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viernes, marzo 25

Incongruente.


Incongruente, es una palabra que me gusta mucho, a pesar de que me suene como congrio y no me guste el pescado. Sirve para definir muchas cosas: a mí, a casi todas las personas en realidad, a casi toda la realidad de las personas. "Incongruente" es lo que queremos decir cuando decimos "bipolar". No nos gusta que alguien lo sea, pero en realidad nosotros también lo somos, siempre. Eso también es ser incongruente, que supongo que es una forma suave de decir "hipócrita". Quiere decir muchas cosas, y muchas de ellas se contradicen entre sí, así que en realidad se representa muy bien a sí misma. Parece la clase de palabra que utiliza alguien que sabe mucho, o que quiere aparentar saber pero así demuestra lo contrario. Si la digo muchas veces muy rápido, parece que estoy diciendo hinco el diente. Además, me resulta imposible imaginar de dónde viene. Porque espero de verdad que no sea de congrio. Aunque me seguiría gustando de todas formas. Soy así de incongruente.

domingo, febrero 13

"Ahora voy a ir a por ti".

El domingo es el día de los recuerdos. Por eso me gusta que llueva, las melodías sin letra y que no me den mucha conversación. Incluso la fiebre ayuda, así mis pensamientos se van a otro mundo y puedo seleccionar y recortar recuerdos, para centrarme sólo en el ritmo, las luces y el calor.

The music, the light and the laughter,
the answer to what you are after.

viernes, febrero 4

"Desde entonces me baña el poema del mar".

Durante cinco minutos, ajena a las explicaciones del profesor, no logro apartar la mirada de la fotografía. No es que el retratado sea de una belleza especial; es que hay algo en su edad indefinida entre los diez y los veinte que le da un aire casi atemporal. Es su pelo revuelto, su extraño nudo de la corbata y que sus ojos parezcan azules a pesar de que la fotografía sea en blanco y negro. Pero sobre todo, que tiene los labios apretados casi con pena, que no se atreve a mirar directamente a la cámara. Es el espíritu de poeta que refleja su rostro, que hace que me descubra deseando haber conocido lo que se esconde detrás de esa mirada melancólica.



(...) Algo tiñe la azul inmensidad y delira
en ritmos lentos, bajo el diurno resplandor.
Más fuerte que el alcohol, más vasta que una lira
fermenta la amargura de las pecas de amor.

He visto las resacas, la tormenta sonora,
las corrientes, las mangas -y de todo sé el nombre-;
cual vuelo de palomas a la exaltada aurora,
y alguna vez he visto lo que cree ver el hombre.

Yo he visto al sol manchado de místicos horrores,
alumbrando cuajados violáceos sedimentos.
Cual en dramas remotos los reflujos actores
lanzaban en un vuelo sus estremecimientos.

Soñé en la noche verde de espuma y nieve ahita
-en los ojos del mar, lentos besos de amor-
y en la circulación de la savia inaudita
que arrastra áureo y azul, al fósforo cantor (...)


- Arthur Rimbaud.

martes, febrero 1

Carnival of rust.

