Mostrando entradas con la etiqueta Explotando. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Explotando. Mostrar todas las entradas

sábado, octubre 8

domingo, agosto 7

This ain't a love song, this is goodbye.

Esto es una carta de despedida, y te la escribo con letra muy clara, con mi mejor letra en realidad, para que luego no te quejes de que no la entiendes y digas como todo el mundo dice que mis aes son muy raras y parecen de todo menos aes. Te la escribiría con recortes de periódico si hiciese falta, o en cartulinas de colores con letras de dos metros de alto, para asegurarme de que el mensaje estuviese más claro que el agua. Y el mensaje es el siguiente: me he cansado. De esperar para nada. Estoy segura de que dos años de espera son más que suficientes. No somos como esos personajes de los libros o las películas que, tras siete años compartiendo aventuras, reconocen que están perdidamente enamorados el uno del otro y pasan el resto de sus vidas juntos para siempre jamás. Sé que eso no va a pasar. Me he hecho bastante a la idea, sabes. Y tampoco está tan mal. Me da igual el ¡sois tal para cual!, ya lo descarto con algo parecido al desprecio, me centro en el es que no lo reconocéis, y eso también lo hago una bolita y lo tiro a la basura. Porque desde ahora, no hay nada que reconocer. Desde ahora, no vas a arruinarme un día entero con una única palabra o gesto –porque eso se te da muy bien, incluso cuando no estoy hablando contigo pero sueltas algún ruido de impaciencia al otro lado del teléfono como has hecho hoy-, de esas que se quedan revoloteando en mi mente, picoteándome, hasta que no puedo seguir fingiendo indiferencia y me pongo a pensar en ella y en el pinchazo de dolor que supuso. Desde ahora, no dependo de si me sonríes o cómo me tratas para considerar si un día es bueno o no. Desde ahora, si me miras así es porque tengo monos en la cara o porque te apetece y punto, y no hay nada más detrás. Desde ahora, delante de los demás no me voy a confesar ni a decir ni una palabra de toda esta maraña de sentimientos. Es más, voy a deshacerme de esos sentimientos. Voy a ofrecerles amablemente que vuelvan al lugar del que vienen, y si no quieren por las buenas, les empujaré por la ventana si hace falta. Y tapiaré todas las puertas para que no vuelvan a colarse con facilidad en cuanto decidas cambiar de humor y preocuparte por mí. Y este año, ya que tengo la oportunidad, ya que por fin vas a desaparecer en buen grado de mi vida, vas a dejarme empezar de cero, vas a dejarme aprovechar las oportunidades que tenga y no desperdiciarlas otra vez, o aunque no las haya, vas a dejarme ser feliz de todas formas, vas a dejarme vivir mi maldita vida tranquila.

Lee bien esta carta y presta atención a lo que dice, porque será lo último que te escriba.

domingo, febrero 6

Lo que al parecer no entiendes es que no perdono tan fácilmente. Es más, ya no perdono en absoluto. Porque es un día tras otro, una cosa tras otra, aunque la verdad es que ya apenas me afectan. No pienso derrumbarme como al principio. Por eso tus disculpas ocasionales, cuando la lógica te dice en mitad de la noche que te has pasado, no sirven de nada. No pareces darte cuenta de que la única reacción que consigues en mí es que te mire fijamente, apretando la mandíbula, dura e impasible. El odio acumulándose es como una bomba de relojería. Y no creo que quieras estar aquí cuando explote.

martes, enero 11

Bórrate.

Debería existir una especie de mando que hiciese desaparecer a las personas a las que no se quiere ver. No me refiero a eliminarlas misteriosamente de la faz de la Tierra; ni a encontrarlas en el maletero de un coche, con banda sonora de rock a lo Castle. Simplemente hacer que desaparezcan para mí, que no intervengan para nada en mi vida, mirar a través de ellas como si no estuvieran. Como si borrases a alguien de una fotografía. Aunque sólo fuese algo temporal. Hoy no tengo fuerzas para enfrentarme a ti. Hoy no estoy de humor para tus comentarios... un botón y listo. Sí, probablemente habría ocasiones en las que me quedaría sola en mitad de una calle o restaurante o clase, o nadie llegaría a mi casa a la hora de comer. Pero ¿y la alternativa? Ser forzado a ver, día a día, a esas personas cuya simple presencia te produce dolor físico, ganas de gritar, llorar y golpear cosas, todo al mismo tiempo... eso, sencillamente, es cruel.

domingo, noviembre 28

Miedo.

