena: Te pasas una noche en vela porque no te sabes una definición que podría suponerte un punto en un examen de un trimestre de un curso de tu educación, de ese proceso malditamente largo que supuestamente asegurará tu futuro... pero ¿si eres médico, pierdes en total unos 25 años de tu vida preparándote, y al día siguiente de acabar la carrera mueres estúpidamente porque alguien que no estudió tanto como tú no supo qué hacer para salvarte? No sé si eso es ironía o la ley de Murphy.
Belén: Perdemos el tiempo. Yo ya lo he dicho, lo mejor es ser granjero y punto. La ley de Maslow me gusta.
Elena: Ver el amanecer envuelto en ese aroma a excremento. ¿Ley de Maslow?
Belén: Sí. Mira. "Un tal Maslow, decía que todos buscamos las mismas siete cosas en la vida; él lo llamo: La jerarquía de las necesidades humanas.
Lo primero que buscamos es la supervivencia, la salud que nos permita seguir viviendo.
Lo segundo es la seguridad, sentirnos protegidos, a salvo en nuestra casa.
Después esta el amor. Según Malsow, nadie puede vivir sin tener amor o sin buscar
el amor. La cuarta es el respeto que los demás valoren lo que hacemos, nuestras decisiones, aunque nos equivoquemos.
Le sigue la necesidad de entender, de conseguir explicar porque la gente toma decisiones que nos duele.
La penúltima necesidad humana, es la estética o espiritual, sentirnos parte de algo especial y único, el plan perfecto de nuestras vidas.
Y la ultima, la autorrealización, intentar encontrar nuestra auténtica naturaleza, lo que somos..
Maslow no tiene ni idea de lo que es despertarse abrazada a quien amas... así que puede meterse su teoría por donde le quepa, porque lo único que buscamos todos en la vida.. lo único, es ver a la persona que queremos cuando abrimos los ojos por la mañana...". Eso, con su notita al final y todo.
Elena: ¿Dijiste que la ley de Maslow gusta o que te gusta?
Belén: Tiene sentido, pero la nota al final mola.

~

Cosas sobre mí #14: Me encanta ponerme filosófica, dejar escapar todas mis reflexiones extrañas y mi vocabulario “culto” que nadie entiende. El problema es precisamente ese, que pocos me entienden, y a veces me canso de hablar sola. Antes tenía con quién hacerlo, pero…



De todas formas, muy de vez en cuando se presentan momentos como este.

domingo, julio 18

¿Dónde estás?

Atención, se ha perdido una niña y la están buscando. Es pequeñita, pero con aspecto de comerse el mundo. Responde al nombre de FUERZA DE VOLUNTAD. Por favor, si alguien la ve, diríjase con ella al mostrador de recepción...

sábado, julio 17

#3


Una vez, y no hace años sino el mes pasado, estuve al borde del llanto porque me explotaron un globo azul. Una amiga me acompañó al quiosco y me compró otro. Me emocioné exageradamente. Después de todo, es ridículamente fácil hacerme feliz.


Cosas sobre mí #1

Me gusta hacer listas.
Me aburro -u olvido- a la mitad.

miércoles, julio 14

Algún día...

Algún día lo entenderás, te decían los mayores cuando preguntabas. Algún día sabrás lo suficiente. Pero seguirás teniendo más y más preguntas, y algún día, alguien se dignará a contestarlas.
Algún día tu vida empezará. O terminará.
Algún día te enamorarás, te casarás y tendrás hijos, o los adoptarás. O comprarás el quinto gato.
Algún día sufrirás la soledad, y otros disfrutarás de ella.
Aprenderás a conducir, y a ir cada vez más rápido, pero algún día te estrellarás.
Ganarás un premio; otros ganarán más que tú.
Le salvarás la vida a alguien. Tú serás el que esté en deuda.
Algún día dejarás de levantarte a las siete de la mañana. (Sólo para pasar a levantarte a las seis.) Verás las mismas películas una y otra vez. Escribirás un libro. Lo tirarás a la basura.
Cuando cumplas cincuenta años, te sentirás hecho una ruina. O no. Igual es a los sesenta, a los setenta, ochenta, noventa, cien. O a los treinta. O nunca.
Te emborracharás y serás sano. Amarás el silencio y el ruido. Donarás sangre y pasarás por el hospital. Tal vez pienses en quitarte la vida, pero seguirás adelante. Porque aún te quedará un sueño inútil que perseguir. Aunque sepas que nunca lo alcanzarás. Eso es la vida, y estarás enamorado de ella hasta la médula.
Te enfadarás, llorarás, te reirás, amarás, odiarás, te desesperarás, suspirarás y dormirás tranquilo.

Algún día será el día de tomar una decisión. El día que lo cambie todo, el primer día del resto de tu vida.
Bienvenido a 'algún día'.

jueves, julio 8

Gran corazón, gran cerebro.

En una fracción de segundo se había sacado un revólver del bolsillo. Disparó dos veces. Sentí una súbita sensación de quemadura, como si me hubieran aplicado al muslo un hierro al rojo vivo. Luego sonó un golpe, al abatirse la pistola de Holmes sobre la cabeza del tipo. Le vi confusamente caído al suelo, con sangre corriéndole por la cara, y vi a Holmes registrarle en busca de armas. Luego los secos brazos de mi amigo me sostuvieron hasta una silla.
- ¿No estará herido, Watson? ¡Por el amor de Dios, dígame que no está herido!
Merecía la pena una herida, hubiera merecido la pena recibir varias heridas, el poder conocer la profundidad de la lealtad y el afecto que se ocultaban detrás de aquella fría máscara. Aquellos ojos claros y duros se nublaron por un momento, y aquellos labios firmes temblaron. Por primera y última vez pude entrever un gran corazón junto al gran cerebro. Todos mis años de humilde, pero leal servicio, culminaban en aquel momento de revelación.
- No es nada, Holmes. Un simple rasguño.
Holmes había cortado la tela alrededor de la herida con su navaja de bolsillo.
- Tiene razón - exclamó, con un inmenso suspiro de alivio -. Es muy superficial - su rostro adquirió una dureza pétrea al mirar a nuestro prisionero, que se estaba incorporando con una expresión de asombro en el rostro -. Por Dios le digo que ha tenido suerte. Si hubiera matado a Watson, no hubiera salido con vida de esta habitación.




- El archivo de Sherlock Holmes, pág. 111-112.

miércoles, julio 7

It's allright, 'cause I've always got my family of me...

lunes, julio 5

Vuela, mariposa.




Caterpillar in the tree, how you wonder who you'll be.
Can't go far but you can always dream.
Wish you may and wish you might;
don't you worry, hold on tight.
I promise you there will come a day.
Butterfly, fly away.

Take those dreams and make them all come true...

martes, junio 29

Auf Deutsch, bitte.

Supongo que nunca podré librarme de ti del todo. Que ese sentimiento sin sentido seguirá ahí; muy en el fondo y muy atenuado, pero ahí. Y bastará con que alguien formule una de sus extrañas teorías para hacerlo renacer, sólo un poco: apenas unos segundos de cosquilleo en el estómago, unas horas de reflexiones, para de nuevo descartarlo. Supongo que no puedo evitarlo, después de tantos meses intentándolo aún no soy capaz. No creo que vaya a hacerme ilusiones, siendo de nuevo consciente de lo que pasa por tu cabeza; posiblemente lo peor ahora sea el sentimiento de culpabilidad. Eh, : te quiero, ¿vale? Y en este momento se aseguro que estás muy por encima de él. Sólo... dame un breve margen de sentimientos secretos, ya sabes que siempre he tenido cierta extraña afinidad con él. Pero eso no cambia nada. En serio. (De momento.) Quiero decir... nada dura para siempre, ¿no? Tal vez no vuelva a dirigirle la palabra después de este verano. Tal vez a ti tampoco. Tal vez un día reaccione de una vez por todas y me libere. Hasta entonces, esto se queda archivado y escondido. Caso cerrado.

miércoles, junio 23

Reflexiones pre-partida.

Cuando te vas de viaje, sin ellos, parece que de golpe tus padres quieren pasar todo ese tiempo perdido contigo, pero en las dos horas previas.
Voy a extrañar tanto a tanta gente... gente a la que llevo necesitando mucho tiempo, gente a la que hace una temporada no habría pensado que llegaría a apreciar tanto, gente que creía perdida y de alguna forma ha vuelto, gente que me ha ganado muy rápidamente. A algunos tal vez no los vuelva a ver, o mi relación con ellos no sea la misma; pero sé que la mayoría van a estar aquí cuando vuelva. Total, no sé por qué me pongo tan dramática: no es nada, sólo son unos pocos días.
10 días. ¿Diez días sin ti? ¡Si sólo llevo once a tu lado! Esto va a costar, y mucho. Han sido días muy tímidos, más confiados, ausentes, empalagosos, distantes, sinceros, preocupantes, cómplices, y sobre todo muy, muy necesitados, necesitada de ti... así voy a estar esta temporada, echándote de menos cada instante, me imagino. Me preocupa la dependencia que he desarrollado en tan poco tiempo, como si me hubiera faltado un pedacito y ahora lo hubiese encontrado, pero tengo un pánico terrible de perderlo, porque hay momentos en los que parece pegado con superglue y otros en cambio da la impresión de colgar de un hilo. Sólo sé que lo que más me duele es no haber podido abrazarte como despedida, porque me paso los días esperando esos abrazos, ¿sabes?
¡Y encima no me dejan llevarme un peluche!


(Ahora aparento bastante más tranquilidad de la que sentía hace unas horas, tras haber pasado por todos los síntomas de un auténtico agobio, respiración superficial y lágrimas incluídas.)

sábado, junio 19

Never ever wanna touch the ground again!

You must think I'm crazy,
think that I'm a fool:
I'm hopelessly romantic
whenever I'm with you.

domingo, junio 13

12.

Se supone que un blog es para escribir textos considerables como tales, pero ¿qué puedo escribir encaramada a mi nube?, si tengo miedo de que el más mínimo movimiento me haga perder el equilibrio y estrellarme contra el suelo de nuevo...

You make it easy ♥

martes, junio 8

Ya no persigo sueños rotos,
los he cosido con el hilo de tus ojos,
y te he cantado al son de acordes aún no inventados.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado.

sábado, mayo 22

!

Well, someone tell me, when is it my turn?
Don't I get a dream for myself?

lunes, mayo 3

No fue un error. Que me contaras esas cosas dolía, es cierto, pero porque me ayudaba a mantener los pies en la tierra, que en realidad era bueno. Y por otra parte... eso le daba algo especial a nuestra relación. Tú mismo lo dijiste -aunque ahora ya no sepa si era verdad o no-, yo era una de las personas en las que más confiabas, y me encantaba serlo, ¿sabes? Me sentía diferente, y en algunos momentos eso era suficiente. No sé qué vino primero, que te dieras cuenta de "tal" o que dejases de hablar conmigo; pero me gustaría que supieras que lo echo muchísimo de menos, que mucho peor que oírte hablar de ella es no oírte hablar, que ahora ya no tienes por qué sentirte mal o lo que sea porque ya no siento ese "tal" y puedo estar para ti igual que antes o incluso mejor, que por mucho que haya intentado convencerme a mí misma de que no me tienes que importar, me duele ver que estés mal y no poder hacer nada para ayudarte o hacerte sentir aunque sea un poco mejor.
Y sobre todo, querría decirte todo esto directamente, sin intermediarios...
¿Crees que algún día seremos capaces de hablar claro?

Demasiadas cosas en la cabeza.

Él. Ya no me importa de la misma manera pero quiero que vuelva a ser como antes, si a los dos nos importó perderlo no estará perdido del todo.
Ellas. Para todo, en serio, todo. Ojalá estuviera con vosotras ahora mismo.
Y el otro él. Inténtalo, en serio, me conozco...

domingo, abril 25

En mi búsqueda de alguna foto que refleje esos momentos
-esos que ahora me parecen sólo imaginaciones mías-
encuentro tu sonrisa de fondo en un retrato del mar...

lunes, abril 19

¡Tenía que decirlo!

"Respira fuerte. Y es eso lo que me distrae, lo que acapara mi atención durante toda la hora. Que hace ruido al respirar y tiene la mano justo entre las dos mesas. Se aclara la garganta para contestar al profesor, mira por mis apuntes y yo le miro a él de reojo. Se revuelve el pelo. A veces hace aspavientos. Y sonríe."

sábado, abril 3

Chicas...

... mm, piedad, jajaja.

domingo, marzo 14

"Mucho por ocho"

¿Me explicas qué tiene? Porque de verdad, no sé qué le veo. Vamos a ver. Si le quitas esos ojos azules, esa sonrisa gigantesca, ese pelo medio rubio medio revuelto, esas manos finas de pianista, ese ligero sonrojo ocasional, esos casi diez centímetros que me saca, ¿qué queda? Un bicho desgarbado y paliducho que no es capaz de mantenerse en pie por más de dos minutos y al que le sale la hipocresía por cada poro de la piel y cada eslabón de la cadena de oro que lleva al cuello.
¿Entonces?

sábado, marzo 13

Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza
del cielo se abre como una boca de muerto.
Tiene mi corazón un llanto de princesa
olvidada en el fondo de un palacio desierto.