Todo comienza con unos arpeggios de guitarra.
La luna sonríe en el cielo, y bajo las capas de nubes, en la calle sinuosa y oscura, una figura avanza hacia el portón metálico. En el letrero herrumbroso se lee "Carnaval de óxido". La figura lo atraviesa. Lleva una trenza, vestido y zapatos de niña, una piruleta en la mano y sobre la cara una máscara de gas.
Camina hasta una cabina, introduce una moneda y las luces se encienden. Dentro, al otro lado del cristal, despierta un hombre. Lleva la cara pintada de blanco con una raya negra sobre el ojo y un sombrero, y parece cantarle, desesperado por que alguien le preste atención. Do you breathe the name of your saviour in your hour of need? En el cartel luminoso situado a su lado pone "la Estrella". Dos mimos gemelos tocan el violonchelo, esperando que alguien les eche una limosna.
La niña se gira y ve a un grupo de hombres en chaleco mirándola, asintiendo con la cabeza; se aleja de la cabina y avanza hacia ellos. Detrás suyo hay un puesto de tiro al blanco: "rompe para liberarte". El encargado del puesto, vestido de rosa y haciendo muchos aspavientos, le muestra la muñeca de porcelana que puede ganar. Implication, insinuation and ill will.
La niña mira las dos únicas monedas que lleva en la mano, y después a su alrededor: los violonchelistas, el mimo de la cabina, que la asusta al empezar a golpear el cristal y cantar más fuerte. Come feed the rain, 'cause I'm thirsty for your love, dancing underneath the skies of lust. También ve una mesa muy larga, en cuyos extremos se sienta una pareja: una mujer pelirroja con un vestido verde, que se ríe, y un hombre calvo y con barba que parece estar comiendo de un cuenco en llamas. En alguna parte se oye el siseo de un lagarto. Los ojos de la niña reflejan las luces de los anuncios luminosos y la montaña rusa en forma de espiral que preside el lugar. Yeah, feed the rain, 'cause without your love my life ain't nothing but this carnival of rust.
Finalmente, deja una de las monedas en el sombrero de los violonchelistas, junto con su piruleta, y pasando de largo al lado del mimo de la cabina que parece suplicarle, vuelve al puesto tiro al blanco. Bajo la atenta mirada de dos forzudos y una dama con máscara de oro, que le escriben la palabra "delicioso" en el hombro cuando pasa a su lado, desliza la moneda restante sobre el mostrador y recibe a cambio una pelota. It's all a game, avoiding failure. La empuña, con las uñas pintadas de negro, y con decisión la lanza, impactando sobre una de las pequeñas dianas que da vueltas y rompiéndola. La risa del hombre de rosa chirría en sus oídos.
Repite la operación y rompe otra de las dianas. Y otra más. Where enough is not the same it was before. En la mesa, la mujer pelirroja se recorre el brazo con un bastón en llamas, que después se lleva a la boca para escupir fuego. Feed the rain. Se sube la persiana de otro puesto y aparecen dos hombres de sonrisa maliciosa, tocando el tambor como acompañamiento a los cantos del mimo encerrado.
La niña recibe la muñeca y la abraza, apoyándola contra su hombro. Without your love my life ain't nothing... El mimo parece desesperado. ... but this carnival of rust. Una lágrima negra se desliza por su mejilla cuando le suplica a la niña que no se vaya, when the world is burning. Las rajas en el cristal que producen sus golpes no aumentan tan rápido como las de su rostro. Don't walk away.
La niña camina hacia la salida. Todos le dicen adiós, una serpiente se desliza sobre el suelo, la pareja de la mesa escupe tanto fuego que parecen cubrirla por completo. Don't walk away, when the heart is yearning. El portón se abre para dejarla pasar y, sin mirar atrás, con la muñeca colgando de su mano, se va de allí.
La luz de la cabina se apaga y el mimo cae de nuevo en el silencio.




No, no me he vuelto loca. O por lo menos, no fui la primera.

sábado, diciembre 25

"Todo lo que quiero".

Podría tirar de clichés, decir muchas cosas como: All I want for Christmas is you, y que no me importan los regalos bajo el árbol y que nada más me hace falta. Pero resulta que, queridos duendecillos, eso no es cierto. Porque por una vez, tengo suficiente. Si tengo un belén con musgo y piedrecitas y un río de papel albal, si puedo revivir el espíritu navideño que me faltaba a través de dos terremotos rubios, si tengo por fin unas navidades decentes, ¿para qué quiero esos días grises en los que cada vez me siento peor? ¿Para qué desear lo que no tengo, pudiendo tener tantas cosas sencillas que me hacen feliz? Pues no. All I want for Christmas is Christmas. Y el resto del año, ya veremos.

sábado, diciembre 18

Si dicen que la verdad es una manta, entonces a mí se me ocurre que el amor es un como un pañuelo. Los pañuelos tienen principalmente dos finalidades: proteger y quedar bien. Mucha gente los lleva sólo por la última razón, como convenga, "¿hace juego con estos zapatos?", sin darles realmente la importancia que podrían merecerse o sin pararse a pensar si podrían aprovecharlos mejor. Otros intentan cubrirse con ellos. Así pretenden protegerse del frío. Claro que a veces no son suficiente, ni mucho menos. Hay quien asegura a los demás que sí lo son, que están bien, antes que admitir que, en realidad, tienen frío. Un pañuelo cambia según quién se lo ponga y cómo. Algunos van pasando de mano en mano, y cuando otra persona los lleva puestos, aunque sólo sea para hacer el tonto, desprenden un olor diferente. Con algunos no estás realmente a gusto, pero te los pones por pura necesidad o costumbre; otros son perfectos para ti desde el momento en que los ves. Aunque tal vez no puedas permitírtelos.



