martes, julio 20

Filosofía a la 1 AM.

Belén: ¿Qué sientes cuando te gusta alguien?
Elena: Depende también de la persona, supongo.
Belén: Tú vete diciéndome cosas.
Elena: Míticas mariposas. Estás demasiado pendiente de él, de dónde está, te gusta tenerlo controlado cuando, por ejemplo, estáis todos en grupo. Eres demasiado consciente de su cercanía, de si está a tu lado, de si vuestro brazo se roza. A veces, cuando está, no quieres verle -para no sentir esa necesidad de controlar cada uno de tus actos en función de lo que él vea o piense-, pero en cuanto se va, lo echas de menos... no sé, es lo que se me ocurre.
Belén: Y cosas malas.
Elena: Eso no tiene por qué ser bueno. Cuando hace algo mal, o que te parece mal, te molesta demasiado. Porque estás convencida de que tiene que ser perfecto, y cada vez que te demuestra lo contrario te lo tomas fatal. O sea, a veces en vez de gustarte, parece que le tienes manía. ¿Por qué lo dices?
Belén: Es que estoy pensando.
Elena: Eso es malo.
Belén: Lo sé.





Belén: Es muy cómico.
Elena: ¿El qué?
Belén: Eso.
Elena: ¿Qué es eso?
Belén: Eso es queso.
Elena: Sí, y qué queso es, es queso portugués. Pero yo no te hablo del queso, yo te pregunto por los agujeros.
Belén: ¿Del queso?
Elena: Claro. ¿De qué si no? ... Agradecería una respuesta. Aunque no tenga sentido. Es la 1 de la mañana, poco me importa el sentido...
Belén: ¿A cuála pregunta?
Elena: A la vida misma. Sí, con sueño me pongo filosófica. Mándame a la porra si quieres.
Belén: ¡Eso lo pensé yo hoy! Espérate que te escribo mis cavilaciones.
Elena: Me parece bien.
Belén: A ver nosotros nacemos, ¿no? ¿Pero qué se supone que tenemos que hacer en la vida aparte de... reproducirnos? ¿De qué vale que haya más humanos si ni siquiera sabemos qué se supone que tenemos que hacer en la vida? ¿Me explico?
Elena: Demasiado. No tengo ni idea. Una manía que tengo yo es ponerme a pensar en cosas raras, ya lo sabes. Y me pongo a comparar la vida humana con el resto de seres vivos. Principalmente con animales, porque si no es demasiado y la cabeza me da vueltas. Tú compara tu vida con la de un... ratón. Un ratón nace, se preocupa por sobrevivir, no lo consigue y muere. Nosotros... dios, no lo sé, nos complicamos demasiado.
Belén: ¿Y te das cuenta? Se supone que hay que ser felices. Pero para ser felices se supone que hay que tener una vida con amor, dinero, salud... Pero si nos pasamos media vida preocupándonos por los recibos, asuntos ajenos, la pareja, los hijos que vienen, el dinero, la casa... ¿cómo se puede ser feliz sabiendo que se ha malgastado la mitad de una vida (y la única) preocupándose en cosas como esa? Luego está claro que si no tienes nada tampoco eres feliz, así que... Y la verdad es que todo eso, para nada. Porque al final uno se queda solo, así que la vida te va formando como persona, los amigos, la familia, las experiencias... te van completando, para que al final, en los últimos años de vida, cuando verdaderamente no te importe nada, te dés cuenta de quién eres de verdad.
Elena: Te pasas una noche en vela porque no te sabes una definición que podría suponerte un punto en un examen de un trimestre de un curso de tu educación, de ese proceso malditamente largo que supuestamente asegurará tu futuro... pero ¿si eres médico, pierdes en total unos 25 años de tu vida preparándote, y al día siguiente de acabar la carrera mueres estúpidamente porque alguien que no estudió tanto como tú no supo qué hacer para salvarte? No sé si eso es ironía o la ley de Murphy.
Belén: Perdemos el tiempo. Yo ya lo he dicho, lo mejor es ser granjero y punto. La ley de Maslow me gusta.
Elena: Ver el amanecer envuelto en ese aroma a excremento. ¿Ley de Maslow?
Belén: Sí. Mira. "Un tal Maslow, decía que todos buscamos las mismas siete cosas en la vida; él lo llamo: La jerarquía de las necesidades humanas.
Lo primero que buscamos es la supervivencia, la salud que nos permita seguir viviendo.
Lo segundo es la seguridad, sentirnos protegidos, a salvo en nuestra casa.
Después esta el amor. Según Malsow, nadie puede vivir sin tener amor o sin buscar
el amor. La cuarta es el respeto que los demás valoren lo que hacemos, nuestras decisiones, aunque nos equivoquemos.
Le sigue la necesidad de entender, de conseguir explicar porque la gente toma decisiones que nos duele.
La penúltima necesidad humana, es la estética o espiritual, sentirnos parte de algo especial y único, el plan perfecto de nuestras vidas.
Y la ultima, la autorrealización, intentar encontrar nuestra auténtica naturaleza, lo que somos..
Maslow no tiene ni idea de lo que es despertarse abrazada a quien amas... así que puede meterse su teoría por donde le quepa, porque lo único que buscamos todos en la vida.. lo único, es ver a la persona que queremos cuando abrimos los ojos por la mañana...". Eso, con su notita al final y todo.
Elena: ¿Dijiste que la ley de Maslow gusta o que te gusta?
Belén: Tiene sentido, pero la nota al final mola.

~

Cosas sobre mí #14: Me encanta ponerme filosófica, dejar escapar todas mis reflexiones extrañas y mi vocabulario “culto” que nadie entiende. El problema es precisamente ese, que pocos me entienden, y a veces me canso de hablar sola. Antes tenía con quién hacerlo, pero…



De todas formas, muy de vez en cuando se presentan momentos como este.

3 comentarios:

  1. Aiiii pero que monas sois :) Me gustan vuestras filosofías!

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  2. Me encantan vuestras reflexiones :)
    yo creo que nos pasamos todo el rato buscando el significado de la vida,que no nos damos cuenta que lo tenemos delante. Lo que vivimos día a día, hasta las dudas que nos planteamos de que es realmente ser feliz.. Y cuando pasan los años y envejeces, te das cuenta que has vivido una vida fantástica, y que has cumplido como persona.

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