Tengo tantísimo miedo a los cambios... A veces me analizo, y analizo todo lo que tengo. Y sí, me gusto muchísimo más a mí misma que hace unos años. Y mi sueño siempre ha sido cambiar, madurar, crecer, hacerme más independiente, comerme el mundo. Pero hace años, mi única obligación en una tarde era inventarme nuevas aventuras para mis muñecos. Gastaba los bolis en cuentos, no en ejercicios de física. El único chico del mundo que me importaba era el que estaba en un póster sobre mi cama. Mis padres eran las personas que mejor me conocían. Amigos y enemigos estaban perfectamente diferenciados, y los primeros eran para siempre. No echaba de menos a personas a cada minuto de mi vida, incluso teniéndolas al lado. No había tenido que llorar una muerte, un corazón roto, una canción demasiado cierta o una escena de una película que representaba todo lo que yo soñaba. No tenía que enterrarme en un mundo inventado sólo para evitar pensar. Si no tiraba las cosas era por pereza, no por miedo a perder los recuerdos. No me sentía vacía al echar la vista atrás y ver lo que había cambiado, sólo orgullosa. Y no sentía pánico por mi futuro, sólo curiosidad.

My greatest fear is, we're just wasting tears, wasting several years.
Where do we go from this? What do you want from me now?

domingo, octubre 24

Ya he pasado por esto antes, y no estoy dispuesta a que se repita. Sé que eres valioso, lo sé mucho mejor de lo que te imaginas, y no quiero dejarte marchar. Pero ya te estás marchando, y aunque esté pegada a ti siento que nos separa una distancia enorme. Nada es lo de antes. No son las mismas conversaciones, no son cuatro horas riéndonos del mundo o ayudándonos mutuamente a entenderlo mejor. No son esos "¿puedes quedar en diez minutos?, genial, paso a buscarte", dos horas caminando sin rumbo fijo, en busca de una frutería, observando todo y a todos, esas pequeñas historias, los "un día te van a oír y verás", "¿crees que me importa?". Ese "te echo de menos, mucho, más de lo que crees". Eso es lo que me pasa ahora mismo. Y si me atrevo a decírtelo, es como si no lograses asimilarlo del todo. Y ya no está la naturalidad de antes, la persona con la que más facilidad para hablar de cualquier cosa tenía, la que me ayudó en un momento, por muy tonto que fuera, realmente importante para mí, en el que no había absolutamente nadie más. Hubo una promesa rota, cuando sentía que nunca la romperías. Y todo cambió, como de un día para otro. No tengo ni idea de qué nos pasó. Siento que, mientras yo te pierdo, varias personas te están ganando. Y será infantil, pero no quiero compartirte, me da miedo ser yo la que se quede sin nada. Sí, eso es lo que tengo: miedo. Antes sabría a quién contárselo. Ahora ya no puedo.

(no, no tenéis que leerlo, sólo me estoy descargando)

Estoy hasta el alma de la adolescencia. Como si no fuese una época con suficientes problemas (estudios, hormonas revueltas, problemas entre amigos, problemas, problemas por todas partes, nos los buscamos nosotros solitos), nos sentimos malditamente incomprendidos, y es malditamente cierto. ¿Por qué nos pasamos el día encerrados en nuestra habitación, y no queremos que nos vean ni siquiera mientras leemos? ¿Por qué muchas veces preferimos pasarnos el día fuera de casa, aunque sea sentados en el banco de un parque, antes que con nuestra familia? Porque no queremos ver sus reacciones, no queremos que nos miren como si fuésemos unos bichos raros, no queremos que la mínima diferencia de opinión o la mínima contestación "irrespetuosa, eso se lo dirás a tus amigos pero a mí no" nos lleve a una discusión. Pero sobre todo, no sé vosotros pero por lo menos yo, no queremos ver cómo no nos toman en serio. Desde los grandes a los pequeños gestos, muchas veces mis padres no entienden cómo hieren mi orgullo, que aunque parezca una parte poco importante de mí, necesita ciertos cuidados. Son una serie de pequeños comentarios o actitudes. Por ejemplo. Siempre insistiendo en que les cuente mis problemas; cuando por fin me atrevo a contarles algo de lo que me pasa, ese tipo de cosas que para ti es un mundo, se ríen y lo tachan de tontería. Sí, tal vez lo sea, pero hay otras formas de hacérmelo ver. Y además traicionan mi confianza. "No se lo digas a papá" no es psicología inversa, no significa que lo primero que tienes que hacer esa noche es decirle "¿sabes qué me ha contado la niña...?" para que luego la niña se sienta acosada cuando menciona algunos nombres. Si te pido ayuda porque no entiendo algo y de pronto lo entiendo a mitad de tu explicación, y empiezo a hacerlo sola, es porque quiero demostrarme a mí misma que lo entiendo, no me estoy burlando de ti ni busco que me digas "desagradecida, es la última vez que te ayudo". Si te digo que el ordenador no enciende porque no da señal a la pantalla, no quiero que vengas, simplemente enciendas la pantalla y quieras marcharte diciendo "no era tan difícil, genio" ya que eso fue lo primero que hice, y si he acudido a ti créeme que no es sólo un complot maligno para interrumpir tu hora del café. Si me pides ayuda para encontrar una canción que quede bien en la presentación que estás haciendo, me lo tomo en serio, así que no despaches mis respuestas así como si nada. Si te enseño una canción, moléstate en escucharla, atiende a la traducción que te estoy haciendo, y no la menosprecies diciendo "todas las metáforas de adolescentes son con discotecas", y no asumas que porque a mí me guste tiene que ser un adolescente el que canta, y tiene que ser algo sin sentido, o superficial, o lo que tú quieras, porque Take That, cariño, no es un grupo de adolescentes, y porque, si tan mala música escucho, ¿por qué tenemos más de 50 canciones compartidas y me pides que te descargue algunas de las que me oyes? Todo parecen tonterías, pero estoy harta, estoy harta de que nadie me tome en serio, y sé que en muchas familias es lo mismo, pero eso no quita que lo sienta como si fuera exclusivamente mi problema. Y cansa.

martes, octubre 5

"Any dolt with half a brain can see the human kind has gone insane."

Harta. Harta de lluvia, de sol, de cielos grises, de amaneceres no vistos, de noches desperdiciadas, de sueños, de ilusiones, de amigos, de enemigos, de hipócritas, de inteligentes, de idiotas, de profesores, de padres, de retrasos, de sordos, de tiendas rivales, de dolores, de insatisfacción, de miradas, de sonrisas, de no hacer aprecio, de planear todo, de que todo falle, de abrazos, de bolígrafos destapados, de bosques, de hojas mojadas, de barro, de caídas, de ríos, de troncos, de sacos de dormir, de puré de patata, de bizcocho de chocolate, de risas peculiares, de “no”, de ropa igual, de pianos, de ejercicios, de métodos, de prácticas, de vergüenza, de conocimientos, de buenos aspectos, de pesadez, de hinchazón, de sangre, de cosquilleos en el estómago, de nudos en la garganta, de ojos húmedos, de pecas, de lentillas, de mejores amigos, de nuevos conocidos, de teclas, de fondos, de tareas, de espías, de incomprensión, de olvidos, de historias, de cosas mejores que hacer, de frío, de impotencia, de bipolaridades, de perder, de hacer que otros pierdan, de microscopios, de suelos, de piedras, de coches, de tortugas, de cocodrilos, de morder, de fingir, de llorar, de reír, de callar. De todo y de nada.

Listen close to everybody's heart and hear that breaking sound. Hopes and dreams are shattering apart and crashing to the ground. I cannot believe my eyes, how the world's filled with filth and lies. But it's plain to see evil inside of me is on the rise.

martes, septiembre 21

Aunque no lo reconozcáis.

Hola, estamos aquí. Sí, somos esas del fondo, las que intentan conseguir un poco de atención pero las tapan las cabezas de todas las demás. Somos las que os aguantan. Las que van con vosotros por voluntad propia. Las que se alegran cuando les habláis. Las que os cuentan cosas, aunque os riáis de ellas. Las que están cuando queréis contarles algo. Las que vuelven aunque las insultéis. Las que de vez en cuando comenten el error de cogerle demasiado cariño a uno de vosotros. Las que hacen de mediadoras cuando os peleáis, porque quieren ver el grupo completo. Las que se ríen con vosotros, y no de. Las que os escriben en la agenda o intentan abrazaros aunque pongáis cara de asco. Las que hablan con vosotros sobre otras chicas, aunque a vosotros os moleste que hablemos de otros chicos. No, no somos parecidas a ellas. No tenemos un cuerpo perfecto, ni una sonrisa profident, ni una cara de revista, ni una risa encantadora. Cuando estamos de mal humor, no nos respetáis, nos llamáis inaguantables. Cuando estamos alegres, no os hacemos gracia, os desesperamos. Cuando nos equivocamos o nos caemos o hacemos el ridículo, no os parece adorable, os damos vergüenza. Pero hacemos un esfuerzo, y seguimos ahí con vosotros, esperando uno de esos días buenos que se dan una vez cada tres meses, y que reconozcáis todo lo que hacemos. Somos vuestras amigas. A ver cuál de las otras os da eso. Pero sobre todo, nos apoyamos entre nosotras. Formamos una barrera ante todos los demás y sus intentos de desanimarnos. Nos queremos como somos. Porque somos como queremos. Y somos únicas. Y lo sabemos. Porque una soñadora, una sincera, una paranoica y una realista forman el equipo perfecto.