"Eso es estar enamorada", dices. ¿Y oler pañuelos a escondidas no lo es?

domingo, noviembre 14

Voy a pensar. Voy a pensar mucho, mucho, mucho, hasta que me salgan nubecitas de humo por las orejas, y entonces se me ocurrirá algo que escribir. Y en eso que escriba seguro que estará la respuesta a todo. Y explicará por qué el mundo es como es: por qué no me gusta el yogur de muesli, por qué dicen que nunca pasa nada bueno a partir de las 2 de la mañana y por que eres así y no como yo quiero. Y entonces lo entenderé todo. Y será más sencillo y todo me dará igual, y podré bajar de las nubes porque ya no habrá nada que me estropee el suelo.

Al fin y al cabo, la mayoría de las cosas de las que intentamos convencernos resultan ser mentira: hay nombres que no se olvidan, el cola-cao no sabe igual que el nesquick y, sobre todo, las cosas siempre pueden ir a peor.

martes, octubre 19

Una nunca sabe qué responder a cosas como esta.

"No quiero contestar en espanol, asi que lo dire in Danieles:

Gargle Elena,

Bakku haccich jokeng malfectus? Balthus ekya hi koka...brangre oldivia pasuv; possef jengu hagu, mka valxuz? Xambre, ista farlrb. Jambuuda...yiah. Derken meyert habgrid lokojegan, ha ha! Yuo blwn, haccich. Niemolk.

Ringtum Mortuum,
Daniel Riesco
"


(Si esto es lo más cercano a un hermano que tengo, ¿cómo será el resto?)

lunes, septiembre 6

Resumen de una existencia televisiva.

Bryan Ryan cantando Dream On con una chaqueta personalizada y una guía de musicales mientras Tina baila claqué y Artie se come un pastel, compite por estar en Los Miserables con la sonrisa malvada de Sheldon. El láser solo se puede utilizar por la noche así que Sheldon masacra un centro comercial incluyendo la pajarería y la reina Penélope manda en la fiesta VIP de People mientras Ramona le masajea los pies. En un elefante, Christian y Satine y un enano con narcolepsia y bigote Dalí bailan el cancán cantando una canción de Queen. La peonza sigue girando mientras unos ojos azules la observan a través de la ranura de un alfil de oro apoyada en un dado rojo por el cual entra el agua del limbo y todo explota en un ascensor anti-gravitatorio y el repeinado coloca una bomba; pero en el quinto sueño la Mal-vada corta un pimiento y los niños a lo El Grito resultan acabar no siendo unos chinos diabólicos rubios, aunque James parece una tía. Pero el otro chino es como Seto Kayba y es una mezcla de cebolla y besugo devuelto por el mar tras cincuenta años ¡¿La peonza sigue girando?! Y es todo una TROLA (8) sentada en un tractor verde lleno de mazorcas, aunque no se conformaban con el congresista hasta que les besó la pelirroja.
(y todo continua en un charco de sangre en una presentación de un libro sobre mentiras)
ps: el repeinado estaba muy bueno y los ojos azules también, y el molinillo destruyó el imperio.
ps 2: el repeinado era el novio de la hermana de Huesos en 500 días de verano, según fuentes.
ps 3: Andrea está colgada en el pasillo mientras los zapatos de tacón, las servilletas y la galleta solitaria pasan por debajo de incógnito. Todo esto porque los erizos están alineados con Marte y el mejor novio es como una almohada: pequeñito y rosa.



- 1 episodio de Glee. 3 y medio de The Big Bang Theory. Moulin Rouge. Origen. 1 episodio y medio de Miénteme... y seguimos vivas. Y mañana... EL CUADERNO DE LA MUERTE. Chán cháaaan.

domingo, agosto 1

Esto es lo que pasa cuando Elena se aburre (y su padre dice algo gracioso).

"Una nube de pañuelos de papel acorraló a Elena en una esquina de su cuarto..."


Ahí fue cuando cerró el libro.
No sabía por qué había seguido leyendo hasta llegar casi a la mitad del tomo, pero ya había tenido suficiente. La narración se tornaba más fantasiosa por momentos, y lo que le habían prometido como "un interesante relato realista sobre la situación actual del mundo", parecía más bien una de aquellas noveluchas de fantasía mal escrita, fabricadas en serie y que tanto aborrecía.

O tal vez, simplemente se había equivocado al apuntar el título.

Sólo tal vez.
Como última opción, ya que el verbo equivocarse no solía aplicarse a ella. Al menos, no sin la amenaza de recibir una colleja bien dada.
Pero eso no significaba que fuese violenta o agresiva, ¡para nada!
Únicamente era una sana reputación que se había forjado para evitar las peleas y discusiones tan habituales en la vida de un estudiante normal.

¿Verdad?

- Cuida tu reputación, no por vanidad, sino para no dañar tu obra y por amor a la verdad – citó con convicción mientras enterraba el libro en el fondo de su mochila, no poco atestada de cuadernos y carpetas. Por muy cerca que se encontrasen las vacaciones de verano, los profesores no parecían dispuestos a aliviarles la carga de los deberes y redacciones. Estas últimas abundaban especialmente, llevando títulos como Mis vacaciones soñadas, Mis planes para este verano, ¿Qué ha cambiado este curso?, y una larga lista destinada a exprimirles a los alumnos hasta la última gota de creatividad que pudiera quedarles a aquellas alturas del curso.
Pero ella hacía lo que…

¡mierda!, ¡¿ya eran las cinco?!

Le dio al botón de ‘Guardar documento’, cerró el Microsoft Word, apagó la pantalla y salió de la habitación, dejando a sus lectores con la boca abierta.

viernes, julio 23

Done!

I've done all what I could do (en teoría, porque ya me ha costado suficiente).
Now it's time for you (porque ahora pienso simplemente esperar tu reacción).

martes, julio 20

Ñaaaaaj.

Estoy llena de dudas. No sé si tú, no sé si yo, no sé si nosotros... Pero pregunto a los demás y me dicen que, por lo menos tú, sí. Vale, me lo creo (creo)... Pero ¿y yo? Sí, yo también. Tal vez no tanto, pero sí. Entonces ¿nosotros? Ah, eso sí que ya no lo sé...
Sé que hay cosas que yo podría hacer, pero por algún motivo, tengo esa manía de esperar a ver si eres tú el que las hace. Sé que eso está fatal, vale... venga, sí, voy a poner más de mi parte. Te lo mereces.Pero tampoco es plan de eso que dicen... ¿o sí? Aaaagh, que no - pue-do. No, no, no, no soy capaz, en serio. Y hay tantísimas cosas más... venga, va, voy a intentarlo. Simplemente... un poco más como antes. No creo que vaya a quedar mal, vamos. Bueno, no sé... ¡pero qué más da, hay que intentarlo, leñe! ¡We gotta fight for this love y esas cosas que tanto te gusta repetir, ¿no?! Venga, idiota, tú que te jactas tanto de ese rasgo tuyo, ¡demuéstralo de una vez con él!
Pero... Pero, pero, pero. ¡Basta ya de peros! Co-la-bo-ra-ción.

Filosofía a la 1 AM.

