sábado, enero 30

... y ahora.

Después de todo lo que me ha hecho, probablemente sin saberlo pero hiriéndome de todas formas; después de haberme intentado convencer de mil y un formas diferentes de que ya está, que no hay posibilidades, que es obvio, que me tengo que centrar en otras cosas, olvidar eso, resignarme; después de todo...
Simplemente me dejaría ser capaz de dejar de mirar esa pantallita en la que pone su nombre, esperando a que por un milagro se digne a hablarme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario