lunes, mayo 3

No fue un error. Que me contaras esas cosas dolía, es cierto, pero porque me ayudaba a mantener los pies en la tierra, que en realidad era bueno. Y por otra parte... eso le daba algo especial a nuestra relación. Tú mismo lo dijiste -aunque ahora ya no sepa si era verdad o no-, yo era una de las personas en las que más confiabas, y me encantaba serlo, ¿sabes? Me sentía diferente, y en algunos momentos eso era suficiente. No sé qué vino primero, que te dieras cuenta de "tal" o que dejases de hablar conmigo; pero me gustaría que supieras que lo echo muchísimo de menos, que mucho peor que oírte hablar de ella es no oírte hablar, que ahora ya no tienes por qué sentirte mal o lo que sea porque ya no siento ese "tal" y puedo estar para ti igual que antes o incluso mejor, que por mucho que haya intentado convencerme a mí misma de que no me tienes que importar, me duele ver que estés mal y no poder hacer nada para ayudarte o hacerte sentir aunque sea un poco mejor.
Y sobre todo, querría decirte todo esto directamente, sin intermediarios...
¿Crees que algún día seremos capaces de hablar claro?

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