Belén: ¿Qué sientes cuando te gusta alguien?
Elena: Depende también de la persona, supongo.
Belén: Tú vete diciéndome cosas.
Elena: Míticas mariposas. Estás demasiado pendiente de él, de dónde está, te gusta tenerlo controlado cuando, por ejemplo, estáis todos en grupo. Eres demasiado consciente de su cercanía, de si está a tu lado, de si vuestro brazo se roza. A veces, cuando está, no quieres verle -para no sentir esa necesidad de controlar cada uno de tus actos en función de lo que él vea o piense-, pero en cuanto se va, lo echas de menos... no sé, es lo que se me ocurre.
Belén: Y cosas malas.
Elena: Eso no tiene por qué ser bueno. Cuando hace algo mal, o que te parece mal, te molesta demasiado. Porque estás convencida de que tiene que ser perfecto, y cada vez que te demuestra lo contrario te lo tomas fatal. O sea, a veces en vez de gustarte, parece que le tienes manía. ¿Por qué lo dices?
Belén: Es que estoy pensando.
Elena: Eso es malo.
Belén: Lo sé.





Belén: Es muy cómico.
Elena: ¿El qué?
Belén: Eso.
Elena: ¿Qué es eso?
Belén: Eso es queso.
Elena: Sí, y qué queso es, es queso portugués. Pero yo no te hablo del queso, yo te pregunto por los agujeros.
Belén: ¿Del queso?
Elena: Claro. ¿De qué si no? ... Agradecería una respuesta. Aunque no tenga sentido. Es la 1 de la mañana, poco me importa el sentido...
Belén: ¿A cuála pregunta?
Elena: A la vida misma. Sí, con sueño me pongo filosófica. Mándame a la porra si quieres.
Belén: ¡Eso lo pensé yo hoy! Espérate que te escribo mis cavilaciones.
Elena: Me parece bien.
Belén: A ver nosotros nacemos, ¿no? ¿Pero qué se supone que tenemos que hacer en la vida aparte de... reproducirnos? ¿De qué vale que haya más humanos si ni siquiera sabemos qué se supone que tenemos que hacer en la vida? ¿Me explico?
Elena: Demasiado. No tengo ni idea. Una manía que tengo yo es ponerme a pensar en cosas raras, ya lo sabes. Y me pongo a comparar la vida humana con el resto de seres vivos. Principalmente con animales, porque si no es demasiado y la cabeza me da vueltas. Tú compara tu vida con la de un... ratón. Un ratón nace, se preocupa por sobrevivir, no lo consigue y muere. Nosotros... dios, no lo sé, nos complicamos demasiado.
Belén: ¿Y te das cuenta? Se supone que hay que ser felices. Pero para ser felices se supone que hay que tener una vida con amor, dinero, salud... Pero si nos pasamos media vida preocupándonos por los recibos, asuntos ajenos, la pareja, los hijos que vienen, el dinero, la casa... ¿cómo se puede ser feliz sabiendo que se ha malgastado la mitad de una vida (y la única) preocupándose en cosas como esa? Luego está claro que si no tienes nada tampoco eres feliz, así que... Y la verdad es que todo eso, para nada. Porque al final uno se queda solo, así que la vida te va formando como persona, los amigos, la familia, las experiencias... te van completando, para que al final, en los últimos años de vida, cuando verdaderamente no te importe nada, te dés cuenta de quién eres de verdad.
Elena: Te pasas una noche en vela porque no te sabes una definición que podría suponerte un punto en un examen de un trimestre de un curso de tu educación, de ese proceso malditamente largo que supuestamente asegurará tu futuro... pero ¿si eres médico, pierdes en total unos 25 años de tu vida preparándote, y al día siguiente de acabar la carrera mueres estúpidamente porque alguien que no estudió tanto como tú no supo qué hacer para salvarte? No sé si eso es ironía o la ley de Murphy.
Belén: Perdemos el tiempo. Yo ya lo he dicho, lo mejor es ser granjero y punto. La ley de Maslow me gusta.
Elena: Ver el amanecer envuelto en ese aroma a excremento. ¿Ley de Maslow?
Belén: Sí. Mira. "Un tal Maslow, decía que todos buscamos las mismas siete cosas en la vida; él lo llamo: La jerarquía de las necesidades humanas.
Lo primero que buscamos es la supervivencia, la salud que nos permita seguir viviendo.
Lo segundo es la seguridad, sentirnos protegidos, a salvo en nuestra casa.
Después esta el amor. Según Malsow, nadie puede vivir sin tener amor o sin buscar
el amor. La cuarta es el respeto que los demás valoren lo que hacemos, nuestras decisiones, aunque nos equivoquemos.
Le sigue la necesidad de entender, de conseguir explicar porque la gente toma decisiones que nos duele.
La penúltima necesidad humana, es la estética o espiritual, sentirnos parte de algo especial y único, el plan perfecto de nuestras vidas.
Y la ultima, la autorrealización, intentar encontrar nuestra auténtica naturaleza, lo que somos..
Maslow no tiene ni idea de lo que es despertarse abrazada a quien amas... así que puede meterse su teoría por donde le quepa, porque lo único que buscamos todos en la vida.. lo único, es ver a la persona que queremos cuando abrimos los ojos por la mañana...". Eso, con su notita al final y todo.
Elena: ¿Dijiste que la ley de Maslow gusta o que te gusta?
Belén: Tiene sentido, pero la nota al final mola.

