sábado, julio 31

La señorita Morstan y yo permanecimos juntos, con nuestras manos entrelazadas.

"El amor es una cosa maravillosamente sutil; allí estábamos nosotros dos, que nunca nos habíamos visto hasta aquel mismo día, que no habíamos intercambiado ni una sola palabra ni mirada de cariño, y que ahora, en un momento de dificultades, nos buscábamos instintivamente el uno al otro con nuestras manos. Desde entonces, siempre que pienso en ello no dejo de asombrarme, pero en aquel momento me pareció la cosa más natural el que yo la buscase a ella, y también ella me ha contado muchas veces que fue un instinto lo que la empujó hacia mí en busca de tranquilidad y protección. Estábamos, pues, agarrados de las manos, lo mismo que dos niños, y reinaba la paz en nuestros corazones, a pesar de todas las cosas lúgubres que nos rodeaban."

viernes, julio 30

Le premier jour du reste de ta vie.

miércoles, julio 28

Autobiografía: Yo.

7- Cuando estoy callada es que quiero decir algo y sé que no es buena idea.

8- En cambio, cuando hablo sin parar es que no se me ocurre nada que decir.

9- Me encanta la lluvia. Y el sol. Y la nieve. Y el granizo. Y el viento. Lo que no soporto es el cielo gris y nublado, sin más.

10- Mis amigas y padres no parecen acabar de enterarse de que las condiciones meteorológicas me afectan de forma diferente a la mayoría. Si llueve, quiero mojarme; cuando llevo paraguas siempre se lo acabo dejando a otra persona. Si hay más de 15 grados, iré en manga corta; si hay más de 20, en pantalón corto. Y en playeros, todo el año. ¡Y no pasaré frío, ¿vale?! ¡No, papá, no es todo por “la moda”!

11- No soy competitiva, pero me estreso muchísimo cuando pierdo en algo en lo que sé que puedo ganar. No por haber perdido, sino por no haberlo hecho bien… vamos, es cosa de autosuperación, o deuda conmigo misma, o algo así. Y cuanto peor me sale o más veces pierdo, más nerviosa me pongo y por tanto peor lo hago, y me enfado, y… agh.

12- Me llamo Elena. Encantada.

13- Me gusta dejar las cosas tiradas como cuadren, porque estoy firmemente convencida de que cómo ordenamos nuestro caos particular dice mucho de nuestra personalidad. El problema es convencer a mi madre de esta revolucionaria teoría. Creo que le importa poco si su hija es candidata al próximo Premio Nobel de Filosofía.

15- No sonrío enseñando los dientes. Y punto.

16- Siempre me gusta la comida más fría que a los demás; siempre tengo más calor que los demás; mi temperatura corporal habitual es de 35 grados y medio; relacionadlo como queráis.

17- Ahora que llevo lentillas tengo que parpadear más a menudo, pero aún así sigo con la costumbre de quedarme mirando fijamente un punto, muchas veces sin darme cuenta. Y pueden ser los lugares más inoportunos: una vez estuve casi un minuto mirando al novio de una amiga, sin saberlo, hasta que me di cuenta de que él también me estaba mirando a mí. Desde ese día, pensó que me gustaba.

18- Me dicen que estoy “rara” cuando miro a mi alrededor en silencio, como ida. Puede pasarme algo o no. Pero me molesta que me lo repitan constantemente.

19- Aprecio que la gente se tome la molestia de averiguar si me pasa algo antes de meterse conmigo, pero no me gusta mucho contarlo porque me siento muy vulnerable. Y no soporto que me miren con lástima.

20- Odio, odio, odio llorar en público.

21- (La frase de arriba me ha recordado a una de las más repetidas por mi padre: “Odio, odio, odio a Peter Pan.”)

22- Mi padre y yo tenemos muchas frases, citas y cancioncillas que nadie más entiende: son cosas de su juventud o de su cultura que, a fuerza de tanto oírle repetir, se me han pegado. Me gusta decirlas ante gente que no las entiende, y cuando me preguntan qué digo, responder: “Reirizadas”.

23- Si me vas a ayudar, por lo menos ayúdame haciendo lo que yo no sé hacer, no lo que sí sé…

24- Me gusta vaciar el lavavajillas, recoger cosas. Me gusta la sensación de saber a qué lugar pertenece cada objeto.