viernes, agosto 13

No estoy celosa.

I'm not jealous, no I'm not.
I just want everything she's got.
You look at her so amazed.
I remember way back,
when you used to look at me that way.
Tell me, what makes her so much better than me?
What makes her just everything I can never be?
What makes her your every dream and fantasy?
Because I can't remember when it was me.

jueves, agosto 12

I'm a little bit lost without you,
I'm a bloody big mess inside.

lunes, agosto 9

Gritar, morder, llorar, lo que sea, tienes que hacer lo que sea por librarte de esa sensación en tu garganta, de acurrucarte con las manos cubriendo tu cara y respirando entrecortadamente...

martes, julio 27

El verano de mis 15.

"El verano de mis 15", qué bonito suena eso. Suena... joven pero a la vez mayor. Y no sé muy bien qué significa. Vale, sí, el significado literal es bastante obvio: quince años bastante recientes, verano, edad de hormonas revolucionadas más época de hormonas revolucionadas igual a: Elena no es más que una bola gigante que pone "HORMONAS" y va rodando por ahí, aplastando todo. Pero entonces... ¿yo no tengo la culpa, no? No tengo la culpa de no saber lo que quiero, de que los ratos que lo sé es lo que no debería ser, de haber cambiado de opinión, de querer rendirme, de querer emprender veinte mil nuevas batallas, de caer en un viejo error, de no callarme cuando debería, de decir más verdades de las que muchos aceptan, de estar "rara", de caer por una simple sonrisa, de que mi atención e interés fluctúen entre tantos focos, de no reconocer a gente a la que conozco mejor que a mí misma, de querer ser única y la única, de querer que los demás sean como son para mí, de querer tantas cosas y ninguna, de querer jugar y jugármela, de por una vez querer dejarme llevar...






domingo, julio 25

A la espera.

"Tengo muchas cosas que decirte, tengo tantas cosas que contarte que no puedo sostener estos pensamientos tan sólo en mi cabeza. Necesito ver un cambio en ti, alguna reacción a lo que te digo sinceramente, tan sólo un poco de importancia a lo que te digo. Pero parece que tú no lo sientes. Te lleno de palabras bonitas, quizá muy retóricas, pero muy amablemente dichas, pero que para tí... es solo futilidad. Veo que te has encerrado tanto en tu trama existencial que no le das importancia a nada. ¡Estoy tratando de sacarte de aquí que no me escuchas!
Estas son mis palabras más profundas, quizás las más sinceras que vas a escuchar de mí, estoy intentando decirte de que vuelvas a creer en esto, que vuelvas a creer en esto que algún dia nos unió. Estas reflexiones, estos pensamientos no son míos. Son tuyos.
Ahora pareces tan frágil, que no me atrevo a tocarte. Pero trato de tocarte el corazón con mis palabras y tampoco lo puedo lograr. Quizá mi tono no es el adecuado, no puedo encontrarte entre esta maleza, te has bloqueado demasiado que tu noción de tiempo-espacio esta en un universo paralelo al mio. ¡Te estoy gritando esto! Si tan sólo pudieras escucharme, si tan sólo pudieras ver a través de estos ojos. Esta mirada jamás te mentiría.
No quiero dejar esto de lado, no quiero que piensen que no he dado la batalla, pero de tantos intentos, de muchos, el tiempo me ha consumido. Debo admitirlo, ya no puedo con esto, me he resignado. Mi cuerpo ya no es el mismo de antes, mi alma tampoco. La tristeza invade mi pecho, me siento tan vacío por dentro que mi angustia se agranda cada vez más. Me siento desolado, tan desolado que sin darme cuenta he caído en tu misma posición. Tan sólo me queda el recuerdo de lo que fue antes, de esos días, de tu sonrisa, de tu hermosa sonrisa. Esos días que permanecerán para siempre conmigo. Para siempre."

miércoles, julio 7

It's allright, 'cause I've always got my family of me...

miércoles, junio 23

Reflexiones pre-partida.

