Señor Broyles, dos tercios del tiempo mi padre ni siquiera está lúcido. Y en esos extraños e impredecibles momentos de claridad, desvaría sobre la comida y bebidas que echó de menos mientras estuvo encarcelado en una institución mental la mayor parte de las dos décadas pasadas. Decir que no está centrado es como decir que es bípedo, que es decir, tiene toda la razón, no está centrado. Y no va a cambiar en un futuro próximo. Soy su hijo, no un titiritero. No tengo un mando a distancia. No hay interruptor que pueda pulsar para convertirle en el hombre que desearía que me hubiese criado, o ni siquiera alguien a quien no tenga que cuidar todos los días... Supongo que llevaba tiempo queriendo decir eso.
- Peter Bishop.

(y aquí tenemos al sr. Papaya)
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