25- Cada vez que tengo que hacer algo, lo que sea, en público, me tiemblan las manos, me atacan mis tics nerviosos, me tengo que agarrar a algo, me falla la voz o me late el corazón con muchísima fuerza. En clase, casi no puedo responder a las preguntas de los profesores (no, no es simplemente que no me apetezca participar, como tantos creen). En las conversaciones importantes, intento llevar pulseras para poder manosearlas.

26- Cuando intento dejar la mente en blanco, siempre me acaba asaltando alguna canción o el recuerdo de alguna conversación. La única vez que realmente conseguí dejar de pensar, después de un rato empecé a oír en mi cabeza: Nutella, Nutella, la crema de avellanas...

27- No estoy loca.
(aunque me gustaría)



T.

No te vayas, en serio, no, no, no te vayas, por favor...

Bueno, vale. Vete. Ahora ya no sirve de nada. Pero vuelve.


Te echaremos muchísimo de menos.


martes, julio 27

El verano de mis 15.

"El verano de mis 15", qué bonito suena eso. Suena... joven pero a la vez mayor. Y no sé muy bien qué significa. Vale, sí, el significado literal es bastante obvio: quince años bastante recientes, verano, edad de hormonas revolucionadas más época de hormonas revolucionadas igual a: Elena no es más que una bola gigante que pone "HORMONAS" y va rodando por ahí, aplastando todo. Pero entonces... ¿yo no tengo la culpa, no? No tengo la culpa de no saber lo que quiero, de que los ratos que lo sé es lo que no debería ser, de haber cambiado de opinión, de querer rendirme, de querer emprender veinte mil nuevas batallas, de caer en un viejo error, de no callarme cuando debería, de decir más verdades de las que muchos aceptan, de estar "rara", de caer por una simple sonrisa, de que mi atención e interés fluctúen entre tantos focos, de no reconocer a gente a la que conozco mejor que a mí misma, de querer ser única y la única, de querer que los demás sean como son para mí, de querer tantas cosas y ninguna, de querer jugar y jugármela, de por una vez querer dejarme llevar...






domingo, julio 25

A la espera.

"Tengo muchas cosas que decirte, tengo tantas cosas que contarte que no puedo sostener estos pensamientos tan sólo en mi cabeza. Necesito ver un cambio en ti, alguna reacción a lo que te digo sinceramente, tan sólo un poco de importancia a lo que te digo. Pero parece que tú no lo sientes. Te lleno de palabras bonitas, quizá muy retóricas, pero muy amablemente dichas, pero que para tí... es solo futilidad. Veo que te has encerrado tanto en tu trama existencial que no le das importancia a nada. ¡Estoy tratando de sacarte de aquí que no me escuchas!
Estas son mis palabras más profundas, quizás las más sinceras que vas a escuchar de mí, estoy intentando decirte de que vuelvas a creer en esto, que vuelvas a creer en esto que algún dia nos unió. Estas reflexiones, estos pensamientos no son míos. Son tuyos.
Ahora pareces tan frágil, que no me atrevo a tocarte. Pero trato de tocarte el corazón con mis palabras y tampoco lo puedo lograr. Quizá mi tono no es el adecuado, no puedo encontrarte entre esta maleza, te has bloqueado demasiado que tu noción de tiempo-espacio esta en un universo paralelo al mio. ¡Te estoy gritando esto! Si tan sólo pudieras escucharme, si tan sólo pudieras ver a través de estos ojos. Esta mirada jamás te mentiría.
No quiero dejar esto de lado, no quiero que piensen que no he dado la batalla, pero de tantos intentos, de muchos, el tiempo me ha consumido. Debo admitirlo, ya no puedo con esto, me he resignado. Mi cuerpo ya no es el mismo de antes, mi alma tampoco. La tristeza invade mi pecho, me siento tan vacío por dentro que mi angustia se agranda cada vez más. Me siento desolado, tan desolado que sin darme cuenta he caído en tu misma posición. Tan sólo me queda el recuerdo de lo que fue antes, de esos días, de tu sonrisa, de tu hermosa sonrisa. Esos días que permanecerán para siempre conmigo. Para siempre."

viernes, julio 23

Done!

I've done all what I could do (en teoría, porque ya me ha costado suficiente).
Now it's time for you (porque ahora pienso simplemente esperar tu reacción).

martes, julio 20

Ñaaaaaj.

Estoy llena de dudas. No sé si tú, no sé si yo, no sé si nosotros... Pero pregunto a los demás y me dicen que, por lo menos tú, sí. Vale, me lo creo (creo)... Pero ¿y yo? Sí, yo también. Tal vez no tanto, pero sí. Entonces ¿nosotros? Ah, eso sí que ya no lo sé...
Sé que hay cosas que yo podría hacer, pero por algún motivo, tengo esa manía de esperar a ver si eres tú el que las hace. Sé que eso está fatal, vale... venga, sí, voy a poner más de mi parte. Te lo mereces.Pero tampoco es plan de eso que dicen... ¿o sí? Aaaagh, que no - pue-do. No, no, no, no soy capaz, en serio. Y hay tantísimas cosas más... venga, va, voy a intentarlo. Simplemente... un poco más como antes. No creo que vaya a quedar mal, vamos. Bueno, no sé... ¡pero qué más da, hay que intentarlo, leñe! ¡We gotta fight for this love y esas cosas que tanto te gusta repetir, ¿no?! Venga, idiota, tú que te jactas tanto de ese rasgo tuyo, ¡demuéstralo de una vez con él!
Pero... Pero, pero, pero. ¡Basta ya de peros! Co-la-bo-ra-ción.

"¡Es como un perrín!"

Hoy dejé de lado a mi padre, y acompañarle al aeropuerto a despedir a gente a la que no veré en uno o dos años, para estar con mi mejor amigo. Tres horas, simplemente dando vueltas o haciendo un par de recados, sin dejar de hablar. Porque el mundo está lleno de hipócritas, algunas amistades se desmoronan, otras en realidad nunca estuvieron ahí, todos nos estamos dejando llevar por nuestros malos rollos... pero ya te lo he dicho, nunca conseguirán ponerme en contra de ti. Eres una de las personas que mejor me conocen, sincero como pocos, y hablar contigo ayuda muchísimo a llevarlo todo mejor. Gracias.



- y gracias a él, sé que el mejor adjetivo para describirme es "frenética"

Filosofía a la 1 AM.

Belén: ¿Qué sientes cuando te gusta alguien?
Elena: Depende también de la persona, supongo.
Belén: Tú vete diciéndome cosas.
Elena: Míticas mariposas. Estás demasiado pendiente de él, de dónde está, te gusta tenerlo controlado cuando, por ejemplo, estáis todos en grupo. Eres demasiado consciente de su cercanía, de si está a tu lado, de si vuestro brazo se roza. A veces, cuando está, no quieres verle -para no sentir esa necesidad de controlar cada uno de tus actos en función de lo que él vea o piense-, pero en cuanto se va, lo echas de menos... no sé, es lo que se me ocurre.
Belén: Y cosas malas.
Elena: Eso no tiene por qué ser bueno. Cuando hace algo mal, o que te parece mal, te molesta demasiado. Porque estás convencida de que tiene que ser perfecto, y cada vez que te demuestra lo contrario te lo tomas fatal. O sea, a veces en vez de gustarte, parece que le tienes manía. ¿Por qué lo dices?
Belén: Es que estoy pensando.
Elena: Eso es malo.
Belén: Lo sé.





