martes, julio 27

El verano de mis 15.

"El verano de mis 15", qué bonito suena eso. Suena... joven pero a la vez mayor. Y no sé muy bien qué significa. Vale, sí, el significado literal es bastante obvio: quince años bastante recientes, verano, edad de hormonas revolucionadas más época de hormonas revolucionadas igual a: Elena no es más que una bola gigante que pone "HORMONAS" y va rodando por ahí, aplastando todo. Pero entonces... ¿yo no tengo la culpa, no? No tengo la culpa de no saber lo que quiero, de que los ratos que lo sé es lo que no debería ser, de haber cambiado de opinión, de querer rendirme, de querer emprender veinte mil nuevas batallas, de caer en un viejo error, de no callarme cuando debería, de decir más verdades de las que muchos aceptan, de estar "rara", de caer por una simple sonrisa, de que mi atención e interés fluctúen entre tantos focos, de no reconocer a gente a la que conozco mejor que a mí misma, de querer ser única y la única, de querer que los demás sean como son para mí, de querer tantas cosas y ninguna, de querer jugar y jugármela, de por una vez querer dejarme llevar...






1 comentario:

  1. Que no, que tú no tienes la culpa, que ya te lo expliqué ayer, QUE ES LO NORMAL y que la adolescencia, digan lo que digan, es lo mejor del mundo :)

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