sábado, julio 17
#3
Una vez, y no hace años sino el mes pasado, estuve al borde del llanto porque me explotaron un globo azul. Una amiga me acompañó al quiosco y me compró otro. Me emocioné exageradamente. Después de todo, es ridículamente fácil hacerme feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario