Después de todo lo que me ha hecho, probablemente sin saberlo pero hiriéndome de todas formas; después de haberme intentado convencer de mil y un formas diferentes de que ya está, que no hay posibilidades, que es obvio, que me tengo que centrar en otras cosas, olvidar eso, resignarme; después de todo...
Simplemente me dejaría ser capaz de dejar de mirar esa pantallita en la que pone su nombre, esperando a que por un milagro se digne a hablarme.
sábado, enero 30
domingo, enero 10
Diciembre, enero...
Lo que no puedes pretender es decirme esas cosas y esperar que yo me quede tan tranquila, sin darle vueltas y más vueltas a las frases en mi cabeza. Ya te dije que tomarme las cosas a mi gusto no suele ser bueno, que yo me monto películas muy raras; vale, que <<las películas raras suelen ser interesantes y lo interesante te interesa>>; y precisamente te encanta hacerte el interesante y misterioso, pero... a veces -sólo a veces- necesito las cosas claras y el chocolate espeso.
Luego está esa otra bendita costumbre tuya de cambiar radicalmente de comportamiento para conmigo según la situación. A lo mejor a solas o delante de mis amigas eres todo lo encantador que se puede ser, pero delante de tus amigos vuelve tu lado picotero y rompehuevos, ¿acaso tienes una fachada que mantener? Que sepas que lo que dices y haces en esas ocasiones también lo registro y tengo en cuenta, no lo voy a pasar por alto como si nada. Pero luego recuerdo esos momentos y dioos, qué más dará...
Igual que el mítico momento de conectarse al msn o que él se conecte y el orgullo manda: no voy a saludarle, no voy a saludarle, no voy a saludarle... y a lo mejor él tampoco decide saludarte y entonces te enfurruñas y te propones enfadarte con él por una vez, pero luego él te habla y no lo puedes evitar, se te escapa la sonrisilla. Y luego se va sin despedirse, de pronto... y te quedas con ese mal sabor de boca, y vuelve el propósito de antes, pero volvéis a hablar... y vuelta a empezar. Y piensas, igual él lo hace a propósito, sabe el efecto que tiene en ti, entonces, ¿cómo puede ser tan capu... cruel? Y sobre todo: ¿por qué se lo sigues permitiendo?
Y por último, lo que dicen sus amigos. Más concretamente, lo que dicen sobre vosotros. Tuvieron que haber notado, a la fuerza, que te pusiste nerviosa cuando empezaron a hablar sobre eso. Ahí tienen su respuesta. Y sobre lo que dijeron... no te lo crees, no quieres creértelo, no quieres hacerte ilusiones en vano por segunda vez. Necesitas la confirmación. Antes de explotar.
Luego está esa otra bendita costumbre tuya de cambiar radicalmente de comportamiento para conmigo según la situación. A lo mejor a solas o delante de mis amigas eres todo lo encantador que se puede ser, pero delante de tus amigos vuelve tu lado picotero y rompehuevos, ¿acaso tienes una fachada que mantener? Que sepas que lo que dices y haces en esas ocasiones también lo registro y tengo en cuenta, no lo voy a pasar por alto como si nada. Pero luego recuerdo esos momentos y dioos, qué más dará...
Igual que el mítico momento de conectarse al msn o que él se conecte y el orgullo manda: no voy a saludarle, no voy a saludarle, no voy a saludarle... y a lo mejor él tampoco decide saludarte y entonces te enfurruñas y te propones enfadarte con él por una vez, pero luego él te habla y no lo puedes evitar, se te escapa la sonrisilla. Y luego se va sin despedirse, de pronto... y te quedas con ese mal sabor de boca, y vuelve el propósito de antes, pero volvéis a hablar... y vuelta a empezar. Y piensas, igual él lo hace a propósito, sabe el efecto que tiene en ti, entonces, ¿cómo puede ser tan capu... cruel? Y sobre todo: ¿por qué se lo sigues permitiendo?