~

Cosas sobre mí #14: Me encanta ponerme filosófica, dejar escapar todas mis reflexiones extrañas y mi vocabulario “culto” que nadie entiende. El problema es precisamente ese, que pocos me entienden, y a veces me canso de hablar sola. Antes tenía con quién hacerlo, pero…



De todas formas, muy de vez en cuando se presentan momentos como este.

domingo, julio 18

¿Dónde estás?

Atención, se ha perdido una niña y la están buscando. Es pequeñita, pero con aspecto de comerse el mundo. Responde al nombre de FUERZA DE VOLUNTAD. Por favor, si alguien la ve, diríjase con ella al mostrador de recepción...

miércoles, julio 14

Algún día...

Algún día lo entenderás, te decían los mayores cuando preguntabas. Algún día sabrás lo suficiente. Pero seguirás teniendo más y más preguntas, y algún día, alguien se dignará a contestarlas.
Algún día tu vida empezará. O terminará.
Algún día te enamorarás, te casarás y tendrás hijos, o los adoptarás. O comprarás el quinto gato.
Algún día sufrirás la soledad, y otros disfrutarás de ella.
Aprenderás a conducir, y a ir cada vez más rápido, pero algún día te estrellarás.
Ganarás un premio; otros ganarán más que tú.
Le salvarás la vida a alguien. Tú serás el que esté en deuda.
Algún día dejarás de levantarte a las siete de la mañana. (Sólo para pasar a levantarte a las seis.) Verás las mismas películas una y otra vez. Escribirás un libro. Lo tirarás a la basura.
Cuando cumplas cincuenta años, te sentirás hecho una ruina. O no. Igual es a los sesenta, a los setenta, ochenta, noventa, cien. O a los treinta. O nunca.
Te emborracharás y serás sano. Amarás el silencio y el ruido. Donarás sangre y pasarás por el hospital. Tal vez pienses en quitarte la vida, pero seguirás adelante. Porque aún te quedará un sueño inútil que perseguir. Aunque sepas que nunca lo alcanzarás. Eso es la vida, y estarás enamorado de ella hasta la médula.
Te enfadarás, llorarás, te reirás, amarás, odiarás, te desesperarás, suspirarás y dormirás tranquilo.

Algún día será el día de tomar una decisión. El día que lo cambie todo, el primer día del resto de tu vida.
Bienvenido a 'algún día'.

martes, junio 29

Auf Deutsch, bitte.

Supongo que nunca podré librarme de ti del todo. Que ese sentimiento sin sentido seguirá ahí; muy en el fondo y muy atenuado, pero ahí. Y bastará con que alguien formule una de sus extrañas teorías para hacerlo renacer, sólo un poco: apenas unos segundos de cosquilleo en el estómago, unas horas de reflexiones, para de nuevo descartarlo. Supongo que no puedo evitarlo, después de tantos meses intentándolo aún no soy capaz. No creo que vaya a hacerme ilusiones, siendo de nuevo consciente de lo que pasa por tu cabeza; posiblemente lo peor ahora sea el sentimiento de culpabilidad. Eh, : te quiero, ¿vale? Y en este momento se aseguro que estás muy por encima de él. Sólo... dame un breve margen de sentimientos secretos, ya sabes que siempre he tenido cierta extraña afinidad con él. Pero eso no cambia nada. En serio. (De momento.) Quiero decir... nada dura para siempre, ¿no? Tal vez no vuelva a dirigirle la palabra después de este verano. Tal vez a ti tampoco. Tal vez un día reaccione de una vez por todas y me libere. Hasta entonces, esto se queda archivado y escondido. Caso cerrado.

miércoles, junio 23

Reflexiones pre-partida.

