domingo, octubre 24

Ya he pasado por esto antes, y no estoy dispuesta a que se repita. Sé que eres valioso, lo sé mucho mejor de lo que te imaginas, y no quiero dejarte marchar. Pero ya te estás marchando, y aunque esté pegada a ti siento que nos separa una distancia enorme. Nada es lo de antes. No son las mismas conversaciones, no son cuatro horas riéndonos del mundo o ayudándonos mutuamente a entenderlo mejor. No son esos "¿puedes quedar en diez minutos?, genial, paso a buscarte", dos horas caminando sin rumbo fijo, en busca de una frutería, observando todo y a todos, esas pequeñas historias, los "un día te van a oír y verás", "¿crees que me importa?". Ese "te echo de menos, mucho, más de lo que crees". Eso es lo que me pasa ahora mismo. Y si me atrevo a decírtelo, es como si no lograses asimilarlo del todo. Y ya no está la naturalidad de antes, la persona con la que más facilidad para hablar de cualquier cosa tenía, la que me ayudó en un momento, por muy tonto que fuera, realmente importante para mí, en el que no había absolutamente nadie más. Hubo una promesa rota, cuando sentía que nunca la romperías. Y todo cambió, como de un día para otro. No tengo ni idea de qué nos pasó. Siento que, mientras yo te pierdo, varias personas te están ganando. Y será infantil, pero no quiero compartirte, me da miedo ser yo la que se quede sin nada. Sí, eso es lo que tengo: miedo. Antes sabría a quién contárselo. Ahora ya no puedo.

(no, no tenéis que leerlo, sólo me estoy descargando)

Estoy hasta el alma de la adolescencia. Como si no fuese una época con suficientes problemas (estudios, hormonas revueltas, problemas entre amigos, problemas, problemas por todas partes, nos los buscamos nosotros solitos), nos sentimos malditamente incomprendidos, y es malditamente cierto. ¿Por qué nos pasamos el día encerrados en nuestra habitación, y no queremos que nos vean ni siquiera mientras leemos? ¿Por qué muchas veces preferimos pasarnos el día fuera de casa, aunque sea sentados en el banco de un parque, antes que con nuestra familia? Porque no queremos ver sus reacciones, no queremos que nos miren como si fuésemos unos bichos raros, no queremos que la mínima diferencia de opinión o la mínima contestación "irrespetuosa, eso se lo dirás a tus amigos pero a mí no" nos lleve a una discusión. Pero sobre todo, no sé vosotros pero por lo menos yo, no queremos ver cómo no nos toman en serio. Desde los grandes a los pequeños gestos, muchas veces mis padres no entienden cómo hieren mi orgullo, que aunque parezca una parte poco importante de mí, necesita ciertos cuidados. Son una serie de pequeños comentarios o actitudes. Por ejemplo. Siempre insistiendo en que les cuente mis problemas; cuando por fin me atrevo a contarles algo de lo que me pasa, ese tipo de cosas que para ti es un mundo, se ríen y lo tachan de tontería. Sí, tal vez lo sea, pero hay otras formas de hacérmelo ver. Y además traicionan mi confianza. "No se lo digas a papá" no es psicología inversa, no significa que lo primero que tienes que hacer esa noche es decirle "¿sabes qué me ha contado la niña...?" para que luego la niña se sienta acosada cuando menciona algunos nombres. Si te pido ayuda porque no entiendo algo y de pronto lo entiendo a mitad de tu explicación, y empiezo a hacerlo sola, es porque quiero demostrarme a mí misma que lo entiendo, no me estoy burlando de ti ni busco que me digas "desagradecida, es la última vez que te ayudo". Si te digo que el ordenador no enciende porque no da señal a la pantalla, no quiero que vengas, simplemente enciendas la pantalla y quieras marcharte diciendo "no era tan difícil, genio" ya que eso fue lo primero que hice, y si he acudido a ti créeme que no es sólo un complot maligno para interrumpir tu hora del café. Si me pides ayuda para encontrar una canción que quede bien en la presentación que estás haciendo, me lo tomo en serio, así que no despaches mis respuestas así como si nada. Si te enseño una canción, moléstate en escucharla, atiende a la traducción que te estoy haciendo, y no la menosprecies diciendo "todas las metáforas de adolescentes son con discotecas", y no asumas que porque a mí me guste tiene que ser un adolescente el que canta, y tiene que ser algo sin sentido, o superficial, o lo que tú quieras, porque Take That, cariño, no es un grupo de adolescentes, y porque, si tan mala música escucho, ¿por qué tenemos más de 50 canciones compartidas y me pides que te descargue algunas de las que me oyes? Todo parecen tonterías, pero estoy harta, estoy harta de que nadie me tome en serio, y sé que en muchas familias es lo mismo, pero eso no quita que lo sienta como si fuera exclusivamente mi problema. Y cansa.

sábado, octubre 23

With ME.

