domingo, noviembre 14

Voy a pensar. Voy a pensar mucho, mucho, mucho, hasta que me salgan nubecitas de humo por las orejas, y entonces se me ocurrirá algo que escribir. Y en eso que escriba seguro que estará la respuesta a todo. Y explicará por qué el mundo es como es: por qué no me gusta el yogur de muesli, por qué dicen que nunca pasa nada bueno a partir de las 2 de la mañana y por que eres así y no como yo quiero. Y entonces lo entenderé todo. Y será más sencillo y todo me dará igual, y podré bajar de las nubes porque ya no habrá nada que me estropee el suelo.

Al fin y al cabo, la mayoría de las cosas de las que intentamos convencernos resultan ser mentira: hay nombres que no se olvidan, el cola-cao no sabe igual que el nesquick y, sobre todo, las cosas siempre pueden ir a peor.

2 comentarios:

  1. Yo siempre he querido escribir algo así, pero nuunca me sale u.u

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  2. Si esto es lo que escribes solo cuando no sabes de qué, me parece fantástico. Hay que plasmar lo que se siente a cada momento. Incluso cuando estamos aburridos pensamos en algo.
    Me encanta, encanta, encanta este blog... Así que te sigo :)

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