Tengo miedo. Y me siento tan cansado y pequeño
que reflejo la tarde sin meditar en ella.
(En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
así como en el cielo no ha cabido una estrella.)

Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
¡No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
abandonada en medio de la tierra infinita!

Se muere el universo de una calma agonía
sin la fiesta del Sol o el crepúsculo verde.
Agoniza Saturno como una pena mía,
la Tierra es una fruta negra que el cielo muerde.

Y por la vastedad del vacío tan ciegas
las nubes de la tarde, como barcas perdidas
que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.

Y la muerte del mundo cae sobre mi vida.
- Pablo Neruda

domingo, febrero 14

Odio San Valentín.

Claro, llevas dos días sin conectarte al messenger pero ciertos comentarios los llevas a la orden del día. Como si no se notase que has estado esperando a que llegaran las 12 de la noche para ser el primero en felicitarla. Como si no te creyeras guay por haberle dejado, incluso, ¡dos comentarios!. Como si te fuera a servir para algo.
Como si no estuvieras ciego y no te dieses cuenta de que TIENES que olvidarla de una puñetera vez, que si ABRES LOS OJOS verás que me tienes esperando, que me estoy AMARGANDO por tu santa culpa, vida mía.
Como si este maldito día no acabase sólo de empezar, pero yo ya estuviera convencida de que iba a ser tan estúpido y anodino como los anteriores. Como si no supiera que las lívidas ilusiones que me hice fueron en vano.
COMO SI ME GUSTARA SAN VALENTÍN Y NO TÚ.

viernes, febrero 5

Entonces.

-De verdad que yo no lo entiendo. ¿Cómo puedo tener tan poca fuerza de voluntad?-
Vale, por fin lo he pillado: cuando está concentrado en algo no se le puede hablar, te ignora completamente o da respuestas secas que te dejan pero niño, qué mosca te ha picado... y si al acabar con lo que esté haciendo decide girarse a hablar con ella en lugar de contigo, paaaaaasa de todo, no empieces a rayarte de esa forma, que no es sano, cariño... porque claro, además te cabreas y lo de siempre: ahora me enfado y no respiro, ahora soy yo la que pasa de él... Y de pronto, por arte de magia, te habla. Y así sin más empieza a contarte algo. Y toda tu voluntad se desvanece misteriosamente y no puedes dejar de escucharle y de mirar esos ojos y de responder a esa sonrisa. A lo mejor elige sentarse al lado de otra en vez de junto a ti, puede parecer que te ignora durante un rato... pero entonces dice o hace algo extraño y tú eres la única que se da cuenta y se empieza a reír, y entonces él te mira a ti riéndose avergonzado, y entonces... entonces, lo cambias todo por ese 'entonces', por esos largos segundos en los que sólo te mira a ti...

Y vuelta a empezar.

sábado, enero 30

... y ahora.

Después de todo lo que me ha hecho, probablemente sin saberlo pero hiriéndome de todas formas; después de haberme intentado convencer de mil y un formas diferentes de que ya está, que no hay posibilidades, que es obvio, que me tengo que centrar en otras cosas, olvidar eso, resignarme; después de todo...
Simplemente me dejaría ser capaz de dejar de mirar esa pantallita en la que pone su nombre, esperando a que por un milagro se digne a hablarme.

domingo, enero 10

Diciembre, enero...

Lo que no puedes pretender es decirme esas cosas y esperar que yo me quede tan tranquila, sin darle vueltas y más vueltas a las frases en mi cabeza. Ya te dije que tomarme las cosas a mi gusto no suele ser bueno, que yo me monto películas muy raras; vale, que <<las películas raras suelen ser interesantes y lo interesante te interesa>>; y precisamente te encanta hacerte el interesante y misterioso, pero... a veces -sólo a veces- necesito las cosas claras y el chocolate espeso.
Luego está esa otra bendita costumbre tuya de cambiar radicalmente de comportamiento para conmigo según la situación. A lo mejor a solas o delante de mis amigas eres todo lo encantador que se puede ser, pero delante de tus amigos vuelve tu lado picotero y rompehuevos, ¿acaso tienes una fachada que mantener? Que sepas que lo que dices y haces en esas ocasiones también lo registro y tengo en cuenta, no lo voy a pasar por alto como si nada. Pero luego recuerdo esos momentos y dioos, qué más dará...
Igual que el mítico momento de conectarse al msn o que él se conecte y el orgullo manda: no voy a saludarle, no voy a saludarle, no voy a saludarle... y a lo mejor él tampoco decide saludarte y entonces te enfurruñas y te propones enfadarte con él por una vez, pero luego él te habla y no lo puedes evitar, se te escapa la sonrisilla. Y luego se va sin despedirse, de pronto... y te quedas con ese mal sabor de boca, y vuelve el propósito de antes, pero volvéis a hablar... y vuelta a empezar. Y piensas, igual él lo hace a propósito, sabe el efecto que tiene en ti, entonces, ¿cómo puede ser tan capu... cruel? Y sobre todo: ¿por qué se lo sigues permitiendo?
Y por último, lo que dicen sus amigos. Más concretamente, lo que dicen sobre vosotros. Tuvieron que haber notado, a la fuerza, que te pusiste nerviosa cuando empezaron a hablar sobre eso. Ahí tienen su respuesta. Y sobre lo que dijeron... no te lo crees, no quieres creértelo, no quieres hacerte ilusiones en vano por segunda vez. Necesitas la confirmación. Antes de explotar.

sábado, enero 9

Octubre

Que te den.

Noviembre

¿Por qué, exactamente por qué, la gente tiende a confiar en mí y desahogarse hablándome? Sí, me siento halagada, me gusta muchísimo que me consideren de confianza; pero seamos sinceros... no soy ni de coña la más adecuada. Vale, soy buena guardando secretos, me callo hasta el punto de estar a puntísimo de explotar -momento en el que agarro mi diario o llamo a Andrea-... ¿y qué más? No puedo decir 'te entiendo' porque casi seguro que no lo hago, casi no he pasado por nada de lo que me puedan estar hablando. Puedes estar seguro de que te estoy escuchando atentamente, aunque reconozco que no lo parezca, porque me lleva un buen cacho procesar las cosas -si es que llego a procesarlas y no se quedan en mi lista de to think about some year-... y después del procesamiento, ¿soy capaz de dar un consejo?, ¿hacer un comentario mínimamente inteligente y/o de provecho?, ¿por lo menos decir CUALQUIER cosa que no sea 'ahá...'? ¡Por favor!, es peor que un problema curcio de Física&Química, me quedo completamente en blanco, y eso que hay ocasiones en las que es prácticamente imposible hacerme callar... pues nada, no puedo decir que la conexión entre el cerebro y la boca se perdió mayormente porque no había nada a lo que conectarse en el cerebro. Así que, entendedme: yo encantada si queréis contarme vuestras cosas, desahogaros conmigo, etcétera etcétera; pero no esperéis que además os aconseje. En serio.

Y como añadidura... ¿quién dijo que la empatía era buena? Sentirse mal, tan rematadamente MAL, por por un problemaasuntohistoriawhatever que no tiene nada que ver conmigo # ... jod*r, que esta noche no duermo. Porque, insisto, se le añade la historia de la culpa y sentimiento de inutilidad que me provocan no poder ayudar a nadie a sentirse mínimamente, diminuta, ínfima, remotamente, una pizquiiiina de ná, mejor.

Viiiiva la vida.





# Resultó que el problema sí que era mío, aunque de eso me diese cuenta más tarde...

Septiembre

Si lo que esperabas es que empezara a contarte mi vida privada, mira majo, así lo llevas claro. Intentar cabrearme y que diga lo que pienso "sin tapujos" -algo que nunca hago-; luego "decepcionarse" si me quedo a medias, porque joder, si sólo se me escapan cosas cuando, digamos, me inspiro y me dejo llevar, y me hacen reír a la mitad... grifo cerrado, ya no me sale más, se me fue y tendrás que vivir con ello; y para rematar, mencioar "mi coco", ¡qué coño sabrás tú de mi coco, chaval!, que os creéis todos que sabéis qué esperar de mí, pero ni yo lo sé, así que menos vosotros. Mira, sí que conseguise enfadarme y todo. Pero ¿ves?, me estoy escondiendo, no consigo decir estas cosas a la cara, no va conmigo expresar abiertamente la "ira que es el reflejo de mi alma". ¿Qué querías oírme decir? ¿Por qué dices cosas raras?, ¿por qué me mandas mensajes confusos? La próxima vez, a ver si TÚ hablas claramente.