En mi búsqueda de alguna foto que refleje esos momentos
-esos que ahora me parecen sólo imaginaciones mías-
encuentro tu sonrisa de fondo en un retrato del mar...
domingo, abril 25
lunes, abril 19
¡Tenía que decirlo!
"Respira fuerte. Y es eso lo que me distrae, lo que acapara mi atención durante toda la hora. Que hace ruido al respirar y tiene la mano justo entre las dos mesas. Se aclara la garganta para contestar al profesor, mira por mis apuntes y yo le miro a él de reojo. Se revuelve el pelo. A veces hace aspavientos. Y sonríe."
sábado, abril 3
domingo, marzo 14
"Mucho por ocho"
¿Me explicas qué tiene? Porque de verdad, no sé qué le veo. Vamos a ver. Si le quitas esos ojos azules, esa sonrisa gigantesca, ese pelo medio rubio medio revuelto, esas manos finas de pianista, ese ligero sonrojo ocasional, esos casi diez centímetros que me saca, ¿qué queda? Un bicho desgarbado y paliducho que no es capaz de mantenerse en pie por más de dos minutos y al que le sale la hipocresía por cada poro de la piel y cada eslabón de la cadena de oro que lleva al cuello.
¿Entonces?
¿Entonces?
sábado, marzo 13
Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza
del cielo se abre como una boca de muerto.
Tiene mi corazón un llanto de princesa
olvidada en el fondo de un palacio desierto.
Tengo miedo. Y me siento tan cansado y pequeño
que reflejo la tarde sin meditar en ella.
(En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
así como en el cielo no ha cabido una estrella.)
Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
¡No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
abandonada en medio de la tierra infinita!
Se muere el universo de una calma agonía
sin la fiesta del Sol o el crepúsculo verde.
Agoniza Saturno como una pena mía,
la Tierra es una fruta negra que el cielo muerde.
Y por la vastedad del vacío tan ciegas
las nubes de la tarde, como barcas perdidas
que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.
Y la muerte del mundo cae sobre mi vida.
del cielo se abre como una boca de muerto.
Tiene mi corazón un llanto de princesa
olvidada en el fondo de un palacio desierto.
Tengo miedo. Y me siento tan cansado y pequeño
que reflejo la tarde sin meditar en ella.
(En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
así como en el cielo no ha cabido una estrella.)
Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
¡No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
abandonada en medio de la tierra infinita!
Se muere el universo de una calma agonía
sin la fiesta del Sol o el crepúsculo verde.
Agoniza Saturno como una pena mía,
la Tierra es una fruta negra que el cielo muerde.
Y por la vastedad del vacío tan ciegas
las nubes de la tarde, como barcas perdidas
que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.
Y la muerte del mundo cae sobre mi vida.
- Pablo Neruda
domingo, febrero 14
Odio San Valentín.
Claro, llevas dos días sin conectarte al messenger pero ciertos comentarios los llevas a la orden del día. Como si no se notase que has estado esperando a que llegaran las 12 de la noche para ser el primero en felicitarla. Como si no te creyeras guay por haberle dejado, incluso, ¡dos comentarios!. Como si te fuera a servir para algo.
Como si no estuvieras ciego y no te dieses cuenta de que TIENES que olvidarla de una puñetera vez, que si ABRES LOS OJOS verás que me tienes esperando, que me estoy AMARGANDO por tu santa culpa, vida mía.
Como si este maldito día no acabase sólo de empezar, pero yo ya estuviera convencida de que iba a ser tan estúpido y anodino como los anteriores. Como si no supiera que las lívidas ilusiones que me hice fueron en vano.
COMO SI ME GUSTARA SAN VALENTÍN Y NO TÚ.
Como si no estuvieras ciego y no te dieses cuenta de que TIENES que olvidarla de una puñetera vez, que si ABRES LOS OJOS verás que me tienes esperando, que me estoy AMARGANDO por tu santa culpa, vida mía.
Como si este maldito día no acabase sólo de empezar, pero yo ya estuviera convencida de que iba a ser tan estúpido y anodino como los anteriores. Como si no supiera que las lívidas ilusiones que me hice fueron en vano.
COMO SI ME GUSTARA SAN VALENTÍN Y NO TÚ.
viernes, febrero 5
Entonces.
-De verdad que yo no lo entiendo. ¿Cómo puedo tener tan poca fuerza de voluntad?-
Vale, por fin lo he pillado: cuando está concentrado en algo no se le puede hablar, te ignora completamente o da respuestas secas que te dejan pero niño, qué mosca te ha picado... y si al acabar con lo que esté haciendo decide girarse a hablar con ella en lugar de contigo, paaaaaasa de todo, no empieces a rayarte de esa forma, que no es sano, cariño... porque claro, además te cabreas y lo de siempre: ahora me enfado y no respiro, ahora soy yo la que pasa de él... Y de pronto, por arte de magia, te habla. Y así sin más empieza a contarte algo. Y toda tu voluntad se desvanece misteriosamente y no puedes dejar de escucharle y de mirar esos ojos y de responder a esa sonrisa. A lo mejor elige sentarse al lado de otra en vez de junto a ti, puede parecer que te ignora durante un rato... pero entonces dice o hace algo extraño y tú eres la única que se da cuenta y se empieza a reír, y entonces él te mira a ti riéndose avergonzado, y entonces... entonces, lo cambias todo por ese 'entonces', por esos largos segundos en los que sólo te mira a ti...
Y vuelta a empezar.
Vale, por fin lo he pillado: cuando está concentrado en algo no se le puede hablar, te ignora completamente o da respuestas secas que te dejan pero niño, qué mosca te ha picado... y si al acabar con lo que esté haciendo decide girarse a hablar con ella en lugar de contigo, paaaaaasa de todo, no empieces a rayarte de esa forma, que no es sano, cariño... porque claro, además te cabreas y lo de siempre: ahora me enfado y no respiro, ahora soy yo la que pasa de él... Y de pronto, por arte de magia, te habla. Y así sin más empieza a contarte algo. Y toda tu voluntad se desvanece misteriosamente y no puedes dejar de escucharle y de mirar esos ojos y de responder a esa sonrisa. A lo mejor elige sentarse al lado de otra en vez de junto a ti, puede parecer que te ignora durante un rato... pero entonces dice o hace algo extraño y tú eres la única que se da cuenta y se empieza a reír, y entonces él te mira a ti riéndose avergonzado, y entonces... entonces, lo cambias todo por ese 'entonces', por esos largos segundos en los que sólo te mira a ti...
Y vuelta a empezar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)