Belén: Es muy cómico.
Elena: ¿El qué?
Belén: Eso.
Elena: ¿Qué es eso?
Belén: Eso es queso.
Elena: Sí, y qué queso es, es queso portugués. Pero yo no te hablo del queso, yo te pregunto por los agujeros.
Belén: ¿Del queso?
Elena: Claro. ¿De qué si no? ... Agradecería una respuesta. Aunque no tenga sentido. Es la 1 de la mañana, poco me importa el sentido...
Belén: ¿A cuála pregunta?
Elena: A la vida misma. Sí, con sueño me pongo filosófica. Mándame a la porra si quieres.
Belén: ¡Eso lo pensé yo hoy! Espérate que te escribo mis cavilaciones.
Elena: Me parece bien.
Belén: A ver nosotros nacemos, ¿no? ¿Pero qué se supone que tenemos que hacer en la vida aparte de... reproducirnos? ¿De qué vale que haya más humanos si ni siquiera sabemos qué se supone que tenemos que hacer en la vida? ¿Me explico?
Elena: Demasiado. No tengo ni idea. Una manía que tengo yo es ponerme a pensar en cosas raras, ya lo sabes. Y me pongo a comparar la vida humana con el resto de seres vivos. Principalmente con animales, porque si no es demasiado y la cabeza me da vueltas. Tú compara tu vida con la de un... ratón. Un ratón nace, se preocupa por sobrevivir, no lo consigue y muere. Nosotros... dios, no lo sé, nos complicamos demasiado.
Belén: ¿Y te das cuenta? Se supone que hay que ser felices. Pero para ser felices se supone que hay que tener una vida con amor, dinero, salud... Pero si nos pasamos media vida preocupándonos por los recibos, asuntos ajenos, la pareja, los hijos que vienen, el dinero, la casa... ¿cómo se puede ser feliz sabiendo que se ha malgastado la mitad de una vida (y la única) preocupándose en cosas como esa? Luego está claro que si no tienes nada tampoco eres feliz, así que... Y la verdad es que todo eso, para nada. Porque al final uno se queda solo, así que la vida te va formando como persona, los amigos, la familia, las experiencias... te van completando, para que al final, en los últimos años de vida, cuando verdaderamente no te importe nada, te dés cuenta de quién eres de verdad.
Elena: Te pasas una noche en vela porque no te sabes una definición que podría suponerte un punto en un examen de un trimestre de un curso de tu educación, de ese proceso malditamente largo que supuestamente asegurará tu futuro... pero ¿si eres médico, pierdes en total unos 25 años de tu vida preparándote, y al día siguiente de acabar la carrera mueres estúpidamente porque alguien que no estudió tanto como tú no supo qué hacer para salvarte? No sé si eso es ironía o la ley de Murphy.
Belén: Perdemos el tiempo. Yo ya lo he dicho, lo mejor es ser granjero y punto. La ley de Maslow me gusta.
Elena: Ver el amanecer envuelto en ese aroma a excremento. ¿Ley de Maslow?
Belén: Sí. Mira. "Un tal Maslow, decía que todos buscamos las mismas siete cosas en la vida; él lo llamo: La jerarquía de las necesidades humanas.
Lo primero que buscamos es la supervivencia, la salud que nos permita seguir viviendo.
Lo segundo es la seguridad, sentirnos protegidos, a salvo en nuestra casa.
Después esta el amor. Según Malsow, nadie puede vivir sin tener amor o sin buscar
el amor. La cuarta es el respeto que los demás valoren lo que hacemos, nuestras decisiones, aunque nos equivoquemos.
Le sigue la necesidad de entender, de conseguir explicar porque la gente toma decisiones que nos duele.
La penúltima necesidad humana, es la estética o espiritual, sentirnos parte de algo especial y único, el plan perfecto de nuestras vidas.
Y la ultima, la autorrealización, intentar encontrar nuestra auténtica naturaleza, lo que somos..
Maslow no tiene ni idea de lo que es despertarse abrazada a quien amas... así que puede meterse su teoría por donde le quepa, porque lo único que buscamos todos en la vida.. lo único, es ver a la persona que queremos cuando abrimos los ojos por la mañana...". Eso, con su notita al final y todo.
Elena: ¿Dijiste que la ley de Maslow gusta o que te gusta?
Belén: Tiene sentido, pero la nota al final mola.

~

Cosas sobre mí #14: Me encanta ponerme filosófica, dejar escapar todas mis reflexiones extrañas y mi vocabulario “culto” que nadie entiende. El problema es precisamente ese, que pocos me entienden, y a veces me canso de hablar sola. Antes tenía con quién hacerlo, pero…



De todas formas, muy de vez en cuando se presentan momentos como este.

domingo, julio 18

¿Dónde estás?

Atención, se ha perdido una niña y la están buscando. Es pequeñita, pero con aspecto de comerse el mundo. Responde al nombre de FUERZA DE VOLUNTAD. Por favor, si alguien la ve, diríjase con ella al mostrador de recepción...

sábado, julio 17

#3


Una vez, y no hace años sino el mes pasado, estuve al borde del llanto porque me explotaron un globo azul. Una amiga me acompañó al quiosco y me compró otro. Me emocioné exageradamente. Después de todo, es ridículamente fácil hacerme feliz.


Cosas sobre mí #1

Me gusta hacer listas.
Me aburro -u olvido- a la mitad.

miércoles, julio 14

Algún día...

Algún día lo entenderás, te decían los mayores cuando preguntabas. Algún día sabrás lo suficiente. Pero seguirás teniendo más y más preguntas, y algún día, alguien se dignará a contestarlas.
Algún día tu vida empezará. O terminará.
Algún día te enamorarás, te casarás y tendrás hijos, o los adoptarás. O comprarás el quinto gato.
Algún día sufrirás la soledad, y otros disfrutarás de ella.
Aprenderás a conducir, y a ir cada vez más rápido, pero algún día te estrellarás.
Ganarás un premio; otros ganarán más que tú.
Le salvarás la vida a alguien. Tú serás el que esté en deuda.
Algún día dejarás de levantarte a las siete de la mañana. (Sólo para pasar a levantarte a las seis.) Verás las mismas películas una y otra vez. Escribirás un libro. Lo tirarás a la basura.
Cuando cumplas cincuenta años, te sentirás hecho una ruina. O no. Igual es a los sesenta, a los setenta, ochenta, noventa, cien. O a los treinta. O nunca.
Te emborracharás y serás sano. Amarás el silencio y el ruido. Donarás sangre y pasarás por el hospital. Tal vez pienses en quitarte la vida, pero seguirás adelante. Porque aún te quedará un sueño inútil que perseguir. Aunque sepas que nunca lo alcanzarás. Eso es la vida, y estarás enamorado de ella hasta la médula.
Te enfadarás, llorarás, te reirás, amarás, odiarás, te desesperarás, suspirarás y dormirás tranquilo.

Algún día será el día de tomar una decisión. El día que lo cambie todo, el primer día del resto de tu vida.
Bienvenido a 'algún día'.

jueves, julio 8

Gran corazón, gran cerebro.

En una fracción de segundo se había sacado un revólver del bolsillo. Disparó dos veces. Sentí una súbita sensación de quemadura, como si me hubieran aplicado al muslo un hierro al rojo vivo. Luego sonó un golpe, al abatirse la pistola de Holmes sobre la cabeza del tipo. Le vi confusamente caído al suelo, con sangre corriéndole por la cara, y vi a Holmes registrarle en busca de armas. Luego los secos brazos de mi amigo me sostuvieron hasta una silla.
- ¿No estará herido, Watson? ¡Por el amor de Dios, dígame que no está herido!
Merecía la pena una herida, hubiera merecido la pena recibir varias heridas, el poder conocer la profundidad de la lealtad y el afecto que se ocultaban detrás de aquella fría máscara. Aquellos ojos claros y duros se nublaron por un momento, y aquellos labios firmes temblaron. Por primera y última vez pude entrever un gran corazón junto al gran cerebro. Todos mis años de humilde, pero leal servicio, culminaban en aquel momento de revelación.
- No es nada, Holmes. Un simple rasguño.
Holmes había cortado la tela alrededor de la herida con su navaja de bolsillo.
- Tiene razón - exclamó, con un inmenso suspiro de alivio -. Es muy superficial - su rostro adquirió una dureza pétrea al mirar a nuestro prisionero, que se estaba incorporando con una expresión de asombro en el rostro -. Por Dios le digo que ha tenido suerte. Si hubiera matado a Watson, no hubiera salido con vida de esta habitación.




- El archivo de Sherlock Holmes, pág. 111-112.

miércoles, julio 7

It's allright, 'cause I've always got my family of me...

lunes, julio 5

Vuela, mariposa.




Caterpillar in the tree, how you wonder who you'll be.
Can't go far but you can always dream.
Wish you may and wish you might;
don't you worry, hold on tight.
I promise you there will come a day.
Butterfly, fly away.

Take those dreams and make them all come true...