Cuando te vas de viaje, sin ellos, parece que de golpe tus padres quieren pasar todo ese tiempo perdido contigo, pero en las dos horas previas.
Voy a extrañar tanto a tanta gente... gente a la que llevo necesitando mucho tiempo, gente a la que hace una temporada no habría pensado que llegaría a apreciar tanto, gente que creía perdida y de alguna forma ha vuelto, gente que me ha ganado muy rápidamente. A algunos tal vez no los vuelva a ver, o mi relación con ellos no sea la misma; pero sé que la mayoría van a estar aquí cuando vuelva. Total, no sé por qué me pongo tan dramática: no es nada, sólo son unos pocos días.
10 días. ¿Diez días sin ti? ¡Si sólo llevo once a tu lado! Esto va a costar, y mucho. Han sido días muy tímidos, más confiados, ausentes, empalagosos, distantes, sinceros, preocupantes, cómplices, y sobre todo muy, muy necesitados, necesitada de ti... así voy a estar esta temporada, echándote de menos cada instante, me imagino. Me preocupa la dependencia que he desarrollado en tan poco tiempo, como si me hubiera faltado un pedacito y ahora lo hubiese encontrado, pero tengo un pánico terrible de perderlo, porque hay momentos en los que parece pegado con superglue y otros en cambio da la impresión de colgar de un hilo. Sólo sé que lo que más me duele es no haber podido abrazarte como despedida, porque me paso los días esperando esos abrazos, ¿sabes?
¡Y encima no me dejan llevarme un peluche!


(Ahora aparento bastante más tranquilidad de la que sentía hace unas horas, tras haber pasado por todos los síntomas de un auténtico agobio, respiración superficial y lágrimas incluídas.)

sábado, mayo 22

!

Well, someone tell me, when is it my turn?
Don't I get a dream for myself?

lunes, mayo 3

No fue un error. Que me contaras esas cosas dolía, es cierto, pero porque me ayudaba a mantener los pies en la tierra, que en realidad era bueno. Y por otra parte... eso le daba algo especial a nuestra relación. Tú mismo lo dijiste -aunque ahora ya no sepa si era verdad o no-, yo era una de las personas en las que más confiabas, y me encantaba serlo, ¿sabes? Me sentía diferente, y en algunos momentos eso era suficiente. No sé qué vino primero, que te dieras cuenta de "tal" o que dejases de hablar conmigo; pero me gustaría que supieras que lo echo muchísimo de menos, que mucho peor que oírte hablar de ella es no oírte hablar, que ahora ya no tienes por qué sentirte mal o lo que sea porque ya no siento ese "tal" y puedo estar para ti igual que antes o incluso mejor, que por mucho que haya intentado convencerme a mí misma de que no me tienes que importar, me duele ver que estés mal y no poder hacer nada para ayudarte o hacerte sentir aunque sea un poco mejor.
Y sobre todo, querría decirte todo esto directamente, sin intermediarios...
¿Crees que algún día seremos capaces de hablar claro?

Demasiadas cosas en la cabeza.

Él. Ya no me importa de la misma manera pero quiero que vuelva a ser como antes, si a los dos nos importó perderlo no estará perdido del todo.
Ellas. Para todo, en serio, todo. Ojalá estuviera con vosotras ahora mismo.
Y el otro él. Inténtalo, en serio, me conozco...

domingo, febrero 14

Odio San Valentín.

Claro, llevas dos días sin conectarte al messenger pero ciertos comentarios los llevas a la orden del día. Como si no se notase que has estado esperando a que llegaran las 12 de la noche para ser el primero en felicitarla. Como si no te creyeras guay por haberle dejado, incluso, ¡dos comentarios!. Como si te fuera a servir para algo.
Como si no estuvieras ciego y no te dieses cuenta de que TIENES que olvidarla de una puñetera vez, que si ABRES LOS OJOS verás que me tienes esperando, que me estoy AMARGANDO por tu santa culpa, vida mía.
Como si este maldito día no acabase sólo de empezar, pero yo ya estuviera convencida de que iba a ser tan estúpido y anodino como los anteriores. Como si no supiera que las lívidas ilusiones que me hice fueron en vano.
COMO SI ME GUSTARA SAN VALENTÍN Y NO TÚ.