Y por último, lo que dicen sus amigos. Más concretamente, lo que dicen sobre vosotros. Tuvieron que haber notado, a la fuerza, que te pusiste nerviosa cuando empezaron a hablar sobre eso. Ahí tienen su respuesta. Y sobre lo que dijeron... no te lo crees, no quieres creértelo, no quieres hacerte ilusiones en vano por segunda vez. Necesitas la confirmación. Antes de explotar.
sábado, enero 9
Noviembre
¿Por qué, exactamente por qué, la gente tiende a confiar en mí y desahogarse hablándome? Sí, me siento halagada, me gusta muchísimo que me consideren de confianza; pero seamos sinceros... no soy ni de coña la más adecuada. Vale, soy buena guardando secretos, me callo hasta el punto de estar a puntísimo de explotar -momento en el que agarro mi diario o llamo a Andrea-... ¿y qué más? No puedo decir 'te entiendo' porque casi seguro que no lo hago, casi no he pasado por nada de lo que me puedan estar hablando. Puedes estar seguro de que te estoy escuchando atentamente, aunque reconozco que no lo parezca, porque me lleva un buen cacho procesar las cosas -si es que llego a procesarlas y no se quedan en mi lista de to think about some year-... y después del procesamiento, ¿soy capaz de dar un consejo?, ¿hacer un comentario mínimamente inteligente y/o de provecho?, ¿por lo menos decir CUALQUIER cosa que no sea 'ahá...'? ¡Por favor!, es peor que un problema curcio de Física&Química, me quedo completamente en blanco, y eso que hay ocasiones en las que es prácticamente imposible hacerme callar... pues nada, no puedo decir que la conexión entre el cerebro y la boca se perdió mayormente porque no había nada a lo que conectarse en el cerebro. Así que, entendedme: yo encantada si queréis contarme vuestras cosas, desahogaros conmigo, etcétera etcétera; pero no esperéis que además os aconseje. En serio.
Y como añadidura... ¿quién dijo que la empatía era buena? Sentirse mal, tan rematadamente MAL, por por un problemaasuntohistoriawhatever que no tiene nada que ver conmigo # ... jod*r, que esta noche no duermo. Porque, insisto, se le añade la historia de la culpa y sentimiento de inutilidad que me provocan no poder ayudar a nadie a sentirse mínimamente, diminuta, ínfima, remotamente, una pizquiiiina de ná, mejor.
Viiiiva la vida.
# Resultó que el problema sí que era mío, aunque de eso me diese cuenta más tarde...
Y como añadidura... ¿quién dijo que la empatía era buena? Sentirse mal, tan rematadamente MAL, por por un problemaasuntohistoriawhatever que no tiene nada que ver conmigo # ... jod*r, que esta noche no duermo. Porque, insisto, se le añade la historia de la culpa y sentimiento de inutilidad que me provocan no poder ayudar a nadie a sentirse mínimamente, diminuta, ínfima, remotamente, una pizquiiiina de ná, mejor.
Viiiiva la vida.
# Resultó que el problema sí que era mío, aunque de eso me diese cuenta más tarde...
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Reflexionando
Septiembre
Si lo que esperabas es que empezara a contarte mi vida privada, mira majo, así lo llevas claro. Intentar cabrearme y que diga lo que pienso "sin tapujos" -algo que nunca hago-; luego "decepcionarse" si me quedo a medias, porque joder, si sólo se me escapan cosas cuando, digamos, me inspiro y me dejo llevar, y me hacen reír a la mitad... grifo cerrado, ya no me sale más, se me fue y tendrás que vivir con ello; y para rematar, mencioar "mi coco", ¡qué coño sabrás tú de mi coco, chaval!, que os creéis todos que sabéis qué esperar de mí, pero ni yo lo sé, así que menos vosotros. Mira, sí que conseguise enfadarme y todo. Pero ¿ves?, me estoy escondiendo, no consigo decir estas cosas a la cara, no va conmigo expresar abiertamente la "ira que es el reflejo de mi alma". ¿Qué querías oírme decir? ¿Por qué dices cosas raras?, ¿por qué me mandas mensajes confusos? La próxima vez, a ver si TÚ hablas claramente.
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