Cuando te vas de viaje, sin ellos, parece que de golpe tus padres quieren pasar todo ese tiempo perdido contigo, pero en las dos horas previas.
Voy a extrañar tanto a tanta gente... gente a la que llevo necesitando mucho tiempo, gente a la que hace una temporada no habría pensado que llegaría a apreciar tanto, gente que creía perdida y de alguna forma ha vuelto, gente que me ha ganado muy rápidamente. A algunos tal vez no los vuelva a ver, o mi relación con ellos no sea la misma; pero sé que la mayoría van a estar aquí cuando vuelva. Total, no sé por qué me pongo tan dramática: no es nada, sólo son unos pocos días.
10 días. ¿Diez días sin ti? ¡Si sólo llevo once a tu lado! Esto va a costar, y mucho. Han sido días muy tímidos, más confiados, ausentes, empalagosos, distantes, sinceros, preocupantes, cómplices, y sobre todo muy, muy necesitados, necesitada de ti... así voy a estar esta temporada, echándote de menos cada instante, me imagino. Me preocupa la dependencia que he desarrollado en tan poco tiempo, como si me hubiera faltado un pedacito y ahora lo hubiese encontrado, pero tengo un pánico terrible de perderlo, porque hay momentos en los que parece pegado con superglue y otros en cambio da la impresión de colgar de un hilo. Sólo sé que lo que más me duele es no haber podido abrazarte como despedida, porque me paso los días esperando esos abrazos, ¿sabes?
¡Y encima no me dejan llevarme un peluche!


(Ahora aparento bastante más tranquilidad de la que sentía hace unas horas, tras haber pasado por todos los síntomas de un auténtico agobio, respiración superficial y lágrimas incluídas.)

sábado, abril 3

Chicas...

... mm, piedad, jajaja.

domingo, marzo 14

"Mucho por ocho"

¿Me explicas qué tiene? Porque de verdad, no sé qué le veo. Vamos a ver. Si le quitas esos ojos azules, esa sonrisa gigantesca, ese pelo medio rubio medio revuelto, esas manos finas de pianista, ese ligero sonrojo ocasional, esos casi diez centímetros que me saca, ¿qué queda? Un bicho desgarbado y paliducho que no es capaz de mantenerse en pie por más de dos minutos y al que le sale la hipocresía por cada poro de la piel y cada eslabón de la cadena de oro que lleva al cuello.
¿Entonces?

viernes, febrero 5

Entonces.

-De verdad que yo no lo entiendo. ¿Cómo puedo tener tan poca fuerza de voluntad?-
Vale, por fin lo he pillado: cuando está concentrado en algo no se le puede hablar, te ignora completamente o da respuestas secas que te dejan pero niño, qué mosca te ha picado... y si al acabar con lo que esté haciendo decide girarse a hablar con ella en lugar de contigo, paaaaaasa de todo, no empieces a rayarte de esa forma, que no es sano, cariño... porque claro, además te cabreas y lo de siempre: ahora me enfado y no respiro, ahora soy yo la que pasa de él... Y de pronto, por arte de magia, te habla. Y así sin más empieza a contarte algo. Y toda tu voluntad se desvanece misteriosamente y no puedes dejar de escucharle y de mirar esos ojos y de responder a esa sonrisa. A lo mejor elige sentarse al lado de otra en vez de junto a ti, puede parecer que te ignora durante un rato... pero entonces dice o hace algo extraño y tú eres la única que se da cuenta y se empieza a reír, y entonces él te mira a ti riéndose avergonzado, y entonces... entonces, lo cambias todo por ese 'entonces', por esos largos segundos en los que sólo te mira a ti...

Y vuelta a empezar.