You're on the phone with your girlfriend, she's upset.
She's going off about something that you said.
'Cause she doesn't get your humor like I do.

I'm in the room, it's a typical Tuesday night.
I'm listening to the kind of music she doesn't like.
And she'll never know your story like I do.

But she wears short skirts, I wear T-shirts,
she's Cheer Captain and I'm on the bleachers.
Dreaming about the day when you wake up and find
that what you're looking for has been here the whole time.

If you could see that I'm the one who understands you.
Been here all along, so why can't you see?


You, you belong with me, you belong with me.

Walking the streets with you and your worn-out jeans.
I can't help thinking this is how it ought to be.
Laughing on a park bench, thinking to myself
Hey, isn't this easy?

And you've got a smile that could light up this whole town.
I haven't seen it in a while since she brought you down.
You say you're fine, I know you better than that.
Hey, what ya doing with a girl like that?

She wears high heels, I wear sneakers,
she's Cheer Captain and I'm on the bleachers.
Dreaming about the day when you wake up and find
That what you're looking for has been here the whole time.

If you could see that I'm the one who understands you.
Been here all along, so why can't you see?
You belong with me.

Standing by and waiting at your back door.
All this time how could you not know?
Baby, you belong with me, you belong with me.

Oh, I remember you driving to my house in the middle of the night.
I'm the one who makes you laugh when you know you're 'bout to cry.
And I know your favorite songs and you tell me 'bout your dreams.
Think I know where you belong, think I know it's with me .

Can't you see that I'm the one who understands you?
Been here all along, so why can't you see?
You belong with me.

Standing by and waiting at your back door.
All this time, how could you not know?
Baby, you belong with me, you belong with me.

You belong with me.
Have you ever thought just maybe
You belong with me?



You belong with me .

martes, octubre 19

Una nunca sabe qué responder a cosas como esta.

"No quiero contestar en espanol, asi que lo dire in Danieles:

Gargle Elena,

Bakku haccich jokeng malfectus? Balthus ekya hi koka...brangre oldivia pasuv; possef jengu hagu, mka valxuz? Xambre, ista farlrb. Jambuuda...yiah. Derken meyert habgrid lokojegan, ha ha! Yuo blwn, haccich. Niemolk.

Ringtum Mortuum,
Daniel Riesco
"


(Si esto es lo más cercano a un hermano que tengo, ¿cómo será el resto?)

sábado, octubre 16

Colores de otros tiempos.

Tiene un jersey rojo, y le gusta ponérselo los días de invierno, porque cree que le dará calor. Especialmente esos días de cielo gris y caras negras, cuando todo lo que pides es un poco de luz. Es un rojo apagado, como el fuego cuando lleva mucho tiempo encendido y es casi brasas. Le gusta más así: en lugar de quemar, le da tranquilidad. Le recuerda a un gato ronroneando, lo que querría ser ella.

Pero sobre todo le gusta porque le trae el recuerdo de un día, cuando la lluvia sustituyó a la nieve; piensa en historias, en vasos de plástico y en un piano momentáneamente en silencio. En un pañuelo de colores, en botas marrones.Y en una camiseta verde.

No era un verde muy bonito; era demasiado brillante, casi hacía daño. En realidad, era el tipo de verde que no pega para nada con un rojo apagado. Pero eso no importaba. Porque después salieron juntos a la noche, y cuando las gotas de lluvia moteaban su nariz, y en la calle silenciosa sólo estaban ellos, sus cuentos de pesca y su risa tímida, todos los colores se fusionaron en uno. Y de pronto, todo lo que importaba era el azul.

viernes, octubre 15

"Me parece que esta columna mía se lee en aproximadamente tres minutos. Pues bien: según las estadísticas, mientras transcurre este tiempo van a morir 300 personas y van a nacer 620. Puede que yo le dedique media hora a su escritura: estoy concentrado en mi ordenador, con libros a mi lado, ideas en la cabeza, ruido de coches en la calle. Todo parece perfectamente normal a mi alrededor y, sin embargo, a lo largo de estos treinta minutos, 3.000 personas han muerto y 6.200 acaban de abrir los ojos, por primera vez, a la luz del mundo. ¿Dónde se encontrarán estos millares de familias que en los últimos minutos han comenzado a llorar una pérdida o a reír con la llegada de un hijo, un nieto o un hermano? Me detengo a reflexionar un poco: es posible que muchas de estas muertes pongan punto final a una larga y dolorosa enfermedad y que ciertas personas encuentren alivio en la visita del Ángel que ha venido a buscarlas. Además, sin duda alguna, a centenares de estos niños que están naciendo los abandonarán al minuto siguiente y pasarán a engrosar las estadísticas de las muertes antes de que termine de escribir este texto. Qué cosa. Una simple estadística, que vi por casualidad, y de repente me encuentro sintiendo todas estas pérdidas y estos encuentros, todas estas sonrisas y estas lágrimas. ¿Y cuántos están partiendo en soledad, en sus cuartos, sin que nadie sepa lo que les está ocurriendo? ¿Y cuántos nacerán a escondidas y serán abandonados a las puertas de orfanatos o conventos? Sigo reflexionando: en su momento ya formé parte de la estadística de los nacimientos y un día también me incluirán en el número de los muertos. Qué bien: soy plenamente consciente de que voy a morir. Desde que hice el Camino de Santiago, entiendo que, aunque la vida continúe y seamos todos eternos, esta existencia terminará acabando un día. Aunque creamos en otras vidas, lo que se nos ha concedido vivir es siempre el momento presente. Las personas piensan muy poco en la muerte. Se pasan la vida preocupadas por cuestiones verdaderamente absurdas, dejando las cosas para más tarde, evitando toparse con los momentos importantes. No se arriesgan, porque consideran que es peligroso. Se quejan mucho, pero se acobardan a la hora de las resoluciones. Quieren que todo cambie, pero ellas mismas se niegan a cambiar. Si pensaran un poco más en la muerte, en ningún caso dejarían de hacer la llamada telefónica que les está faltando. Serían un poco más alocadas. No les daría miedo el final de esta encarnación, pues no se puede temer lo que es inevitable. Los indios dicen: «Hoy es un día tan bueno como cualquier otro para dejar este mundo». Y un brujo comentó en cierta ocasión: «Que la muerte permanezca siempre sentada a tu lado. De esta manera, cuando necesites hacer las cosas importantes, ella te dará la fuerza y el valor necesarios». Espero que tú, lector, hayas llegado hasta aquí y seas consciente no sólo de lo que dicen las estadísticas, sino también de la misión que tienes en esta Tierra. Sí, es cierto que todos nosotros, más tarde o más temprano, vamos a morir. Pero aceptarlo es la mejor manera de estar preparados para la vida. "

- Paulo Coelho

lunes, octubre 11

Escenas de una farsa.

Que él era quien la hacía sonreír con más ganas, podría notarse. También que sus palabras eran las que más le dolían, a pesar de que la mayor parte del tiempo parecía indiferente. Una vez casi no pudo contener las lágrimas y el orgullo le dijo que se fuese a casa, o sería él quien desaparecería. Lo apartó en silencio. Pero había una serie de detalles que nadie más percibía. Como el que le buscase con la mirada, o más bien de reojo. Cuando él pasaba a su lado contenía la respiración un segundo, pero inmediatamente después aspiraba con fuerza, como... un drogadicto, que se reencuentra con el aroma que tantos problemas le ha causado pero tanto ha echado de menos. Me la imagino con la misma expresión que House al abrir el bote de vicodina. Sólo que en este caso no creo que aparezca Cuddy para detenerle con un beso.
Y también está ese breve instante, en el que sus manos permanecieron unidas más de la cuenta. Pero seguro que eso, nadie lo vio.



It started out as a feeling, which then grew into a hope. Which then turned into a quiet thought, which then turned into a quiet word. And then that word grew louder and louder...
Now we're back to the beginning: it's just a feeling and no one knows yet. But just because they can't feel it too, doesn't mean that you have to forget. Let your memories grow stronger and stronger till they're before your eyes.

martes, octubre 5

"Any dolt with half a brain can see the human kind has gone insane."

Harta. Harta de lluvia, de sol, de cielos grises, de amaneceres no vistos, de noches desperdiciadas, de sueños, de ilusiones, de amigos, de enemigos, de hipócritas, de inteligentes, de idiotas, de profesores, de padres, de retrasos, de sordos, de tiendas rivales, de dolores, de insatisfacción, de miradas, de sonrisas, de no hacer aprecio, de planear todo, de que todo falle, de abrazos, de bolígrafos destapados, de bosques, de hojas mojadas, de barro, de caídas, de ríos, de troncos, de sacos de dormir, de puré de patata, de bizcocho de chocolate, de risas peculiares, de “no”, de ropa igual, de pianos, de ejercicios, de métodos, de prácticas, de vergüenza, de conocimientos, de buenos aspectos, de pesadez, de hinchazón, de sangre, de cosquilleos en el estómago, de nudos en la garganta, de ojos húmedos, de pecas, de lentillas, de mejores amigos, de nuevos conocidos, de teclas, de fondos, de tareas, de espías, de incomprensión, de olvidos, de historias, de cosas mejores que hacer, de frío, de impotencia, de bipolaridades, de perder, de hacer que otros pierdan, de microscopios, de suelos, de piedras, de coches, de tortugas, de cocodrilos, de morder, de fingir, de llorar, de reír, de callar. De todo y de nada.

Listen close to everybody's heart and hear that breaking sound. Hopes and dreams are shattering apart and crashing to the ground. I cannot believe my eyes, how the world's filled with filth and lies. But it's plain to see evil inside of me is on the rise.