No veo demasiado la tele, pero cuando me engancho a una serie.. me engancho. Y esto me pasa con tres en concreto:
~ House. La llevo siguiendo religiosamente desde la segunda temporada. He terminado de ver la quinta.. y no aguanto que lo dejen así, ¡por dios! A saber cuánto tardarán en empezar la sexta.. Con el suicidio de Kutner (les odio), House alucinando con Amber (la eché de menos) y casi cargándose a Chase, todos los líos de me-caso-ahora-no-y-ahora-otra-vez-sí de éste con Cameron, Foreman y 13 juntos y tranquilitos, House desintoxicándose de la vicodina con la ayuda de Cuddy y (¡por fin!) liándose con esta, pero ¡¡todo fue una alucinación!! Y acaba con él internado en un centro psiquiátrico.. asssh, necesito más.
~ Pushing Daisies. Vi los nueve capítulos de la primera temporada, y simplemente me encantaba. Pero claro; serie prácticamente desconocida, muy alabada por la crítica pero sin apenas audiencia.. cancelación. Fantástico. Peeeero al menos parece que van a hacer un final decente y a seguirla en un cómic o no-se-qué-historias-raras.. y Canal+ al fin se ha dignado a pasar la segunda temporada. Aunque hasta el sábado 14, nada. Aish.
~ Fringe. Empecé a verla por pura curiosidad (serie de misterios científico-paranormales con montones de enigmas). Por pura curiosidad (cada capítulo añade otras veinte preguntas a las anteriores, y no suele contestar a muchas) la seguí viendo. Me encantó la relación-inexistente-pero-tan-obvia entre Oliva y Peter. La devoré entera (la serie, no la relación; vale que me encante Peter, pero..). ¡Y espero más!
Bueno.. ya descargué un poco mis obsesiones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario