sábado, julio 31
La señorita Morstan y yo permanecimos juntos, con nuestras manos entrelazadas.
miércoles, julio 28
Autobiografía: Yo.

T.
Bueno, vale. Vete. Ahora ya no sirve de nada. Pero vuelve.
Te echaremos muchísimo de menos.
martes, julio 27
El verano de mis 15.
domingo, julio 25
A la espera.
Estas son mis palabras más profundas, quizás las más sinceras que vas a escuchar de mí, estoy intentando decirte de que vuelvas a creer en esto, que vuelvas a creer en esto que algún dia nos unió. Estas reflexiones, estos pensamientos no son míos. Son tuyos.
Ahora pareces tan frágil, que no me atrevo a tocarte. Pero trato de tocarte el corazón con mis palabras y tampoco lo puedo lograr. Quizá mi tono no es el adecuado, no puedo encontrarte entre esta maleza, te has bloqueado demasiado que tu noción de tiempo-espacio esta en un universo paralelo al mio. ¡Te estoy gritando esto! Si tan sólo pudieras escucharme, si tan sólo pudieras ver a través de estos ojos. Esta mirada jamás te mentiría.
No quiero dejar esto de lado, no quiero que piensen que no he dado la batalla, pero de tantos intentos, de muchos, el tiempo me ha consumido. Debo admitirlo, ya no puedo con esto, me he resignado. Mi cuerpo ya no es el mismo de antes, mi alma tampoco. La tristeza invade mi pecho, me siento tan vacío por dentro que mi angustia se agranda cada vez más. Me siento desolado, tan desolado que sin darme cuenta he caído en tu misma posición. Tan sólo me queda el recuerdo de lo que fue antes, de esos días, de tu sonrisa, de tu hermosa sonrisa. Esos días que permanecerán para siempre conmigo. Para siempre."
viernes, julio 23
Done!
Now it's time for you (porque ahora pienso simplemente esperar tu reacción).
martes, julio 20
Ñaaaaaj.
Sé que hay cosas que yo podría hacer, pero por algún motivo, tengo esa manía de esperar a ver si eres tú el que las hace. Sé que eso está fatal, vale... venga, sí, voy a poner más de mi parte. Te lo mereces.Pero tampoco es plan de eso que dicen... ¿o sí? Aaaagh, que no - pue-do. No, no, no, no soy capaz, en serio. Y hay tantísimas cosas más... venga, va, voy a intentarlo. Simplemente... un poco más como antes. No creo que vaya a quedar mal, vamos. Bueno, no sé... ¡pero qué más da, hay que intentarlo, leñe! ¡We gotta fight for this love y esas cosas que tanto te gusta repetir, ¿no?! Venga, idiota, tú que te jactas tanto de ese rasgo tuyo, ¡demuéstralo de una vez con él!
Pero... Pero, pero, pero. ¡Basta ya de peros! Co-la-bo-ra-ción.
"¡Es como un perrín!"
- y gracias a él, sé que el mejor adjetivo para describirme es "frenética"
Filosofía a la 1 AM.
Elena: Depende también de la persona, supongo.
Belén: Tú vete diciéndome cosas.
Elena: Míticas mariposas. Estás demasiado pendiente de él, de dónde está, te gusta tenerlo controlado cuando, por ejemplo, estáis todos en grupo. Eres demasiado consciente de su cercanía, de si está a tu lado, de si vuestro brazo se roza. A veces, cuando está, no quieres verle -para no sentir esa necesidad de controlar cada uno de tus actos en función de lo que él vea o piense-, pero en cuanto se va, lo echas de menos... no sé, es lo que se me ocurre.
Belén: Y cosas malas.
Elena: Eso no tiene por qué ser bueno. Cuando hace algo mal, o que te parece mal, te molesta demasiado. Porque estás convencida de que tiene que ser perfecto, y cada vez que te demuestra lo contrario te lo tomas fatal. O sea, a veces en vez de gustarte, parece que le tienes manía. ¿Por qué lo dices?
Belén: Es que estoy pensando.
Elena: Eso es malo.
Belén: Lo sé.
Belén: Es muy cómico.
Elena: ¿El qué?
Belén: Eso.
Elena: ¿Qué es eso?
Belén: Eso es queso.
Elena: Sí, y qué queso es, es queso portugués. Pero yo no te hablo del queso, yo te pregunto por los agujeros.
Belén: ¿Del queso?
Elena: Claro. ¿De qué si no? ... Agradecería una respuesta. Aunque no tenga sentido. Es la 1 de la mañana, poco me importa el sentido...
Belén: ¿A cuála pregunta?
Elena: A la vida misma. Sí, con sueño me pongo filosófica. Mándame a la porra si quieres.
Belén: ¡Eso lo pensé yo hoy! Espérate que te escribo mis cavilaciones.
Elena: Me parece bien.
Belén: A ver nosotros nacemos, ¿no? ¿Pero qué se supone que tenemos que hacer en la vida aparte de... reproducirnos? ¿De qué vale que haya más humanos si ni siquiera sabemos qué se supone que tenemos que hacer en la vida? ¿Me explico?
Elena: Demasiado. No tengo ni idea. Una manía que tengo yo es ponerme a pensar en cosas raras, ya lo sabes. Y me pongo a comparar la vida humana con el resto de seres vivos. Principalmente con animales, porque si no es demasiado y la cabeza me da vueltas. Tú compara tu vida con la de un... ratón. Un ratón nace, se preocupa por sobrevivir, no lo consigue y muere. Nosotros... dios, no lo sé, nos complicamos demasiado.
Belén: ¿Y te das cuenta? Se supone que hay que ser felices. Pero para ser felices se supone que hay que tener una vida con amor, dinero, salud... Pero si nos pasamos media vida preocupándonos por los recibos, asuntos ajenos, la pareja, los hijos que vienen, el dinero, la casa... ¿cómo se puede ser feliz sabiendo que se ha malgastado la mitad de una vida (y la única) preocupándose en cosas como esa? Luego está claro que si no tienes nada tampoco eres feliz, así que... Y la verdad es que todo eso, para nada. Porque al final uno se queda solo, así que la vida te va formando como persona, los amigos, la familia, las experiencias... te van completando, para que al final, en los últimos años de vida, cuando verdaderamente no te importe nada, te dés cuenta de quién eres de verdad.
Elena: Te pasas una noche en vela porque no te sabes una definición que podría suponerte un punto en un examen de un trimestre de un curso de tu educación, de ese proceso malditamente largo que supuestamente asegurará tu futuro... pero ¿si eres médico, pierdes en total unos 25 años de tu vida preparándote, y al día siguiente de acabar la carrera mueres estúpidamente porque alguien que no estudió tanto como tú no supo qué hacer para salvarte? No sé si eso es ironía o la ley de Murphy.
Belén: Perdemos el tiempo. Yo ya lo he dicho, lo mejor es ser granjero y punto. La ley de Maslow me gusta.
Elena: Ver el amanecer envuelto en ese aroma a excremento. ¿Ley de Maslow?
Belén: Sí. Mira. "Un tal Maslow, decía que todos buscamos las mismas siete cosas en la vida; él lo llamo: La jerarquía de las necesidades humanas.
Lo primero que buscamos es la supervivencia, la salud que nos permita seguir viviendo.
Lo segundo es la seguridad, sentirnos protegidos, a salvo en nuestra casa.
Después esta el amor. Según Malsow, nadie puede vivir sin tener amor o sin buscar
el amor. La cuarta es el respeto que los demás valoren lo que hacemos, nuestras decisiones, aunque nos equivoquemos.
Le sigue la necesidad de entender, de conseguir explicar porque la gente toma decisiones que nos duele.
La penúltima necesidad humana, es la estética o espiritual, sentirnos parte de algo especial y único, el plan perfecto de nuestras vidas.
Y la ultima, la autorrealización, intentar encontrar nuestra auténtica naturaleza, lo que somos..
Maslow no tiene ni idea de lo que es despertarse abrazada a quien amas... así que puede meterse su teoría por donde le quepa, porque lo único que buscamos todos en la vida.. lo único, es ver a la persona que queremos cuando abrimos los ojos por la mañana...". Eso, con su notita al final y todo.
Elena: ¿Dijiste que la ley de Maslow gusta o que te gusta?
Belén: Tiene sentido, pero la nota al final mola.
~
Cosas sobre mí #14: Me encanta ponerme filosófica, dejar escapar todas mis reflexiones extrañas y mi vocabulario “culto” que nadie entiende. El problema es precisamente ese, que pocos me entienden, y a veces me canso de hablar sola. Antes tenía con quién hacerlo, pero…
De todas formas, muy de vez en cuando se presentan momentos como este.
domingo, julio 18
¿Dónde estás?
sábado, julio 17
#3
miércoles, julio 14
Algún día...
Algún día tu vida empezará. O terminará.
Algún día te enamorarás, te casarás y tendrás hijos, o los adoptarás. O comprarás el quinto gato.
Algún día sufrirás la soledad, y otros disfrutarás de ella.
Aprenderás a conducir, y a ir cada vez más rápido, pero algún día te estrellarás.
Ganarás un premio; otros ganarán más que tú.
Le salvarás la vida a alguien. Tú serás el que esté en deuda.
Algún día dejarás de levantarte a las siete de la mañana. (Sólo para pasar a levantarte a las seis.) Verás las mismas películas una y otra vez. Escribirás un libro. Lo tirarás a la basura.
Cuando cumplas cincuenta años, te sentirás hecho una ruina. O no. Igual es a los sesenta, a los setenta, ochenta, noventa, cien. O a los treinta. O nunca.
Te emborracharás y serás sano. Amarás el silencio y el ruido. Donarás sangre y pasarás por el hospital. Tal vez pienses en quitarte la vida, pero seguirás adelante. Porque aún te quedará un sueño inútil que perseguir. Aunque sepas que nunca lo alcanzarás. Eso es la vida, y estarás enamorado de ella hasta la médula.
Te enfadarás, llorarás, te reirás, amarás, odiarás, te desesperarás, suspirarás y dormirás tranquilo.
Algún día será el día de tomar una decisión. El día que lo cambie todo, el primer día del resto de tu vida.
Bienvenido a 'algún día'.
jueves, julio 8
Gran corazón, gran cerebro.
- ¿No estará herido, Watson? ¡Por el amor de Dios, dígame que no está herido!
Merecía la pena una herida, hubiera merecido la pena recibir varias heridas, el poder conocer la profundidad de la lealtad y el afecto que se ocultaban detrás de aquella fría máscara. Aquellos ojos claros y duros se nublaron por un momento, y aquellos labios firmes temblaron. Por primera y última vez pude entrever un gran corazón junto al gran cerebro. Todos mis años de humilde, pero leal servicio, culminaban en aquel momento de revelación.
- No es nada, Holmes. Un simple rasguño.
Holmes había cortado la tela alrededor de la herida con su navaja de bolsillo.
- Tiene razón - exclamó, con un inmenso suspiro de alivio -. Es muy superficial - su rostro adquirió una dureza pétrea al mirar a nuestro prisionero, que se estaba incorporando con una expresión de asombro en el rostro -. Por Dios le digo que ha tenido suerte. Si hubiera matado a Watson, no hubiera salido con vida de esta habitación.

