domingo, julio 3

You can't always get what you want.

Es difícil ser consecuente con las decisiones que uno toma. Lo fácil es decidir no ver una película, y después arrepentirse al oír risas en el salón; negarse a ir a una fiesta y después arder de envidia al ver las fotos.

Quizás tengan razón los que dicen que la mejor forma de olvidar a una persona es borrarla por completo de tu vida. Pero ¿cómo borrar a alguien que, hagas lo que hagas, está por todas partes?

Un comienzo sería deshacerse de esa sensación permanente de rabia por no estar presente en cada minuto de su vida; borrar de mi repertorio frases como y es que tengo celos, celos de tu tiempo, cuando tu tiempo no es el mío; I just can't look, it's killing me; y me muero de celos cuando tus ojitos miran otro cielo. Después de todo, todas estas sensaciones únicamente aparecen después, al ver los testimonios de esos momentos "perdidos", y el resto del tiempo suele ser aprovechable. Así que sólo hay que procurar que no aparezcan, en absoluto.

Al fin y al cabo, hay que ser consecuente con lo que se decide.



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